Política

Sánchez empieza a contemplar la repetición electoral: “Está más cerca que un Gobierno”

Ábalos sobre la inclusión de Podemos en el Ejecutivo: "Es una reflexión que tiene que hacer el presidente"

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Sánchez empieza a contemplar la repetición electoral: “Está más cerca que un Gobierno”

José Luis Ábalos y Aitor Esteban en el Congreso de los Diputados este miércoles negociando la investidura de Sánchez. EFE

Resumen:

“Estamos a un paso de la repetición de elecciones”. El comentario se propaga entre las filas socialistas mientras la cúpula del partido constata la dificultad para alcanzar no sólo un Gobierno estable que pueda aprobar sus Presupuestos y gozar de estabilidad, sino la propia investidura de Pedro Sánchez. “Ahora estamos más cerca de las elecciones que de formar Gobierno”, admiten dirigentes del PSOE, que observan con preocupación las dificultades reales para que Pedro Sánchez sea investido como presidente.

El propio líder socialista advirtió el lunes a la Ejecutiva de su partido de la posibilidad real de que se repitan las elecciones generales, una salida a la situación actual de bloqueo institucional para la que Moncloa ya empieza a preparar el relato. Aunque la investidura saliera adelante, su precio político es muy elevado: tendría que contar con ministros de Podemos y dependería de una abstención de los independentistas de ERC, una doble hipoteca que Sánchez pretendía amortizar con las elecciones de abril.

Aunque ganó los comicios, Sánchez no consigue zafarse del yugo de Podemos y de los independentistas. No sólo son imprescindibles ahora mismo para la investidura, sino lo que resulta menos digerible todavía en Moncloa: para aprobar los Presupuestos y medidas estrella como la renovación del sistema de financiación autonómica.

En definitiva, una vez investido, Sánchez volvería a la situación de febrero, cuando convocó elecciones tras el fracaso de los Presupuestos, que fueron tumbados por los independentistas a pesar de las negociaciones emprendidas por Pablo Iglesias con Oriol Junqueras, al que visitó en la cárcel de Lledoners, y hasta con Carles Puigdemont, con el que habló por teléfono. La posibilidad de que se repita esa crisis del relator, encima ahora con Iglesias como ministro, horroriza en la Moncloa. La convocatoria electoral se plantea así como la salida más fácil a este laberinto político.

La situación desesperada del PSOE tomó cuerpo ayer en palabras de su secretario de Organización, José Luis Ábalos. Por primera vez desde el 28 de abril, el negociador socialista abrió la puerta a que dirigentes de Podemos puedan incorporarse como ministros en el Ejecutivo de Pedro Sánchez. “No descarto nada”, respondió en rueda de prensa. Ábalos insistió en que la fórmula de “Gobierno de cooperación” que Sánchez ha ofrecido a Iglesias no se inspira en el modelo de la Comunidad Valenciana, donde Podemos se ha hecho con las consejerías de Vivienda y Transparencia, además de la vicepresidencia segunda y una comisión delegada de Cambio Climático. “Cada uno tendrá su modelo. El valenciano ya hemos visto cuál es. Ahora veremos cuál es el planteamiento que ofrecemos en España”, explicó, después de que Iglesias pusiera ese pacto como ejemplo del “Gobierno de cooperación” que se va a negociar.

El negociador socialista matizó después sus propias palabras sobre la posibilidad de que haya ministros de Podemos en el nuevo Ejecutivo: “Yo no descarto nada porque es una decisión que debe tomar el presidente. El presidente ha escuchado ya a las tres formaciones nacionales importantes, que son Podemos, Ciudadanos y PP. Dos de ellas le han expresado que no van a a apoyar la investidura. Y otra ha dicho que quiere apoyar pero que también quiere participar en el Gobierno. Es una reflexión que tiene que hacer el presidente. Y que no ha concluido. Y que no la ha tomado. Y en ese sentido, yo no sé a día de hoy cuál va a ser la posición del presidente”, explicó por la tarde en el Congreso. “Lo que sí que sé es el propósito, que es el que ha planteado al resto de referentes políticos, que tienen capacidad suficiente para hacer una mayoría muy grande para que el Gobierno pueda actuar sin ningún tipo de condicionamiento“, añadió.

Tras constatar el rechazo que provoca en grupos políticos minoritarios la entrada de Podemos en el Gobierno (incluida ERC), así como la negativa de PP y Cs a abstenerse en la investidura, Ábalos ha vuelto a contemplar la colaboración de los independentistas en la votación. “Uno tiene que contar con aquellos que quieren colaborar y tiene lógicamente que renunciar de aquellos que no sólo no quieren colaborar, sino que han dicho claramente que van a complicar las cosas”, ha asegurado.

La investidura de Pedro Sánchez necesita la mayoría absoluta en primera votación (176) o más síes que noes en la segunda. Ahora mismo rechazan al candidato socialista el PP, Ciudadanos y Vox (147), a los que se sumarían ERC (14 sin Oriol Junqueras, suspendido en funciones), JxCat (4, pues tiene tres suspendidos), Coalición Canaria (2), EH- Bildu (4) y Navarra Suma (2), un total de 173 votos. Si Junqueras renuncia al acta para ser eurodiputado y le sustituye otro parlamentario de Esquerra, la pasa a 174, que aumentarían si los tres diputados de JxCat renunciaran a sus actas y las tomaran los siguientes en la lista, que sí podrían votar.

Para que Pedro Sánchez sea presidente en segunda votación necesita los síes de Unidas Podemos (42), PNV (6), Compromís (1) y PRC (1), lo que hace un total de 173. En consecuencia, se hace imprescindible la abstención de algún grupo posicionado ahora mismo en el “no” como Esquerra Republicana de Cataluña, una opción a la que ayer se abrió Ábalos.

No obstante, para llegar a ese punto hay que amarrar el apoyo de Podemos, que todavía sigue en el aire. Las exigencias de Iglesias de contar con al menos tres carteras ministeriales sigue generando rechazo dentro y fuera del PSOE, principalmente porque no soluciona la gobernabilidad al no alcanzar la mayoría absoluta. Destacados dirigentes socialistas consideran que así es imposible gobernar y empiezan a contemplar la repetición electoral como un mal menor. Conocedores de la audacia política de Pedro Sánchez, en Ferraz se preparan para ese escenario.