Podemos lanza las primeras advertencias al PSOE de Pedro Sánchez: el próximo acuerdo entre ambos partidos será para repartir ministerios. El rechazo del Congreso a los Presupuestos Generales del Estado aboca al Gobierno a un adelanto electoral que Podemos ve como una oportunidad para afianzar la alianza con los socialistas. Y los de Pablo Iglesias, ya en fase de campaña electoral, no dudan en utilizar el fracaso parlamentario como un elemento de presión a Sánchez ante su manifiesta soledad parlamentaria.

«El fracaso de los Presupuestos evidencia los límites del PSOE y de Pedro Sánchez para gobernar en solitario», destacaba este miércoles la portavoz parlamentaria del grupo, Irene Montero. Podemos se sabe actor necesario para que el Partido Socialista vuelva a alcanzar La Moncloa tras los comicios, y hará valer su peso en oro. La formación no contempla otro escenario de pactos que no sea el de la entrada en el Gobierno.

Podemos confía en entrar en el Gobierno en caso de pacto post electoral con Sánchez

Sólo desde la Moncloa podrían por primera vez aplicar sus políticas a la realidad, después de tres años baldíos en el Congreso de los Diputados, en el que no han logrado aprobar ni una sola medida de peso, y tras la ruptura con Iglesias de algunos de sus Ayuntamientos más insignes -los únicos que han gestionado desde el gobierno-, como el de Valencia o Madrid.

En sus cinco años de vida, Podemos sólo ha logrado un hito: firmar en La Moncloa el acuerdo presupuestario con Pedro Sánchez. Este pacto de octubre permitió a Podemos sacar pecho de ejercer una influencia directa sobre el Gobierno. Las medidas arrancadas al Ejecutivo han sido el eje de su discurso desde entonces y ahora, a pesar del fracaso de las cuentas este miércoles, los de Iglesias seguirán defendiendo estas propuestas en su intento por capitalizar el pacto. Después de cuatro meses en los que sus caras visibles han repetido una y mil veces que las nuevas cuentas podrán “cambiar la vida de la gente”, éste aspira a convertirse en su principal lema de campaña.

Pactos con el independentismo en la nueva legislatura

Fuentes de Podemos reconocen que, de producirse la misma situación que en 2016, cuando el PSOE pactó la investidura con Ciudadanos y buscó el apoyo de Pablo Iglesias, volverían a dar su ‘no’. En aquella ocasión, el fracaso en la investidura de Sánchez llevó a la repetición electoral que le dio a Mariano Rajoy la presidencia. Pese a esto, los morados mantienen que no darán su apoyo a ninguna alianza que implique al partido de Albert Rivera, al que ya sitúan en la pugna por el voto de la derecha. Y si esto implica una nueva repetición electoral, será asumida.

La postura de Podemos no es compartida entre todos sus socios: Compromís, su confluencia valenciana, no concurrirá esta vez con Pablo Iglesias en los comicios, y ya cuestiona abiertamente la decisión de rechazar un Gobierno socialista en 2016. De reproducirse la misma situación, Compromís podría desmarcarse de Iglesias.

Una vez descartada cualquier alianza con Ciudadanos y poniendo el rumbo fijo en la entrada en el Gobierno, la única opción para Podemos pasa por un pacto con los partidos independentistas. En la sede del partido en Princesa dan por hecho que el presidente es ahora incapaz de afrontar el diálogo en Cataluña debido a su debilidad parlamentaria. Creen que, en de tener opción de una alianza de este tipo, Sánchez estaría más respaldado a la hora de plantear asuntos como un referéndum de autodeterminación. Una propuesta que, según Podemos, «llegará tarde o temprano».

En los últimos meses Podemos ha buscado instalarse en un nuevo papel de facilitador de acuerdos -pese a los desmentidos de Rufián- y en este tiempo Iglesias ha actuado como vicepresidente de facto y ha llegado hasta donde el Gobierno de Sánchez no puede llegar: hasta la prisión de Lledoners, que visitó el pasado noviembre. El Gobierno hasta el momento ha evitado ceder públicamente a las exigencias independentistas para evitar el desgaste.

En caso de un Gobierno del PSOE con Podemos, los de Iglesias podrían impulsar y dar respaldo a estas negociaciones sobre Cataluña. En este sentido, los morados contemplan ya que en la próxima legislatura tendrá que abordarse una «política de indultos» contra los dirigentes independentistas condenados por el procés y una mesa de diálogo para un referéndum de autodeterminación.