Sin estridencias ni amenazas grandilocuentes, pero con claridad y firmeza. El presidente del Gobierno ha respondido este jueves desde Colombia a las amenazas de la Generalitat catalana de volver a romper con las instituciones del Estado en su causa por la independencia. «El presidente Torra sabe perfectamente cuál es el camino que depararía volver al unilateralismo, la quiebra de la legalidad y el desacato. El Gobierno de España tiene muy claros los límites, que están en respetar la legalidad. Pero dentro de la legalidad estamos dispuestos a hablar con la Generalitat», ha explicado Pedro Sánchez.

En rueda de prensa conjunta con el presidente colombiano, Iván Duque, Sánchez ha instado a Torra a dejar de dirigirse sólo a una mitad de los catalanes, los que se sienten independentistas, para que empiece a trabajar por la mayoría de la sociedad catalana que quiere «acabar con la crisis de convivencia» que sufre la comunidad.

Dentro de ese conflicto, Sánchez ha abogado por recuperar la «seguridad en las calles», lanzando un velado reproche a Ciudadanos. «La convivencia es una cuestión que afecta a todos, a las administraciones y a todos los partidos. Es un asunto de todos, así que insto a todos los actores catalanes a construir la convivencia y no a ahondar precisamente en la fractura social».

En la Casa de Nariño, sede de la Presidencia colombiana, Sánchez ha apelado a Torra a mantenerse en la legalidad, trabajar por la convivencia y no dejarse llevar por los extremistas independentistas. En una nueva llamada al diálogo, el presidente del Gobierno ha mantenido el discurso de su partido desde su etapa en la oposición, que sitúa el límite para ese diálogo en el respeto al Estatuto de Cataluña y el marco constitucional. Fuera de esa legalidad sólo queda la aplicación del artículo 155 de la Constitución y la prisión, como le ocurrió al anterior Govern de la Generalitat y como «sabe perfectamente» Torra, según Sánchez.

El próximo martes 4 de septiembre está previsto que el presidente catalán ofrezca una conferencia en la que explicará sus próximos pasos para seguir avanzando en la consecución de la República catalana. Según publica hoy La Vanguardia, su discurso incluirá un ultimátum al Gobierno para negociar un referéndum de autodeterminación o volver a la ruptura, así como la desobediencia y el desacato a la sentencia que dicte el Tribunal Supremo sobre la consulta ilegal del 1 de octubre.