El golpe de efecto de Rivera de este sábado no ha dejado indiferente a nadie en la clase política. La renovada predisposición de Ciudadanos de garantizar un Gobierno condicionado por «acuerdos de Estado» sin mirar las siglas para frenar el bloqueo político ha provocado reacciones a izquierda y derecha, una de ellas la de Íñigo Errejón, que ha comprometido su apoyo a Sánchez siempre que este no mire «a su derecha». En otras palabras: o Ciudadanos o Más País.

«Si Sánchez mira a su derecha con Rivera, tendrá que seguir mirando más allá con el PP», escribía el líder e Más País en su cuenta de Twitter tras el anuncio de los liberales. «Repetir elecciones fue una irresponsabilidad, pero hoy el bloque progresista crece y puede llegar a un acuerdo de Gobierno».

En su primer discurso oficial como candidato, Errejón ya erigió la premisa de «no ser un obstáculo» para la gobernabilidad, así como la flexibilidad de Más País para ofrecer sus escaños a Pedro Sánchez para construir un Gobierno progresista, a diferencia de lo que hizo Unidas Podemos en la investidura fallida.

Entonces, Errejón ya anunció que «con Rivera, no». Un pacto con Ciudadanos haría incompatible una posible alianza con ellos y ahora, con todas las cartas naranjas encima de la mesa, instan a Sánchez a elegir hacia qué lado virar.

El respaldo de Rivera a Sánchez y el fin del veto tiene como condición un decálogo de reformas que el jefe del Ejecutivo debe estar dispuesto a negociar, entre ellas una ley electoral fijando un mínimo del 3% de los votos en toda España para obtener representación parlamentaria (dejaría fuera al soberanismo); una acción conjunta en Cataluña; una moderación de impuestos como el IRPF o la implantación de una tarjeta sanitaria única para toda España.