El eje franco-alemán que dirige la Unión Europea desde su creación se ha vuelto a imponer. Los esfuerzos de Pedro Sánchez, negociador por parte del grupo socialdemócrata europeo, que había intentado cambiar el centro de poder por un nuevo eje franco-español gracias a una alianza con el presidente galo, Emmanuel Macron, no han dado su fruto y los estados miembros han alcanzado un acuerdo que la propia portavoz del PSOE en Bruselas, Iratxe García, había considerado decepcionante. Alemania mantiene el control político de la Comisión y Francia el económico al frente del Banco Central Europeo.

Tras tres días de intensas negociaciones y noches en vela, los líderes europeos han acordado el reparto de altos cargos de la Unión Europea, que sitúa a la conservadora alemana Ursula von der Leyen como nueva presidenta de la Comisión Europea (CE) sustituyendo así a Jean-Claude Juncker al frente del Ejecutivo comunitario. El acuerdo también otorga a la francesa Christine Lagarde la presidencia del Banco Central Europeo (BCE) y al ministro de Asuntos Exteriores español, Josep Borrell, la jefatura de la diplomacia europea. Mientras, el primer ministro belga, Charles Michel, se hará con la presidencia del Consejo europeo.

El presidente español ha intentado sacar pecho del nombramiento de Borrell como una «extraordinaria noticia para España» y ha celebrado los cargos de Von der Leyen y Lagarde por ser mujeres. «España ha vuelto», ha asegurado Sánchez en una comparecencia ante la prensa esta tarde en Bruselas. «Estoy muy contento con el nombramiento de Pepe Borrell, una persona que representa al Sur de Europa, que hacía mucho tiempo que no se veía representada en los principales puestos institucionales comunitarios», ha asegurado.

Sánchez, que ha considerado que el acuerdo europeo es «equilibrado» y una «buena noticia para la ciudadanía europea» porque se acaba con el bloqueo institucional, ha destacado que España ostentará «un puesto vital para UE como política exterior y la Defensa», a la que se sumará la ayuda humanitaria y la gestión de los recursos destinados a África. «España ha vuelto con fuerza a Europa», ha insistido, asumiendo la vigencia del poder de Francia y Alemania en la UE. «No se trata de un acuerdo francoalemán, es un acuerdo por unanimidad de los 28 miembros del Consejo. De todas formas, es una buena noticia que Francia y Alemania se pongan de acuerdo», ha explicado.

Falta de decoro de Rivera

Preguntado por su investidura, Sánchez ha reprochado a Albert Rivera su negativa a reunirse con él. «No deja de resultar llamativo que en España el máximo representante de ese grupo liberal no sea capaz no sólo de llegar acuerdos conmigo, sino de mantener un mínimo decoro institucional con la Presidencial del Gobierno», ha censurado. «Mira que yo he tenido discrepancias fuertes y problemas con Mariano Rajoy, pero cuando a mí me llamaba el presidente del Gobierno, yo iba a verlo», ha añadido, acusando al líder de Cs de faltarle el respeto a los españoles y a la democracia.

«Por respeto a la Presidencia del Gobierno y por la necesidad de regenerar vida democrática y de respetar las instituciones, hay que mantener las formas y el fairplay. Los españoles  son los que ponen a los políticos en las instituciones con sus votos, no caemos de Marte. Con el decoro institucional se respeta también a los españoles y a la democracia que nos hemos dado, más allá de las diferencias con un partido o con otro», ha insistido, antes de pedir a Rivera que «guardemos las formas y el decoro institucional».

Borrell, jefe de la diplomacia europea

El ministro de Asuntos Exteriores en funciones, Josep Borrell, será el próximo jefe de la diplomacia europea y sustituirá así a la italiana Federica Mogherini en el cargo, en virtud del acuerdo sellado entre los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintiocho para la renovación de los altos cargos de la UE.

Borrell también será vicepresidente de la Comisión Europea, cargo que compagina el Alto Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE desde finales de 2009 tras la entrada en vigor del Tratado de Lisboa. El objetivo era reforzar la coherencia y coordinación entre las diferentes carteras en el Ejecutivo comunitario que guardan relación con los Asuntos Exteriores, entre ellos Desarrollo y la Política de Vecindad.

El jefe de la diplomacia española siempre sonó como un candidato natural para el puesto de Alto Representante por su cargo actual y su conocimiento sobre Europa. Borrell fue presidente del Parlamento Europeo entre julio de 2004 y enero de 2007. Se ha impuesto al actual vicepresidente de la Comisión, el eslovaco Maros Sefcovic.

Será el segundo español que ocupe el cargo de jefe de la diplomacia española tras Javier Solana, que fue el primer Alto Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE durante diez años, entre octubre de 1999 y noviembre de 2009.