Política

Susana Díaz niega el "conflicto catalán", lo compara con ETA y aboga por aplicar el 155

Se desmarca de Sánchez y recuerda que los que utilizaron el terrorismo y la violencia no consiguieron doblegar al Estado

Susana Díaz comienza una nueva etapa tras perder en Andalucía un poder atesorado por el PSOE durante 36 años y lo hace desmarcándose de las políticas de Pedro Sánchez hacia Cataluña. Consciente de que la estrategia del apaciguamiento frente al independentismo por parte del Gobierno es uno de los factores del auge electoral de Ciudadanos y Vox en la comunidad, la presidenta en funciones niega la existencia de un «conflicto catalán» entre dos gobiernos como el que quiso escenificar la Generalitat el pasado viernes en la reunión conjunta entre Pedro Sánchez y Quim Torra y de los ministros con los consellers.

En una entrevista este martes 25 de diciembre en la Cadena Ser Andalucía, la secretaria general del PSOE-A recuerda que el Estado español no se doblegó ante la violencia de ETA durante décadas de terrorismo y aboga por la activación del artículo 155 de la Constitución para hacer frente a un «pulso al Estado que lleva demasiado tiempo».

«Respeto mucho las estrategias; en Cataluña  defiendo el diálogo, que es fundamental para que la política sea útil, pero al mismo tiempo es necesario un cumplimiento claro y nítido del Estado de Derecho», asegura la dirigente socialista, que insiste en que el diálogo sólo es posible cuando se acatan las normas. «Para mí lo primero es el respeto a la ley. La ley tiene que ser igual para todos y su cumplimiento también. En Cataluña determinados dirigentes del Gobierno llevan demasiado tiempo saltándose las normas», asegura, recordando las leyes de desconexión aprobadas por el Parlament en septiembre de 2017. «Si Rajoy  hubiera aplicado en su momento el 155 no hubiésemos visto después el espectáculo del 1-0», afirma. «Llevan demasiado tiempo entendiendo que ellos pueden estar echando un pulso permanente a la Constitución y al Estado de Derecho«. «Y lo más duro es que están quebrando la convivencia entre ciudadanos», reprocha.

En ese sentido, Susana Díaz deja entrever que el independentismo incurre en la violencia, el «desacato y la desobediencia», al realizar acciones como los cortes de las autopistas o el acoso al Consejo de Ministros celebrado en Barcelona. «En este país nunca se reconoció un conflicto político a quienes utilizaron la violencia y el terrorismo. Y eso fue la respuesta que tuvo el Estado durante 40 años a los que plantearon la cuestión en esos términos. Como comprenderá, no voy a reconocer que cuando un Gobierno ahora le echa un pulso al Estado y se se salta las normas se considere un conflicto lo que es un desacato, la desobediencia a las normas y quebrar la convivencia entre los ciudadanos».

Preguntada por si es el momento de aplicar el 155, la presidenta asegura que «siempre que se salte el Estado de Derecho está la Constitución para protegernos. Ésa es la fortaleza que tiene nuestra democracia, que es nuestra Constitución». A su juicio, «no puede plantearse la cuestión de Cataluña como una discrepancia entre dos gobiernos de igual a igual. En absoluto. Hay un Gobierno, el Gobierno de Cataluña, que está echándole un pulso al Estado, que está echándole un pulso a nuestra propia Constitución y a nuestro Estado de Derecho, y por lo tanto no es un conflicto entre dos gobiernos de igual a igual. Es un Gobierno que permanentemente está echándole un pulso a nuestra democracia. Y ante eso el Estado tiene mecanismos y garantías constitucionales para hacer frente», insiste. «Así lo he creído antes y lo sigo creyendo ahora», puntualiza.

«En este país quienes utilizaron el terrorismo para defender lo que ellos llamaban un conflicto político no lograron que fuera reconocido como tal por el Estado de Derecho. Hubo gobiernos de un color y de otro y nunca se reconoció un conflicto político a quienes utilizaron la violencia y el terrorismo», explica.

Susana Díaz insiste en que el PSOE ganó las elecciones andaluzas con más de un millón de votos y presiona constantemente a Albert Rivera para que rechace contar con el apoyo de Vox en un gobierno de cambio en Andalucía. En ese sentido, advierte de que cualquier política que se quiera poner en marcha deberá contar con el visto bueno de Santiago Abascal  porque PP y Cs «no tienen votos suficientes para nada». «Cualquier acuerdo está subjeto a su voluntad», reitera.

Como ejemplo claro, Díaz pregunta a Pablo Casado y Albert Rivera si «le han pedido permiso a Abascal» para homologar los sueldos de los altos cargos de la Junta de Andalucía con los del Estado. «La primera medida de regeneración que acuerdan es subir los sueldos, pues bueno, ya sabemos en qué consistía la regeneración política. Aquí se cobraba poco y quieren ganar más», acusa.

La presidenta hace un llamamiento a los 400.000 votantes socialistas que han abandonado  al PSOE el 8-D. «Hemos captado el mensaje y hemos tomado nota de su malestar, de ese descontento», asegura, para señalar como factores de esa pérdida de confianza los 36 años de gobiernos socialistas y la lentitud a la hora de recuperar la agenda social no sólo en Andalucía, sino en toda la «socialdemocracia europea».

«Después de una crisis muy dura y de las exigencias de austeridad por parte de la UE, la gente quería recuperar a más velocidad», asegura, recordando que los votantes perdidos «no se han ido a otras formaciones de izquierdas», como demuestra que la coalición entre Podemos e IU haya perdido porcentualmente más votos que el PSOE, como también lo ha hecho el PP  en la comunidad.

«¿Ha pesado la situación nacional? También. Yo decía durante la campaña que habláramos sólo de Andalucía, que llevábamos demasiado tiempo hablando de Cataluña. En cambio, los partidos que han subido, Vox y Ciudadanos, no han hablado de otra cosa. Bueno, Vox también de inmigración», reprocha. «Es evidente que la respuesta a la crisis territorial en Cataluña también ha tenido que afectar. Y esos 300.00 que se han quedado en casa y esos cien mil que se han ido a otra fuerza política, en este caso a Ciudadanos, tienen que entender que el PSOE ha tomado nota y que está dispuesto a recuperar esa confianza cuanto antes, en las elecciones municipales», asegura.

«Andalucía no se acuesta de centro izquierdas y se levanta de derechas. Es evidente que es un fenómeno europeo que en el ciclo electoral que se inicia en Andalucía, es el primer lugar donde aparece», insiste, para señalar otros elementos que, a su juicio, han influido en el resultado electoral: una oferta de izquierdas poco atractiva, el hecho de que todas las encuestas dieran por ganador al PSOE, que contribuye a la desmovilización, la crisis catalana y «el tema de la caza, con 200.000 federados» a los que otros barones ahora intentan «tranquilizar». “Si seguimos al frente del Gobierno serán temas que van a mejorar”, asegura.

La candidata socialista anuncia que se presentará a la investidura frente al acuerdo entre PP, Ciudadanos y Vox para hacer presidente a Juanma Moreno. «No me voy a hacer un Rajoy ni un Arrimadas. Claro que me voy a presentar para que ese millón de votantes se sienta orgulloso», explica, retando a Rivera a elegir entre el PSOE y una votación en común con la ultraderecha. También muestra su disposición a convertirse en jefa de la oposición para «tener coherencia» ante sus votantes. «¿Qué le voy a decir a la gente, decir que si no gobierno me voy? Eso sería una falta de respeto», advierte.

Díaz evita responder si se siente respaldada por la dirección nacional del PSOE y reitera que el apoyo lo encuentra en los militantes del PSOE andaluz y el millón de votantes que ha logrado. «La tradición en el PSOE es que al que gana no se le pide que se vaya», señala, antes de mantener su desafío a Ferraz con la elaboración de las listas electorales, que en el caso autonómico no incluyeron a ningún representante del sanchismo. En esa línea, anuncia que la autonomía del PSOE andaluz y el proceso para elegir a las nuevas candidaturas en las municipales y las generales «será igual».

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