Ha colocado Venezuela en la agenda de la Administración Trump. Carlos Alfredo Vecchio (Caripe, Monagas, 1969) fue el primer representante en el exterior del presidente “encargado” Juan Guaidó. Aunque aún no ha podido ocupar la legación diplomática venezolana en Washington, ejerce las 24 horas y ha sido reconocido por la Casa Blanca como su interlocutor con la Caracas en vías de transición.

Como Juan Guaidó y Leopoldo López, aún en prisión domiciliaria, procede de Voluntad Popular. En 2014 el régimen emitió orden de captura en su contra, bajo amenaza de prisión. Primero estuvo en la clandestinidad y luego se estableció en Estados Unidos. Entonces se empeñó en que republicanos y demócratas supieran lo que estaba pasando en su país.

A él se unieron Lilian Tintori, esposa de Leopoldo López, y Mitzy Capriles, esposa del alcalde Antonio Ledezma. Una vez en el exilio Ledezma tomó el relevo de su esposa. Vecchio conoció a Luis Almagro en 2015, secretario general de la OEA, que había sido ministro de Exteriores con el presidente uruguayo Mujica, y le expuso la represión que sufrían los disidentes en Venezuela.

El encarcelamiento de López y las elecciones legislativas, en las que venció la oposición en diciembre de 2015, empezaron a dar más visibilidad a la causa de quienes denunciaban al régimen chavista. Ese año Obama había impuesto las primeras sanciones a funcionarios militares por violación de los derechos humanos.

Con la victoria de Trump siguieron tendiendo puentes con los republicanos. El senador republicano Marco Rubio ha sido uno de los interlocutores más receptivos, junto al congresista Mario Díaz-Balart. Tras la fraudulenta elección presidencial de mayo de 2018, Maduro se dispuso a juramentar y el hecho marcaba un punto de inflexión. Se iba a convertir en un «usurpador» y había que denunciarlo internacionalmente.

El 10 Maduro juró en el Supremo, debido a que la Asamblea Nacional rechazó acoger esta ceremonia. El 23 juró Juan Guaidó como presidente “encargado” de encauzar la transición y celebrar elecciones libres.

Más de 60 países reconocen ya a Guaidó. El primero fue Estados Unidos. “Hoy hay decens de miles de Juan Guaidó en las calles. Podrán extender la agonía pero no van a parar el cambio”, señala Vecchio. En vísperas de la Conferencia Mundial de la Crisis Humanitaria en Venezuela, que se celebra el jueves en Washington, conversa vía telefónica con EL INDEPENDIENTE.

El apoyo de Europa deja claro que es una lucha del mundo libre contra la dictadura de Nicolás Maduro»

Pregunta.- Usted lleva desde 2014 en EEUU trabajando para que Venezuela llegue a este momento de avance hacia la democracia, un momento que parece de no retorno. ¿Hasta qué punto ha sido vital el apoyo de EEUU para que Juan Guaidó jurara el día 23 de enero y se haya llegado más lejos que nunca antes en el pulso con Maduro y la élite chavista?

Respuesta.- Lo primero que destaco es que es un movimiento liderado por venezolanos. Si los venezolanos no estuviesen en las calles, si no los venezolanos no estuviésemos arriesgando las vidas, si no tuviésemos el liderazgo de Juan Guaidó, esto no habría ido a ningún lado. Y no habría tenido el apoyo de la comunidad internacional. Destaco la lucha en Venezuela y la lucha de la diáspora que ha sido multiplicadora del mensaje de lo que ocurre en Venezuela. A esto hay que ponerle énfasis primero.

Como solos no podemos en esta lucha el apoyo de la  comunidad internacional ha sido vital. No solo el apoyo de Estados Unidos, sino es muy relevante el apoyo del Grupo de Lima y países latinoamericanos como nunca lo habíamos visto en la historia latinoamericana. Especialmente, el comunicado del Grupo de Lima del 4 de enero en el que se desconoce a Nicolás Maduro y se reconoce a la Asamblea Nacional para que comience un proceso de transición. EEUU y Latinoamérica han sido aliados fundamentales. Y la incorporación de la Unión Europea ha sido importante porque deja claro que es una lucha del mundo libre contra la dictadura de Nicolás Maduro.

P.- ¿Están satisfechos con el apoyo de España? El Gobierno de Sánchez ha reconocido a Juan Guaidó como presidente interino, pero aún está en la legación diplomática Mario Isea, el embajador designado por Maduro.

R.- Lo que hizo Europa, y España, es un respaldo a nosotros y a la Constitución. Esas acciones han de tener consecuencias. Los nombramientos de embajadores se harán en breve. Los gobiernos europeos han de reconocer esas nuevas designaciones que estamos haciendo.

P.- Usted conoce bien la Administración Trump. ¿Hasta dónde están dispuestos a llegar para que la ayuda humanitaria ingrese en Venezuela?

R.- La ayuda humanitaria es una de nuestras prioridades para aliviar el dolor de nuestra gente. Está en el centro del debate. Tras estos 20 años hemos llegado a la peor crisis en toda la historia de Venezuela. Hemos sufrido el doble de contracción de la Depresión y de la Guerra Civil española. Esto hay que pararlo. Queremos aliviarlo y hay gran cantidad de países que quieren participar en esta etapa. Estados Unidos ha hecho el primer envío. Hay centros de acopio en Colombia y habrá en Brasil y en un enclave del Caribe. (Juan Guaidó anunció el martes que el 23 de febrero será el día que ingrese la ayuda a Venezuela).

Las Fuerzas Armadas han de ponerse del lado de la gente y no de la dictadura. Ese es nuestro mensaje. Es lo que le está diciendo la gente en las calles a Maduro, y también a los militares que respalden el proceso de cambio.

¿Con quién van a estar los militares con el dictador, que quiere mantener sus privilegios, o con sus familias que padecen falta de medicinas y comida?»

P.- Pero la élite militar sigue con Maduro y eso hace muy difícil que la ayuda entre a no ser que esté protegida por tropas.

R.- Esperemos a ese momento. Lo que sí te puedo decir es que el planteamiento está hecho. El mensaje a los militares está hecho. Han de decidirse. Ellos están sufriendo lo mismo. Maduro no deja entrar la ayuda. A Maduro no le importa el pueblo. No le importan los soldados. Maduro y sus familiares tienen comida y medicinas. A los soldados sí les importa. Sus familias lo están sufriendo. ¿Con quién van a estar con el dictador, que quiere mantener sus privilegios, o con sus familias que están padeciendo por la falta de medicinas y de comida? Ese es el dilema y lo que está generando tensión en las FFAA. Al dictador no le importa el sufrimiento de su pueblo.

P.- El jueves se celebra la Conferencia Mundial para la Crisis Humanitaria en Washington. ¿Qué espera de este encuentro?

R.- Es la primera conferencia mundial sobre la magnitud de la crisis. Queremos aprovechar el momento que vive nuestro país de crisis para que la gente entienda la magnitud de la crisis y el sufrimiento de la población, no podemos permitir la usurpación de Maduro porque se está pagando con vidas. Se necesita la solidaridad del mundo para el proceso de recuperación y reconstrucción de Venezuela. La ayuda humanitaria se dirige a las personas más necesitadas. Es una gran oportunidad para visibilizar la dimensión de la crisis y entender que no es suficiente la ayuda humanitaria y la forma de resolver esto de fondo es que cese la dictadura de Nicolás Maduro.

P.- Tanto John Bolton, asesor de Seguridad Nacional, como Marco Rubio han ofrecido a la élite militar el levantamiento de sanciones. Pero siguen sin ponerse del lado de Guaidó. ¿Hasta cuándo van a esperar para que Maduro ceda el poder y los militares se pongan del lado del cambio democrático?

R.-  Aquí no hay una sola acción. Es un conjunto de acciones. Si la movilización popular a favor de Juan Guaidó como presidente interino no existe, no pasa nada.  Pueden levantar todas las sanciones, pero sin movilización no pasaría nada. La presión institucional desde la Asamblea Nacional y la presión internacional son tres niveles que combinados pueden llevar a la transición pacífica.

No llevamos ni siquiera un mes de este conflicto a esa escala. Desde el 23 de enero la escala aumentó cuando juró Guaidó. Tenemos una posición muy firme. El mensaje es que se aumente la presión para quebrar ese círculo de Maduro y facilitar la transición.

Es el momento de que la Unión Europea incremente las sanciones contra los funcionarios cercanos al régimen que han violado los Derechos Humanos»

Es el momento de que la Unión Europea incremente sanciones contra los funcionarios cercanos al régimen que tienen que ver con violaciones de derechos humanos, lavado de dinero… Muchos están en Europa. Han logrado escaparse de EEUU yéndose a Europa. Si Europa no cierra esa puerta, no habrá la presión necesaria que facilite la salida de Maduro.

Si alguien facilita esa transición, las sanciones podrían ser reconsideradas. Pero es el momento de aumentar toda la presión doméstica, internacional e institucional para que alcanzar un desenlace de esta crisis.

P.- ¿Justificaría en caso necesario la intervención militar?

R.- Nuestra agenda ha sido muy clara. Y es para lo que venimos pidiendo apoyo. Este movimiento busca el cese de la usurpación, formar un gobierno de transición y convocar elecciones. Si lo logramos, habrá una salida pacífica. Espero que no lleguemos a otro escenario. Tenemos la fuerza para que llegue el cambio muy pronto.

P.- Con Trump creo que usted no se ha reunido pero sí con el vicepresidente Mike Pence. Ha sido usted quién le ha explicado lo que ha pasado en su país en estos años.

R.- Me he visto cinco o seis veces con el vicepresidente Pence. Nunca lo había hecho con ninguna otra autoridad venezolana. El primer día me dijo que iba a acompañar este proceso de recuperar la democracia. Es una persona de palabra, principios y valores y lo va a sostener. Siento que está comprometido, tanto él como toda la Administración, con la causa venezolana.

P.- Lo que temen muchos es que eso conduzca al intervencionismo de EEUU en Venezuela.

R.- Nosotros, los venezolanos, somos los que hemos montado la agenda. Esto es un proceso de los venezolanos, no de EEUU. Los que se han movilizado son los venezolanos y que están luchando día a día y arriesgando sus vidas, son los venezolanos. Lo que ha hecho el mundo es apoyarnos en nuestra agenda, incluyendo EEUU y Europa. Maduro trata de manipular con una retórica de pensamientos decimonónicos.

Somos un pueblo libre que ha guiado este proceso. Debemos sentirnos orgullosos de que hoy la lucha por la democracia se esté dando en Venezuela. Y el mundo libre lo ha entendido y haya dicho que ha de luchar por estos principios de democracia y derechos humanos que no tienen fronteras, ni nacionalidad, ni ideologías.

P.- Usted se ha referido a Juan Guaidó y todos hemos visto cómo ha logrado movilizar a los venezolanos. El régimen chavista le tiene en el objetivo. Investigan su patrimonio, le han prohibido salir. ¿Temen que si actúan contra él pueda desactivarse la protesta?

R.- Creo que va a acelerar el conflicto. La pregunta es por qué no lo ha hecho y no lo ha hecho porque está profundamente débil y subestimaron a Juan Guaidó y al pueblo de Venezuela. Hoy la fuerza es tan grande que cualquier ataque a Juan Guaidó generaría los cambios políticos en Venezuela. Hoy es inaceptable que se le detenga o se le trate de sacar de escena. Hoy hay miles de Juan Guaidó buscando ese cambio. Eso sería un paso más acelerado hacia el cambio político. Podrán extender la agonía pero no van a parar el cambio.

P.- Ahora todos están muy unidos detrás de Juan Guaidó. ¿Habrá luego peleas entre los opositores para ganar la Presidencia?

R.- No, créeme que no. Nosotros entendemos muy bien el momento que estamos viviendo. Tenemos que materializar el cambio. Sin eso no hay nada. Nos estamos preparando para el futuro: cómo recuperar a Venezuela desde el punto de vista económico, político y social. Vamos a requerir un gobierno de unidad nacional. No nos vamos a equivocar. Venezuela no acepta ninguna otra equivocación.

Que Maduro negocie ya su salida o puede perder esa opción. El cambio es irreversible»

P.- ¿Es 2019 el año del cambio en Venezuela? ¿Maduro no terminará el año en Miraflores?

R.- Estamos ante una gran oportunidad en 2019. Venezuela ya está preparada para el cambio. No se va a poder parar. Es inevitable. Estamos ante un proceso irreversible.

P.- ¿Dónde ve a Maduro? ¿Saldrá de Venezuela impune?

R.- Tiene que pensarlo muy bien. El mensaje es muy claro. Esto es irreversible. Que negocie ya su salida. Hasta esa opción puede perderla si los acontecimientos rebasan el tiempo que tiene para poder decidir una transición ordenada. Tenemos una gran oportunidad ahora. Estamos cerca del desenlace.