Política

Malestar en el PP con la posición de Casado sobre el 'pin parental'

El sector moderado del primer partido de la oposición cree que se "legitima el discurso de Vox"

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Malestar en el PP con la posición de Casado sobre el 'pin parental'

El líder del PP, Pablo Casado, junto al presidente de Murcia, Fernando López Miras EFE

Resumen:

El llamado «pin parental» instaurado en Murcia como producto de un acuerdo con Vox para sacar adelante los presupuestos autonómicos, ha vuelto a contraponer a los moderados del PP con su jefe de filas, Pablo Casado. Apenas una semana después de que los principales exponentes de este sector -el gallego Alberto Núñez Feijó, el andaluz Juan Manuel Moreno y el castellanoleonés Alfonso Fernández Mañueco- ponderaran su discurso ante la Junta Directiva Nacional, el tono escogido por el líder popular para responder al Gobierno en el debate del «pin parental» les ha chirriado a muchos de ellos, que consideran que así «se legitima el discurso de Vox».

«Mis hijos son míos y no va a venir ningún burócrata, ningún socialista, ni ningún comunista a decir cómo tengo que educar a mis hijos», dijo Casado este domingo precisamente desde Murcia, a donde acudió a clausurar la jornada ‘Gobiernos por la libertad’ organizado por su partido. Y añadió: «vamos a llegar a que los niños también delaten a sus padres cuando no son revolucionarios como pasa a día de hoy en Cuba. Vamos a llegar a esa Europa en blanco y negro donde los hijos que delataban a sus padres por no estar de acuerdo con el régimen político tenían un premio».

«Si eso lo dice Rajoy, marca territorio, pero Pablo necesita moderación. No ha acertado con el tono, ha sido demasiado radical», lamenta un barón regional que advierte del riesgo de hacerle el juego a la formación de Santiago Abascal. Tampoco la insistencia de Casado en atribuir la autoría del «pin parental» al PP ha caído bien. Cuando el líder popular dice que se implantó en Madrid hace quince años alude a que los padres madrileños pueden elegir cualquier centro de la Comunidad en función de sus planes de estudios y actividades complementarias, que deben publicitar al arranque del curso, pero no hay autorización previa ni derecho de veto, que es lo que exige Vox.

Alonso apuesta por responder al debate del «pin parental» de forma «razonable y sensata»

El vasco Alfonso Alonso -que no estuvo en la reunión de la Junta ni por tanto, en el almuerzo posterior donde se hizo una apelación a la centralidad «y a huir de la calle, de los gritos y las bravuconadas»-, ha tenido un tono y un discurso diametralmente opuesto al de su jefe de filas el domingo. Alonso apostó el pasado sábado por responder al tema desde una posición «razonable y sensata», sin caer «en discusiones llenas de engaños entre un extremo y el otro».

«Tenemos que crear la alternativa de la sensatez, la alternativa constitucionalista y de moderación», dijo en un acto de su partido en Vitoria. Reprochó que «nos quieren meter en debates trufados mediante el engaño» y acusó al Gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos de aprovechar este asunto para «alimentar el conflicto y la división», informó Ep. En definitiva, nada que ver con las palabras que Casado pronunciaría un día después.

Tampoco coinciden éstas con las de Fernández Mañueco, que este lunes, en entrevista en la cadena SER, rechazó el «pin parental» para no entrar «en la libertad de explicación, de cátedra, de los profesores» y destacar que en la escuela castellanoleonesa –con el nivel educativo más alto de España conforme a los informes Pisa– «no hay adoctrinamiento» como en otras Comunidades, en alusión velada a Cataluña. Apela Mañueco al derecho de los padres a acudir a la inspección educativa en caso de detectar «alguna situación que vulnere la ley».

Apelación a la libertad y a la igualdad

Admite otro barón popular que quizá tras las palabras de Casado haya «alguna clave que se nos escapa», pero insiste en que la única forma en que el PP marque su propio perfil «es desde la moderación y la defensa, no sólo de la libertad, sino también de la igualdad, que ve quebrada y en riesgo una parte de la sociedad».

Esa apelación a la «moderación y centralidad» es una constante de buena parte de las baronías populares, aunque la dependencia de Vox de los gobiernos autonómicos en manos del PP dificulta muchas veces marcar distancias. Andalucía en un ejemplo. En el pacto de Presupuestos autonómicos se habla de «pin parental», aunque el consejero de Presidencia y portavoz, Elías Bendodo, asegura que todo se hará en el marco de la ley y la consejera de Igualdad, Rocío Ruiz, puntualiza que los estudiantes también deben ser educados en valores, entre ellos, la libertad sexual.

Sí hay coincidencia en el PP respecto que este es un debate cuyo objetivo es lanzar una «cortina de humo». «Sánchez quiere tapar que nombra Fiscal General del Estado a Delgado«. Además, «le preocupa mucho que en Murcia los padres tengan que autorizar las actividades de sus hijos en los colegios, pero no el adoctrinamiento independentista en la escuela», según reza el último argumentario popular.

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