Política

El PP teme un "tamayazo" de Cs que haga presidente de Madrid a Gabilondo

Aguado no descarta proponerse a sí mismo para la investidura y Vox ya ha anunciado que, de momento, no apoyará a Díaz Ayuso, por lo que el socialista cuenta con más apoyos

El candidato socialista a la investidura, Ángel Gabilondo

El candidato socialista a la investidura, Ángel Gabilondo EFE

La división en el seno de Ciudadanos, puesta de manifiesto con el abandono del ya ex diputado Toni Roldán, inquieta en las filas del PP de la Comunidad de Madrid, que ven un escenario parecido al de 2003, año del famoso tamayazo, entonces con una repetición electoral posterior. Fuentes populares hablan de un «tamayazo a cuatro en lugar de a dos», esto es, que cuatro parlamentarios autonómicos de Ciudadanos críticos con la política de pactos que obliga a hacer del PP un socio preferente, pudieran votar a favor en una hipotética investidura de Ángel Gabilondo, lo que le permitiría sumar mayoría absoluta o más votos a favor que en contra en una segunda vuelta.

Si algo ha puesto de manifiesto las elecciones tanto del 28-A como del 26-M es la existencia de un sector de Ciudadanos partidario de acercarse al PSOE. Del mismo formaba parte Roldán, pero también otros que siguen en las filas naranjas como Luis Garicano, Javier Nart o Francisco Igea, alimentados desde fuera por Manuel Valls y hasta por el presidente de la República Francesa, Enmanuel Macron. De ahí el temor a que Gabilondo, -quien va a poder acreditar ante el presidente de la Asamblea, Juan Trinidad, que dispone de apoyos que Isabel Díaz Ayuso para ir a la investidura- se acabe haciendo con las riendas de la Comunidad al menos hasta que el centro-derecha se ponga de acuerdo y le presente una moción de censura.

Los populares acusan el golpe. La sombra del tamayazo planea sobre una votación en la que «Aguado no controla a su grupo» lamentan en el PP que alertan de la existencia de presiones de Moncloa «para romper  Ciudadanos». En definitiva, creen que la «cerrazón e intransigencia» de Cs y de Vox «va a dar la investidura a Gabilondo».

El socialista cuenta ahora con más votos que Díaz Ayuso para ir a la investidura

En puridad, el candidato socialista y ganador de las elecciones sólo necesitaría tres votos más para darle la vuelta a la Comunidad de Madrid. Suma 64 escaños junto a Más Madrid y Podemos y la mayoría absoluta se sitúa en 67 de los 129 que conforman la Cámara autonómica. Insiste en que se presentará a la investidura como el más votado en los comicios, y así se lo comunicará esta tarde, al presidente de la Asamblea, Juan Trinidad, dentro de la ronda de contactos que ha iniciado para convocar el pleno de investidura, lo más tarde el próximo día 11. De hecho, una de sus posibles socias, la candidata autonómica de Podemos, Isabel Serra, exigió ayer al presidente de la Cámara que proponga a Gabilondo a la investidura de modo que los madrileños «dejen por fin atrás al Gobierno del PP».

El socialista anunció el pasado sábado su intención de «postularse» para la investidura por «responsabilidad» y apelando a su triunfo en la urnas. Dilema complicado para Trinidad, de Ciudadanos, si Díaz Ayuso no se presenta con más votos asegurados que el socialista.

El documento secreto

Por eso, los populares advierten a sus hipotéticos socios, esto es, Ciudadanos y Vox, que pudiera darse la situación de que Gabilondo se presente «y gane», por lo que su principal objetivo es que comprometan desde ya su apoyo a Isabel Díaz Ayuso, que suma 68 escaños con los tres partidos del centro-derecha. Es más, insisten en que en el documento que se firmó con motivo del acuerdo para la mesa de la Asamblea «se especifica en el primer punto que la presidenta del Gobierno autonómico será Díaz Ayuso y Juan Trinidad de la Mesa de la Cámara», extremo que niega la formación «naranja».

Explican fuentes populares tener «guardado» ese documento, que aseguran no querer dar publicidad pues se trata de un texto de trabajo interno, aunque amagan con revelarlo si el candidato de Ciudadanos, Ignacio Aguado, se desvincula del mismo. Aguado desmiente que el contenido del documento sea ese. Lo circunscribe a un acuerdo entre ambas formaciones «a partir del cual ellos votaban a favor de que Juan Trinidad fuera el presidente de la mesa de la Asamblea y nosotros, a cambio, iniciábamos las conversaciones para intentar llegar a un acuerdo de coalición con el PP», sin especificar en quién recaería la presidencia. Y, es más, ese acuerdo no está vigente, dice, porque «algunas de las cláusulas que se acordaron su día no se han cumplido», por lo que «hoy por hoy el escenario en la Comunidad de Madrid está abierto y todos los escenarios son posibles».

Proponerse a sí mismo

Tan abierto está que fuentes del partido de Albert Rivera no descartan que Aguado se proponga a sí mismo a la investidura durante la reunión que en la mañana de hoy mantendrá con el presidente de la Asamblea, Juan Trinidad. Trinidad ha abierto una ronda de consultas entre los partidos representados a la Cámara para convocar formalmente el pleno de investidura que, como muy tarde, debe celebrarse en día 11, incluso aunque no hubiera ningún candidato a la investidura, conforme al reglamento específico de la Asamblea.

Por lo pronto, la candidata de Vox, Rocío Monasterio, que también se reunió ayer con Trinidad, ha anunciado que a día de hoy «no vamos a apoyar ni a Gabilondo, ni a Aguado, ni a Ayuso». A las dos de la tarde de hoy termina el plazo que dio a PP y Ciudadanos para firmar a tres un acuerdo programático. El presidente de la Cámara convocó ayer a Podemos y Vox. Hoy arrancará con Más Madrid y Ciudadanos por la mañana, y con el PP y PSOE por la tarde.

El calendario echaría a andar desde el momento en que hubiera una investidura fallida o sin candidato. Dos meses de plazo, que se cumplirían el 11 de septiembre antes de ir a una repetición automática de elecciones. Ya pasó en 2003 cuando tras el tamayazo se repitieron los comicios en Madrid. Esperanza Aguirre mejoró sus resultados, alcanzando la mayoría absoluta. La deserción de dos diputados electos del PSOE, Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez, impidió la investidura del socialista Rafael Simancas, que contaba con el apoyo de Izquierda Unida.

Comentar ()