Política

Las polémicas del 17-A: marchas enfrentadas, pancartas y el apoyo de Torra a los presos

El rey Felipe VI, el presidente Pedro Sánchez y el resto de autoridades durante en el aniversario del 17-A

El rey Felipe VI, el presidente Pedro Sánchez y el resto de autoridades durante en el aniversario del 17-A EFE

Salpicado de gestos políticos y sin grandes estridencias. El primer aniversario de los atentados de Cataluña se ha saldado con una docena de polémicas que no han conseguido empañar el acto oficial organizado por el Ayuntamiento de Barcelona, que ha dejado a los dirigentes en un segundo plano para honrar a las 16 víctimas fallecidas hace un año. El homenaje a los fallecidos ha vertebrado una jornada marcada por los guiños políticos. Las semanas previas al 17-A anticipaban una escalada de enfrentamientos y de protestas de los sectores separatistas, un extremo que no se ha llegado a producir y que sin embargo no ha evitado que la política catalana haya entrado de lleno en la conmemoración del ataque terrorista.

La presencia del Rey Felipe VI en el acto oficial organizado por el Ayuntamiento de Barcelona levantó ampollas en el Govern de Cataluña. El propio president catalán, Quim Torra, rechazó invitarle y aseguró que no era el «rey de los catalanes», mientras que los sectores soberanistas anunciaron su intención de boicotear la presencia del monarca. Finalmente el acto se ha producido sin grandes incidentes debido al formato de la ceremonia, en la que los dirigentes políticos han quedado en segundo plano.

El independentismo no ha desaprovechado el foco mediático que brindaba la ocasión -con 900 periodistas acreditados de 29 países- para promulgar su causa. Desde las pancartas en inglés contra el Rey en la Plaza de Cataluña, donde tenía lugar el homenaje, a las polémicas declaraciones de Torra y de Carles Puigdemont, que han censurado la actuación del Gobierno español y reivindicado la libertad de los presos encarcelados por la organización del referéndum ilegal del 1-O. Una docena de episodios que han marcado el primer aniversario de los ataques terroristas a esta hora, a la espera de que el president Torra acuda esta tarde a las 18 horas a la prisión de Lledoners para reunirse con el ex conseller de Interior Joaquim Forn. Allí acudirá después a una concentración convocada por las entidades soberanistas ANC y Òmnium y con los Comités de Defensa de la República (CDR) para pedir su libertad.

  • Un lazo amarillo para presidir el homenaje en Alcanar. En Alcanar se celebró uno de los primeros actos al cumplirse un año de la explosión en la casa de los terroristas. El homenaje a las víctimas estuvo presidido por gran un lazo amarillo colocado en el atril por donde iban pasando los dirigentes soberanistas. Detrás de este símbolo desfiló la plana mayor del Govern de Cataluña: el vicepresidente Pere Aragonès y los consejeros Miquel Buch, Damià Calvet y Ester Capella.
  • Torra desea «toda la suerte» a los CDR en su marcha contra el rey. El president de la Generalitat, en una entrevista radiofónica, ha calificado de «amigos y compañeros» a los Comités de Defensa de la República (CDR), que convocaron una marcha paralela en protesta por la presencia de Felipe VI y acusaron tanto al monarca como a los partidos constitucionalistas de ser «copartícipes» de los atentados. Torra ha detallado que esta organización está en su derecho de convocar manifestaciones paralelas en el seno de «un país libre» y ha aprovechado para desearles «toda la suerte en su manifestación».

 

  • Pancarta contra el Rey ante la inacción de los Mossos. La madrugada previa al aniversario ya se presentaba ajetreada. A última hora de este jueves, los servicios policiales detectaban el traslado de una pancarta de grandes dimensiones en un edificio de la Plaza de Catalunya donde se celebró después el acto oficial. Entre los portadores, según publicaba El Mundo, había dirigentes de las organizaciones independentistas ANC y Òmnium, aunque el cartel iba sin firmar, para hacerse pasar por un movimiento ciudadano. La pancarta, en la que se podía leer en inglés el mensaje de «El Rey no es bienvenido en el país catalán», se desplegó y de madrugada los Mossos d’Esquadra comenzaron a retirarla, pero recibieron una «contraorden«, según relató la presidenta de la ANC, para que desistieran en su intento de retirar el cartel. Poco después, Torra ha matizado esta versión y ha asegurado que los Mossos sólo manipularon la pancarta para garantizar su seguridad.
  • Ada Colau quita hierro a la pancarta. La alcaldesa de Barcelona intentó huir de las cuestiones políticas y organizó un acto centrado en las víctimas y con los políticos en un segundo plano. Sin embargo, a primera hora de la mañana, poco después del despliegue de la pancarta, la primera edil enmarcaba este gesto como una muestra de libertad de expresión y restaba importancia al episodio. “En un país democrático es normal que haya pancartas o manifestaciones. Forma parte de los derechos de la ciudadanía”, ha señalado Colau en una entrevista en la Cadena Ser.
  • Torra reivindica a los presos en su declaración institucional. El president ha aprovechado el primer acto del día, su declaración institucional en la Generalitat, para recordar a las víctimas pero también para homenajear a los responsables de la seguridad en los atentados de hace un año, reivindicando al ex Mayor Josep Lluís Trapero, acusado de sedición por la inoperancia de los Mossos d’Esquadra, y al «injustamente encarcelado» ex conseller de Interior Joaquin Forn, en prisión acusado de rebelión, malversación y prevaricación.
  • «No quería estar al lado del Rey». La presencia del Rey Felipe VI no gustó al Govern de la Generalitat, y el president Quim Torra se negó a invitarle por «no ser el rey de los catalanes». Algunas organizaciones, como la CUP  las entidades soberanistas ANC y Òmnium, anunciaron que no irían al acto en protesta por la presencia del monarca, pero Torra sí acudió a la cita. Saludó al Rey con gesto serio y, minutos después, durante una entrevista radiofónica, el president reconocía que, pese a haberle estrechado la mano, se movió rápidamente porque «no quería estar al lado del Rey».
  • La mujer de Forn increpa al Rey. «No soy yo la que debería estar aquí». La esposa de Joaquin Forn, encarcelado acusado de rebelión, Laura Masvidal, ha dedicado estas palabras al Rey Felipe VI durante su saludo a la llegada al acto oficial organizado por el Ayuntamiento, al que ha acudido en primera fila junto al resto de personalidades políticas pese a no ocupar ningún cargo. Acompañada por Torra en todo momento, el president ha reconocido después que durante su saludo al Rey ha aprovechado para «presentarle a la mujer del conseller Forn, que está en prisión”. “Él no me ha dicho nada. Algunos de los otros miembros de la comitiva bajan los ojos”, ha relatado en una entrevista en Rac1. Torra, según ha dicho, ha presentado con esta fórmula a Masvidal a cada una de las personalidades que se acercaban, entre los que destacan la presidenta del Congreso, Ana Pastor, o el presidente del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes. “Aquí está la mujer de Forn, su marido está en prisión”, ha sido la presentación que le brindaba. Es una de las polémicas que han tenido lugar en el homenaje de las víctimas y que más desapercibida ha pasado, al enmarcarse en un acto institucional.

  • Puigdemont critica a las Fuerzas de Seguridad del Estado. El ex president de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha aprovechado el foco mediático del 17-A para cargar duramente contra el Estado, a quien ha acusado de obstaculizar las investigaciones al no facilitar información. Puigdemont ha asegurado que «la policía no tenía esta información y la debería haber tenido por una mera y simple razón de eficacia política y respeto al derecho a la seguridad; si no tenemos las herramientas adecuadas -la información es una herramienta imprescindible- no podemos prestar el servicio debido a la seguridad».
  • Gemma Nierga recibe gritos por hablar sólo en catalán. «¡Habla también en español, coño!». El acto oficial a las víctimas no contó con ningún discurso político. La única voz que sonó fue la de la periodista catalana Gemma Nierga, que dedicó a los fallecidos unas palabras que fueron después traducidas a los idiomas de los países de procedencia de los fallecidos. Sin embargo, el discurso principal fue pronunciado en catalán sin una traducción al español, más allá de la traducción simultánea en lengua de signos que acompañó toda la ceremonia, lo que causó protestas entre el público. Una vez terminado el acto, Nierga ha criticado las reacciones. «Para mí muy triste oír esos gritos que querían como interrumpir el acto, porque era un acto donde las familias eran los protagonistas y debíamos entenderlo así. Y hay gente que creo que no lo ha comprendido». La periodista relataba también que el uso único del catalán había sido una «decisión del Ayuntamiento». «Lo hemos decidido hacer en catalán, que es el idioma cooficial del estado junto al castellano. Creo que había que respetar la decisión del Ayuntamiento, y no interrumpir a cada momento con gritos».

  • Pedro Sánchez elimina los símbolos españoles en su mensaje catalán. El presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, difundió a través de Twitter dos mensajes de unidad por el aniversario de las víctimas, uno en castellano y después el mismo traducido al catalán. La imagen que acompañaba sendos tuits era la misma, con una diferencia: la que acompañaba al texto en castellano tenía la bandera y el escudo de España, y la que iba junto al texto catalán no tenía símbolo español alguno. Una vez estalló la polémica, Sánchez borró el mensaje en y publicó otro nuevo con la misma imagen y la bandera española. Desde Ferraz destacan que se trató de «un error humano».
  • Enfrentamiento entre monárquicos y soberanistas. Después de que el acto oficial se desarrollara sin estridencias, tanto los CDR como los manifestantes monárquicos realizaban sendos actos y terminaban en enfrentamientos en los que han llegado a las manos.  Un grupo de manifestantes independentistas, con carteles en contra de la presencia del Rey Felipe, ha increpado a otro grupo que portaban banderas españolas. El incidente ha obligado a intervenir a los Mossos d’Esquadra para apaciguar los ánimos.
  • Abucheos a Pablo Casado. El flamante presidente del PP ha participado en una ofrenda floral con las víctimas de los atentados de Cataluña y ha sido recibido con protestas y abucheos provenientes de sectores soberanistas. Desde el PP han tratado de restar importancia al suceso, y han destacado el «buen ambiente» y las múltiples «muestras de agradecimiento» que han recibido en la Ciudad Condal, donde «hacía tiempo» que no se veía tanta sintonía.
Comentar ()