Política

Rivera mantiene su 'no es no' a Sánchez: "No tengo nada más que hablar con él"

Pide al presidente que no use a Navarra como "moneda de cambio" en la investidura y le insta a negociar con Podemos

Albert Rivera en el Palacio de la Zarzuela.

Albert Rivera en el Palacio de la Zarzuela. EFE

Albert Rivera ha lanzado este martes dos mensajes a Pedro Sánchez. El primero es una seria advertencia sobre la posibilidad de que el PSOE alcance un acuerdo con EH-Bildu en Navarra para gobernar, traspasando no sólo una «línea roja», sino una «línea del dolor» que ningún presidente se ha atrevido a cruzar hasta ahora. «Le pido que no convierta Navarra en moneda de cambio. Con Batasuna no hay nada que gobernar. Si se quiere ser presidente del Gobierno de España no se puede pactar con Batasuna», ha asegurado tras una reunión con el presidente de Unión del Pueblo Navarro, Javier Esparza, que esta mañana ha firmado una declaración «por la dignidad de las instituciones navarras y españolas» con los líderes de PP y Cs.

«Nunca ha pactado nadie con Batasuna en una institución; no es una línea roja, sino una línea del dolor», ha insistido Rivera, que ha pedido al secretario general del PSOE que permita gobernar a Navarra Suma en la comunidad.

Acto seguido, el líder de Cs ha reiterado su ‘no es no’ a Pedro Sánchez, a pesar de las críticas dentro de su partido y de la posibilidad de que se repitan las elecciones el 10 de noviembre si el próximo 23 de julio la votación de la investidura resulta fallida. Rivera ha insinuado que no acudirá a otra reunión con el candidato socialista como no lo hizo la semana pasada cuando fue invitado a la Moncloa. «No tengo nada más que hablar de lo que he hablado las tres veces anteriores ya», ha respondido a los periodistas, antes de instar a Sánchez a «ponerse a trabajar» para alcanzar una «mayoría posible» con sus «socios» en comunidades autónomas y ayuntamientos de Unidas Podemos.

Albert Rivera ha reprochado que la presidenta del Congreso, Meritxell Batet «esté al servicio de Sánchez» y que ambos mantengan un «cerrojazo» al Parlamento que le va a impedir trabajar y someter a control al Gobierno los tres meses transcurridos desde las elecciones a la votación de la investidura que se celebrará prácticamente tres meses después.

También ha censurado que Sánchez y Pablo Iglesias asuman la posibilidad de que se repitan elecciones «por una cuestión de egos y de sillas». «Tendrán que explicárselo a los españoles», ha advertido el dirigente catalán, que ha considerado  un «asunto menor» «pelearse por un ministerio o una silla».

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