A dos días de las elecciones generales, el candidato socialista pisa el acelerador en su discurso del miedo  a la derecha.»Mirad lo que ha pasado en Estados Unidos. Nadie daba un duro por que Trump fuera el próximo presidente de EE.UU y lo es. En Brasil, nadie pensaba que Bolsonaro iba a ser el presidente y hoy lo es. En Andalucía nadie daba por hecho que iba a gobernar Juanma Moreno Bonilla y hoy es el presidente de la Junta de Andalucía con el apoyo de la ultraderecha. En Finlandia, hace dos semanas, en las encuestas se decía que el Partido Socialista iba a ser de largo la primera fuerza y la ultraderecha la quinta fuerza política. En Finlandia las encuestas decían eso y lo que ha ocurrido es que el Partido Socialista ha ganado por 6.000 votos y la ultraderecha ha sido la segunda fuerza política. No demos las cosas por hecho, no tenemos que confiarnos», ha advertido este jueves Pedro Sánchez en Pinos Puente (Granada).

La movilización de los partidarios de Vox en sus mítines por toda España, que han acabado abarrotados y con personas esperando fuera, recuerda al movimiento que se produjo en las elecciones andaluzas del 2 de diciembre y que las encuestas no supieron detectar hasta el mismo día de las elecciones.

De hecho, hay estudios que así lo aseguran. Por ejemplo, el politólogo Francisco Carrera, el que más se aproximó al resultado de las elecciones andaluzas en sus predicciones, ha elaborado un informe basado en la movilización de Vox “la evolución de los mítines, de los programas, de las intervenciones, del comportamiento político histórico, de los flujos de voto y de las tácticas”. Con esos datos pronostica que el partido de Santiago Abascal logrará entre 67 y 73 escaños y se situará como la tercera fuerza política de España, por detrás de PSOE y PP. Vox superaría, según este análisis, a Ciudadanos y Unidas Podemos.

En Moncloa contemplan esa posibilidad y advierten de que puede volver a producirse una sorpresa si los sondeos fallan como ha ocurrido también en Finlandia. Objetivamente, desde el Gobierno recuerdan que el promedio de voto que ofrecen las encuestas, Vox  se sitúa sólo en el 11%. No obstante, no descartan un sobresalto el domingo. «Nadie lo sabe. En otros países las encuestas no han detectado a la ultraderecha», aseguran.

Los socialdemócratas finlandeses de Antti Rinne lograron el 15 de abril una victoria por la mínima frente a la extrema derecha que los sondeos no habían pronosticado. El Partido Socialdemócrata (SDP) superó por solo dos décimas –unos 6.000 votos– al partido de los Verdaderos Finlandeses. El SDP obtuvo el 17,7% de los votos y 40 escaños frente al 17,5% y los 39 diputados logrados por la extrema derecha. «Si soy honesto, me esperaba una victoria más amplia, pero aún así hemos logrado nuestro primer triunfo electoral desde 1999», afirmó el líder socialdemócrata ante sus seguidores.

Pedro Sánchez se mira en ese espejo para apelar al voto útil en el sprint final de la campaña. En esa línea, al presidente del Gobierno no le da reparo presentarse como el mal menor para seducir a los indecisos e incluso al electorado de otros partidos. En un mitin este jueves en Alcalá la Real, el candidato socialista ha insistido en llamar a la movilización y a concentrar todo el voto en el PSOE para evitar que, incluso con una victoria socialista, termine gobernando la derecha. Sánchez ha pedido el voto «a los que nunca han votado al PSOE», a los que no les «convence» o no le consideran su candidato «favorito», pero que «visto lo visto y escuchado lo escuchado», vean que los socialistas son los únicos de garantizar un gobierno «cabal».