El presidente del Gobierno ha utilizado su comparecencia ante el último pleno de la legislatura para «pedir a los españoles» que «le den la espalda» al PP y a Ciudadanos en las elecciones generales del 28 de abril. Tras acusar a Pablo Casado y Albert Rivera de «reducir la política a la mentira y el insulto», Pedro Sánchez ha hecho un llamamiento electoral a los ciudadanos desde la mismísima tribuna del Congreso. «No sé qué pasará el 28 de abril pero si pido algo a los españoles es que den la espalda a la mentira, la crispación y el insulto», ha reclamado.

Curiosamente, el presidente se quejaba de esta manera de que los líderes de la oposición se dedicaran a criticar la acción de su Gobierno durante una comparecencia convocada para debatir sobre el Brexit, sobre la situación de Venezuela y sobre las sociedades patrimoniales de algunos de sus ministros. Después de reprochar a Rivera y Casado una falta de respeto al Parlamento por «dar mítines» con sus intervenciones -«ya está bien», ha llegado a exclamar- el presidente ha apelado directamente al voto de los españoles.

En su réplica a los portavoces parlamentarios, Sánchez ha endurecido mucho su intervención. Ha acusado a los líderes de PP y Cs de machistas  y de hacerle una oposición «hiperbólica, extravagante, exagerada y llena de ruido». «Si quiere criticar algo lea, estudie, infórmese, sea más humilde, haga oposición de estado», ha aconsejado a Casado, al que ha reprochado que «insulte hasta a las mujeres». «Le voy a decir algo: los maltratadores no son personas que se portan mal con las mujeres», ha asegurado.

En esa patrimonialización del feminismo, el presidente también ha atacado a Ciudadanos. «Más ideas y menos testosterona», le ha pedido a Albert Rivera, al que ha acusado de «vetusto», antes de arremeter contra Inés Arrimadas. «Yo soy uno más de los españoles abochornados al ver a la líder de la oposición en Cataluña ante la residencia de un prófugo de la Justicia para decir no sé qué», ha afirmado. «¿Esa es la política, señor Rivera? La política es diálogo y ley. Eso sí, al PSOE de Pedro Sánchez le ponen un cordón sanitario mientras utilizan a la ultraderecha para encaramarse a las instituciones democráticas», ha denunciado.

La petición del voto en contra de sus adversarios no ha sido la única cuestión electoralista planteada por el jefe del Ejecutivo. Para defender las políticas económicas de su Gobierno, Sánchez ha anunciado una serie de «viernes sociales» hasta las elecciones del 28 de abril en los que su Consejo de Gobierno aprobará por decreto medidas como la regulación del precio del alquiler o la recuperación del subsidio para mayores de 55 años.

En su despedida de las Cortes, que se disolverán el día 5, Sánchez también ha lanzado reproches a sus hasta ahora aliados independentistas. Al portavoz de ERC, Joan Tardà, le ha reclamado que pida perdón por los insultos y gritos de «fascista» que él mismo recibió el pasado domingo junto a representantes del exilio ante las tumbas de Antonio Machado y Manuel Azaña en Francia.

Al portavoz de PDeCAT, Carles Campuzano, le ha devuelto sus críticas al asegurar que quien gobierna en contra de Cataluña no es su Consejo de Ministros, sino la propia Generalitat.

Ejemplaridad

Pedro Sánchez ha defendido la ejemplaridad de todos sus ministros este miércoles. En una comparecencia agrupada sobre el Brexit, la situación de Venezuela y las empresas patrimoniales de ministros como Pedro Duque o Nadia Calviño, el presidente del Gobierno ha asegurado que ninguno de ellos utilizó esas sociedades para «enriquecerse».

Durante el último pleno de la legislatura, Sánchez ha evitado referirse a las sociedades patrimoniales de los ministros y ha hablado de «figuras legales para la gestión de renta y patrimonio» para defender la «ejemplaridad» de su gabinete, de la que se siente «orgulloso». Cuando sus estándares de ejemplaridad no se han cumplido, su respuesta ha sido rápida y sin excusas, ha asegurado Sánchez, en referencia a las dimisiones de Màxim Huerta y Carmen Montón.

El jefe del Ejecutivo ha anunciado que aprobará el viernes un real decreto «omnibus» para afrontar todas las eventualidades del Brexit y ha aprovechado el debate sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea para asegurar que «con la ultraderecha no se puede ir ni a la vuelta de la esquina», en un ataque velado a Vox.

Sánchez  ha mostrado su apoyo a Juan Guaidó frente a Nicolás Maduro porque las elecciones presidenciales de Venezuela en 2011 no fueron «ni libres, ni creíbles ni justas», antes de lamentar la crisis democrática, política, institucional y humanitaria que sufre el país americano.

El líder de la oposición, Pablo Casado, ha acusado al presidente de mentir desde el día que anunció que la moción de censura sería para convocar elecciones y de «pactar con los enemigos de España para mantenerse en el poder». Casado ha recordado que hasta siete altos cargos del Gobierno cuentan con sociedades instrumentales a pesar de que el propio Sánchez aseguró, cuando estaba en la oposición, que expulsaría de la Ejecutiva del PSOE a cualquier dirigente que recurriera a esas empresas para ahorrarse impuestos. «Y no sólo no los ha echado, sino que pretende darnos a nosotros lecciones de ejemplaridad. Simplemente sea coherente. Para hablar de regeneración y ejemplaridad se la tiene que aplicar usted mismo», le ha reclamado.

Casado ha vuelto a reivindicar la gestión de Mariano Rajoy para resolver la situación económica del país heredada de José Luis Rodríguez Zapatero para asegurar que el PP está en condiciones otra vez de levantar el empleo y la generación de riqueza. «Ojalá se vaya con tanta paz como descanso deja», se ha despedido de Sánchez, citando también al presidente Azaña, cuya tumba visitó el domingo Sánchez: «Decía que no le preocupaban los políticos que no sabían hablar, sino los que no saben de lo que hablan».

Esa línea dura hacia el presidente del Gobierno saliente también ha marcado la intervención del líder de Ciudadanos. Albert Rivera ha enumerado decisiones como el «decretazo» de RTVE, la gestión del dirigente del PSOE José Félix Tezanos al frente del CIS y los «dedazos de amigos y compañeros» de Pedro Sánchez como su ex jefe de gabinete, Juanma Serrano, al que ha nombrado presidente de la empresa pública Correos, o de su ex portavoz en el Senado, Óscar López, al que ha situado al frente de Paradores del Estado. «Pedro Sánchez significa sectarismo», ha acusado Rivera, que ha tenido un rifirrafe con diputados andaluces por acusar al PSOE de «robar» en la Junta de Andalucía. «¿Dimitirá usted si hay sentencia condenatoria por el caso de los ERE?», ha preguntado al presidente del Gobierno, en referencia a la sentencia del caso Gürtel que le costó la Moncloa a Rajoy.