El Pleno del Congreso de los Diputados se reúne de nuevo este martes para proceder a la segunda votación del candidato socialista a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, después de no haber logrado el domingo la mayoría necesaria en el primer intento.

El candidato socialista ha arrancado su intervención prometiendo reformas que eviten futuros bloqueos en la formación de Gobierno, sin especificar cuáles, y asegurando que no hay ninguna opción alternativa en España a la coalición entre PSOE y Podemos.

El siguiente en intervenir ha sido el líder del PP, Pablo Casado, que ha comenzado su intervención precedido de un largo aplauso y de gritos de «¡viva España!» y «¡viva el Rey!». Muy duro ha sido el dirigente popular con el jefe del Ejecutivo, al que ha acusado de poner España «en manos de terroristas y golpistas«.

Después ha sido el turno de Santiago Abascal (VOX) que no ha rebajado el tono y ha cargado contra Sánchez por hipotecar el futuro de España al «permiso de los golpistas». «Lo que muchos de sus votantes no sabían es que la aseguradora del golpe institucional que están dando se llama ETA», apuntaba Abascal, entre los aplausos de los suyos y de la bancada popular.

Pablo Iglesias, por su parte, pide a Sánchez que tenga firmeza democrática frente a los que les atacan. «Pedro: no nos van a atacar por lo que hagamos. Nos van a atacar por lo que somos. Frente a los intolerantes, te pido que tengas el mejor tono y la mejor firmeza democrática». 

Tras Laura Borrás, que ha denunciado que «En España no existe separación de poderes», ha tomado la palabra Íñigo Errejón que ha felicitado a Pablo Iglesias por el Gobierno y ha dicho que: «Hay un Gobierno que nace hoy que cuenta con nuestro apoyo imprescindible». En la misma línea el diputado de Compromís, Baldoví: «Ayudaremos a la gobernabilidad».

Más tensos han sido los minutos de Ana Oramas (CC) en el atril. La diputada de Coalición Canaria se ha mantenido en el «no», que el pasado sábado sorprendió a la Cámara y ha pedido perdón a su formación por la decisión.

Pedro Quevedo (Nueva Canarias), Óscar Rego (BNG) y Tomás Quitarte (Teruel Existe) han rearfirmado el sentido de su voto, apoyando la investidura de Pedro Sánchez. Tras ellos, el diputado cántabro, José María Mazón, ha hecho lo propio, pero en sentido contrario.

La hermana de Dolors Bassa, en prisión, sustituye a Rufián como voz de ERC en el Congreso. «Señor Sánchez, le hablo como una familiar de una presa política catalana». «Seguiremos movilizándonos. Los jueces, pero también ustedes son verdugos porque está en sus manos cambiar las leyes».

La política catalana también ha dicho que sabe «que la mitad del hemiciclo se alegra de su dolor» y ha señalado que la cuestión importante es: «¿Dónde está el PSOE? ¿Se alegra el PSOE de nuestro dolor?». Ha seguido su intervención acusando El PSOE de haber sido «cómplice de la mentira sobre la violencia en Cataluña». Y ha continuado diciendo que «ante la rabia que me genera la injusticia y la mentira ¿cree que me importa la gobernabilidad de una España que tiene a mi hermana en la cárcel y en el exilio?». Me importa un comino la gobernabilidad de España«.

Tras la tensa intervención de la hermana de Dolors Bassa ha tomado la palabra Inés Arrimadas (Cs), quien ha reiterado su petición a los socialistas de que se salten la disciplina de voto: «Sáltensela una vez para garantizar la convivencia y la igualdad de todos los españoles. ¿No hay en esta bancada un voto valiente como el de la señora Oramas? ¿No hay ningún diputado que se atreva a decir lo que ustedes mismos decían durante la campaña?». «No le ha votado ni un sólo español para hacer lo que va a hacer«.

«Votaremos favorablemente para salir de la crisis en que se encuentra el Estado. Para salir del bloqueo», ha afirmado Aitor Esteban, quien ha dicho que el sistema judicial español «está en cuestión» y que ha querido poner sobre la mesa que: «Las recetas que nos trajeron aquí ya no sirven. Habrá reticencias. Confío en que este Gobierno respete los acuerdos. Es la única salida y merece la pena intentarlo».

La subida a la tribuna de Óskar Matute -EH Bildu- ha provocado la salida del hemiciclo los diputados de Vox. Matute se ha dirigido a Pablo Casado para decirle: «Para todas las víctimas: verdad, justicia y reparación. Para todas».

La intervención de Mireia Vehí se ha centrado en una crítica a la derecha y ultraderecha, «aunque hoy nuestro voto coincidirá». Y ha argumentado que lo harán porque «ustedes tienen un problema con la democracia. No soportan ni la pluralidad ni la inteligencia».

García Adanero (Navarra Suma) ha sido también muy duro con Pedro Sánchez: «Va a prometer lealtad al Rey con el voto de los que odian al Rey».

En la primera votación, el líder del PSOE y presidente del Gobierno en funciones cosechó 166 votos a favor, a diez de la mayoría absoluta que se requería para ser investido presidente. En concreto, a los 120 votos del PSOE, Sánchez sumó 34 de Unidas Podemos -faltó una diputada de En Comú por enfermedad-, los seis del PNV, los tres de Más País-Equo-Compromís y los otros tres de Teruel Existe, Nueva Canarias y Bloque Nacionalista Galego (BNG).

El candidato socialista sólo superó por un voto a los rechazos a su investidura, que sumaron 165. En concreto, en el bloque del ‘no’ se posicionaron los 88 del PP, los 52 de Vox, los 10 de Ciudadanos, los 8 de Junts per Catalunya, los dos de la CUP, los otros dos de Unión del Pueblo Navarro (UPN), uno de Foro Asturias, otro del Partido Regionalista Cántabro (PRC) y uno más de Coalición Canaria.

Los otros 18 diputados restantes -los 13 de Esquerra Republicana (ERC) y los cinco de Bildu- optaron por la abstención.

Así las cosas, Sánchez se la jugará en la ‘segunda vuelta’ de este martes, 48 horas después, como marca la Constitución, en la que el candidato ya sólo necesitará sumar más votos a favor que en contra, es decir, más síes que noes.