«Febrero va a ser determinante. Estamos haciendo historia». Lo ha dicho Juan Guaidó. Ronco pero firme, el presidente interino de Venezuela, se ha dirigido al pueblo que le aclama como presidente desde todos los puntos del país, salvo en la Avenida Bolívar, donde se ha concentrado la minoría que aún queda con Maduro. «Vamos a cambiar Venezuela… El cambio está cerca, muy cerca», ha dicho. A su lado estaban diputados de la Asamblea Nacional y su esposa, Fabiana Rosales.

«Tenemos un gran país», ha gritado con la voz encrespada tras unas jornadas febriles. «Hemos construido un movimiento social y pacífico en Venezuela. Estamos haciendo historia», ha señalado. «Hoy 2 de febrero el mes determinate para nuestra libertad… Estamos construyendo una Venzuela llena de oportunidades… cualquier niño de cualquier rincón tendrá posibilidades en nuestro país».

Atestada de ciudadanos que ondeaban la bandera venezolana, con gorros tricolores, la avenida caraqueña delas Mercedes se ha convertido en un clamor en apoyo del presidente «encargado» de Venezuela, Juan Guaidó. Era el punto de confluencia en la capital.

La ola por el cambio se ha extendido por todo el país, desde Barquisimeto a Valencia, como una onda expansiva imparable. En las principales capitales del mundo, como en Madrid, también se han sumado los que piden a Maduro que se vaya.

Quiero dar un mensaje al pueblo chavista… La Constitución es el futuro. Buscamos estrechar las manos», afirma Guaidó

Guaidó ha tendido la mano a quienes hasta ahora han apoyado a Maduro. «Quiero dar un mensaje al pueblo chavista. Están defraudados y necesitan un futuro. Maduro no protege a nadie, es el usurpador. La Constitución es el futuro», ha señalado Guaidó.

«Buscamos estrechar manos», ha remarcado con un mensaje de conciliación. Ha dado la bienvenida a todo funcionario civil y militar que se ponga del lado de la Constitución, en alusión al general Yáñez, que este sábado ha hecho pública su lealtad a Guaidó.

También ha mencionado cómo en Barquisimeto un funcionario se ha puesto del lado del pueblo. «Esperamos pronunciamientos en bloque. Ese gesto lo repetirán muchos funcionarios y muchos militares muy pronto para que cese la usurpación… Maduro está solo».

«No solo les decimos que nos disparen al pueblo, sino que les decimos que tienen un papel en la nueva Venezuela», ha añadido. «Tememos esperanza de un país  libre, de que nuestra gente va a regresar y tenemos la absoluta certeza de que el cambio está muy cerca en Venezuela».

«Juan Guaidó presidente» se leía en las pancartas en la Avenida de las Mercedes de Caracas, el punto de confluencia de la manifestación convocada bajo el lema «El mundo con Venezuela»  en demanda del cambio democrático.»Queremos libertad, queremos democracia, queremos elecciones libres», corean en la capital venezolana.

Y ha asegurado que el peor bloqueo es el que se impone desde el Palacio de Miraflores. «No van a seguir robando ese dinero a Venezuela».  En este sentido, ha anunciado que se dispone a pedir a los países europeos que acompañen su reconocimiento con la congelación de activos del régimen chavista. «Ratificamos el juramento del 23 de enero hasta lograr la libertad de Venezuela», ha dicho a la multitud, que no oculta su devoción por el nuevo líder venezolano.

Usted militar, tendrá en sus manos la decisión de dejar ingresar la ayuda humanitaria», dice Juan Guaidó

Ha anunciado que se ha dado una coalición mundial por la ayuda humanitaria y la libertad. EEUU ya ha dado 20 millones de dólares. El primer centro estará en Cúcuta y habrá dos más, uno en Brasil, y el otro en una isla del Caribe. «Usted militar, tendrá en sus manos la decisión de dejar ingresar la ayuda humanitaria». Maduro mantiene que la llegada de esta ayuda encubre una invasión militar.

El presidente interino de Venezuela ha querido agradecer los apoyos recibidos por la comunidad internacional y mostrar a la Unión Europea que esperan y confían en que se unan al reconocimiento ya realizado por el Parlamento Europeo. El lunes se prevé que España, Alemania, Francia y el Reino Unido den el paso.

A la espera de la UE

Para los venezolanos el apoyo del exterior es clave. «La gente está pendiente de los países que reconocen a Guaidó. Las redes sociales se han convertido en una válvula de escape para los venezolanos. El jueves se siguió la reunión de la sesión del Parlamento Europeo como si fuera un partido de fútbol. Todos hablamos de qué paises apoyan el cambio», nos cuenta horas antes de acudir a la concentración Andrea Tavares, miembro de La Causa R en el sector oeste, donde se ubican los barrios más populares de Caracas.

En el día en el que el chavismo conmemora el vigésimo aniversario de la primera toma de posesión de Hugo Chávez, el pueblo en las calles de las principales ciudades del país ha salido a reclamar que Maduro, su sucesor deje el poder, y que se inicie la ruta que conduzca a la celebración de elecciones libres y transparentes.

«No reprimiremos al pueblo»

Lo hace en Caracas, y en todas los rincones de Venezuela, y een las principales ciudades del mundo. «El pueblo está en la calle», claman en el estado de Zulia, según el Diario La Verdad. Y así en Barquisimeto, estado de Lara, donde la concentración ha sido multitudinaria.

En Barquisimeto un funcionario de la policía nacional bolivariana ha dejado paso a los manifestantes. «Prefiero retirar a mis hombres antes que reprimir al pueblo», ha dicho, según El Nacional. O en Marcaibo. Ls redes están inundadas de imágenes de gente en marcha hacia la libertad.

Este gesto del funcionario en Barquisimieto se da justo poco después de que se conozca que el general de Aviación Francisco Esteban Yáñez hiciera pública su lealtad a Juan Guaidó y asegurar que el 90% de las Fuerzas Armadas están con el pueblo. Es el primer militar de alta graduación que se pone del lado del cambio dentro de Venezuela. Antes lo hizo el coronel Silva, agregado militar en Washsington.

El pueblo ha ido soportando la inflación, la escasez, la delicuencia… pero ya no puede más y ha estallado», dice Tavares

La gran diferencia de este movimiento ciudadano está en que los más humildes en Venezuela se han unido a la protesta. Andrea Tavares trabaja en ese sector oeste (Catia, La Pastora… ) donde vive más de un millón de caraqueños con escasos medios.

«Los sectores populares se están expresando en las calles. La gente fue soportando la inflación, la escasez, la hostilidad que supone vivir en Caracas hoy en día, pero ya no puede más y ha estallado», señala Tavares, que este sábado se ha sumado a la protesta desde Ciudad Banesco.

Es en esos barrios donde la FAES, escuadrones de fuerzas especiales, se han emplado a fondo estos últimos 10 días. El 23 de enero aprsaron a 696 personas, un récord en los 20 años de chavismo. Entre los detenidos,  más de 850 en total, la ONU ha denunciado que había 77 menores.

Efectivamente ese hartazgo, sumado al discurso integrador y esperanzador de Guaidó, ha generado este movimiento en favor del vuelco. Antes muchos venezolanos que han sido chavistas desconfiaban de la oposición, que asociaban con la clase media  pudiente, pero Guaidó les ha hecho recuperar la esperanza. Su mano tendida con la Ley de Amnistía y Garantías Constitucionales ha convencido a muchos de que es posible un cambio al que puedan sumarse.

Chávez, 20 años atrás

Maduro ha recordado esa jornada memorable hace 20 años. El oficialismo se ha concentrado en la Avenida Bolívar de la capital para contraprogramar a la oposición. Denuncian que el paso dado por Guaidó es «un golpe» asestado de la mano de Estados Unidos. Es lo que corean los medios oficialistas, con el propósito de contrarrestar la oleada por el cambio.

Es lo que viene haciendo desde que el 23 de enero Juan Guaidó juró como presidente «encargado» tras denunciar la Asamblea Nacional la «usurpación» de Maduro al intentar asumir un segundo mandato tras las elecciones presidenciales del 20 de mayo. Gran parte de la comunidad internacional las consideró fraudulentas.

En una realidad paralela, Maduro ha asegurado que 2019 será «el año de la completa recuperación». Ha dicho a sus fieles que será su prioridad. Venezuela ha empezado su sexto año en recesión y el segundo con hiperinflación. El desabastecimiento es cada vez mayor.

Ha vuelto a mostrarse abierto al diálogo, palabra que interpreta de forma diferente a la oposición que le reprocha recurrir a la estrategia de sentarse una  mesa sin ceder un ápice como una forma de ganar tiempo.

Ha terminado Guaidó en la Avenida de las Mercedes de Caracas con un jruamento de todos los asisntentes. «Juramos mantener la movilización en las calles». Y todos han entonado el himno de Venezuela: «Gloria al bravo pueblo…»

Lejos queda aquel 2 de febrero de 1999. Este 2 de febrero de 2019 huele a cambio. Un vuelco imparable. «Seguiremos en las calles hasta el fin de la usurpación». Lo dice Guaidó y el pueblo venezolano ha vuelto a recuperar la fe. «Sí se puede, Sí se puede». Y volvió a evocar a Neruda: «Podrán cortar una flor pero nunca detener la primavera». Será en febrero la primavera venezolana.