Política

El PP confía en que el CIS movilice al votante conservador y sirva para agrupar el voto

La posibilidad de un Gobierno Sánchez-Iglesias debe ser, a juicio de Génova, acicate a la contra para el indeciso de centro-derecha

en la localidad menorquina de Es Castell

Pablo Casado en la localidad menorquina de Es Castell EFE

Independientemente de que los barómetros del CIS estén desprestigiados desde que José Félix Tezanos está al frente, la debacle que vaticina para el Partido Popular es muy difícil de soslayar. Oficialmente aseguran en Génova no estar preocupados y recuerdan que en el sondeo de las pasadas andaluzas el mismo Centro «daba nueve puntos más al PSOE y tres menos al PP de lo que luego ocurrió», esto es, que la socialista Susana Díaz no sumó los apoyos necesarios para repetir como presidenta de la Junta de Andalucía. Es más, creen que esta proyección de escaños, con un Pedro Sánchez incontestable, puede contribuir movilizar a esa parte del votante conservador indeciso. Pero no sólo, porque también le puede hacer sensible a ese llamamiento al voto útil en aquellas circunscripciones donde, a decir de Génova, el 55% de las papeletas para Ciudadanos y Vox no se traducirá en escaños.

Los populares están estudiando las tripas de la macro encuesta, la mayor que se recuerda, pero donde el porcentaje de indecisos alcanza una cuota del 40%, esto es, de las personas que aseguran que acudirán a su colegio electoral el 28 de abril aunque no tienen decidido el destino de su voto. La eventualidad de un gobierno entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias debería ser, según el PP, el acicate movilizador del centro-derecha para parar esa coalición. Asimismo, que el socialista pueda sumar con Albert Rivera, a pesar de las reiteradas negativas del mismo, puede hacer dudar al votante más conservador de Ciudadanos en según que territorios.

Génova confía en que la posibilidad de un pacto PSOE-Podemos asuste a una parte del electorado

Casi 17.000 sondeados en sus domicilios, con una proyección de escaños que «sobrerepresenta al PSOE y subrepresenta al PP», denuncian, y que les deja sin un solo representante en el País Vasco, con lo que el vicesecretario de Organización del PP y cabeza de lista de Álava, Javier Maroto, no saldría elegido, y que en Cataluña sólo obtendrían el de Cayetana Álvarez de Toledo por Barcelona.

Precisamente, el PP catalán es el más crítico con el CIS. Arguyen que «las diferencias de Tezanos con la realidad son tan brutales que dan risa», en alusión tanto a sondeos propios como a los de otras empresas demoscópicas. Hablan de entre tres y cuatro escaños catalanes, esto es, de cierta recuperación tras haber bajado a dos en otros estudios. En definitiva, Tezanos, sentencian, «se pasa tres pueblos. Ninguna encuesta privada se parece a eso».

En cuanto al cómputo para toda España, las fuentes consultadas insisten en que otros sondeos, «muy parecidos a los nuestros», les han llegado a dar «entre 99 y 102 escaños», lo que unido al voto oculto popular les da argumentos para defender que pasarán de los cien escaños, idea una y otra vez repetida desde Génova. «Es que el CIS hace tiempo que nos da igual, francamente», dicen desde Barcelona.

«No nos creemos nada», insisten en el entorno de Pablo Casado. Otro dirigente popular con un pie en Andalucía recuerda que «ya llevan siete sondeos así», poco menos que están curados de espanto sobre la «factoría Tezanos» y que el hecho de que sea una macroencuesta no le añade más credibilidad «porque si aplicas la misma cocina da igual el universo». Añade en este sentido que «decir que vamos a sacar doce diputados andaluces es una broma pesada».

El centro sociológico augura un vuelco del voto que Génova insiste en no ver

Otro territorial, no precisamente muy identificado con la actual dirección popular, coincide en destacar el «poco prestigio y escasa credibilidad» del CIS y que en muchas provincias pequeñas y a pesar de la fragmentación del voto, ve «muy difícil» que vaya a haber un vuelco como el que vaticina Tezanos. Y es que a pesar de asumir que sacarán peores resultados que en 2016, a muchos populares no les salen las mismas cuentas.

«Laboratorio culinario de Ferrán Adriá»

Por su parte, Casado comparó la «cocina» del CIS con un «laboratorio culinario que ni Ferran Adrià» y le dio hasta rasgos bíblicos al hablar de la «multiplicación de los panes y los peces» al otorgar al PSOE hasta 138 escaños, eso sí, con una horquilla de 15 sillones. Aprovechó el candidato popular a la presidencia del Gobierno para reiterar su mensaje de que si algo constata el CIS «es que votar al PP es la única alternativa para evitar un Gobierno del PSOE» con el apoyo de Podemos, los independentistas catalanes y los «terroristas» de EH Bildu, aunque esta vez no habló de «manos manchadas de sangre».

«Hasta Tezanos reconoce que estamos segundos» destacó Casado este martes, por lo que para echar a Sánchez de Moncloa, dice, hay que votar al PP, aunque «no sé si el Pacma nos va a adelantar», ironizó en relación al partido animalista. A los populares les cuesta creer que al jefe del Ejecutivo «no le pasen factura» sus «pactos» con Otegi, con el presidente catalán, Quim Torra, o con el líder de Podemos, Pablo Iglesias, y aparezca en el CIS como si fuese «el mejor presidente del mundo mundial», informa Efe.

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