Tras las multitudinarias marchas de este fin de semana en apoyo de Juan Guaidó, y en paralelo a los reconocimientos en cadena que este lunes está concediendo la Unión Europea al presidente de la Asamblea Nacional, un goteo de militares está abandonando a Nicolás Maduro en las últimas horas y proclamando su lealtad al presidente interino. Siguen la estela del general de aviación Yáñez, que lo hizo este fin de semana, y del agregado militar de la embajada en Washington, que se pronunció en las primeras horas tras el juramento de Guaidó.

En la madrugada de este domingo, el coronel de las Fuerzas Armadas José Enrique Vásquez Álvarez ha publicado un vídeo en el que se dirige a sus compañeros de profesión y les pide que se pongan el uniforme «para abrir las puertas de la libertad y que sean los soldados, junto a su verdadero pueblo, quienes retomemos la senda democrática, desconociendo la dictadura y poniéndonos a la orden del comandante en jefe, diputado Juan Guaidó, para iniciar el cese de la usurpación y el gobierno de transición».

El coronel Vásquez reconoce en el vídeo haber colaborado directamente con Hugo Chávez en los años 90, para terminar denunciando la situación de crisis y emergencia a la que el chavismo, en su opinión, ha llevado a Venezuela.

En la misma línea se ha pronunciado horas después otro militar, piloto capitán del Ejército, Carlos Vásquez González. «Este mensaje va dirigido para la FAN, en especial al especial subalterno que vive las carencias del día a día. La tropa no está bien alimentada, no tenemos una buena preparación», describe el soldado, que se pone «a la orden» de Juan Guaidó. «Recapacita, ponte del lado correcto de la Historia. Abre los ojos», dice Vásquez en su mensaje.

El número de militares que están abandonando a Nicolás Maduro y declarándose públicamente leales a Juan Guaidó ha aumentado en las últimas horas, con figuras de peso como el excomandante general de la Aviación, Jorge Oropeza, declarándose también en contra del régimen. Esta madrugada también se ha hecho viral en las redes sociales el mensaje grabado por el oficial de la Fuerza Aérea, Víctor Romero, que llamó a sus compañeros a rebelarse a sus superiores durante las formaciones de este lunes.

Con la presión creciendo en las calles y en el contexto internacional, Nicolás Maduro se está refugiando en el Ejército para conservar un poder negado ya por las principales potencias del mundo, a excepción de Rusia y China. En la última semana, el dirigente chavista ha visitado siete veces cuarteles y regimientos, insistiendo en el lema: «Leales siempre, traidores nunca», fotografiándose con las tropas y patrullando junto a ellos, a pie y en embarcaciones.

El cierre militar de Maduro se explicitó durante su entrevista de este domingo con Jordi Évole en La Sexta, donde no disipó el riesgo de una Guerra Civil en Venezuela. «El pueblo se está armando ya. En caso de un conflicto local, regional o nacional, el pueblo sabe a dónde ir. Sabe qué hacer. Sabe cómo defender. Se llama la guerra de todo el pueblo… La opción militar está sobre la mesa de Donald Trump. ¿Qué debe hacer un país? ¿Rendirse? Si quieres la paz, dice un adagio, prepárate para la guerra. Nosotros no vamos a entregar Venezuela», dijo preguntado por la posibilidad de un derramamiento de sangre.

El poder de Maduro, sin embargo, tiene grietas que ya se han demostrado durante el fin de semana, más allá de los vídeos en las redes sociales. En ese sentido, una de las imágenes más poderosas se produjo el sábado en la ciudad de Barquisimeto, donde los agentes de la Policía Nacional Bolivariana se retiraron de la concentración a favor de Guaidó bajo la orden de «no reprimir al pueblo». Los policías se fueron de la zona tras abrazarse con varios manifestantes, que elogiaron su actitud.

La actitud de las Fuerzas Armadas será clave en los próximos días, cuando empiece a llegar al país la ayuda humanitaria enviada por los Estados Unidos y por la Unión Europea, y que corresponderá gestionar al equipo de Juan Guaidó. Nicolás Maduro ha rechazado esta ayuda, por lo que podría ordenar a las tropas que no permitian su ingreso a través de fronteras o aeropuertos.