Política

Más de 2.300 policías nacionales y guardias civiles, en casa con síntomas de coronavirus

El número de casos ya confirmados en ambos Cuerpos se eleva ya a 94, de ellos 60 en el Cuerpo Nacional

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Más de 2.300 policías nacionales y guardias civiles, en casa con síntomas de coronavirus
Un policía nacional se protege con una mascarilla en uno de los controles de frontera establecidos tras declararse el estado de alarma.

Un policía nacional se protege con una mascarilla en uno de los controles de frontera establecidos tras declararse el estado de alarma. EP

Resumen:

Más de 2.300 policías nacionales y guardias civiles se encontraban este miércoles guardando la cuarentena en sus domicilios al presentar síntomas compatibles con el coronavirus (fiebre, tos o dificultad respiratoria). El protocolo obliga a permanecer aislado durante dos semanas a fin de evitar el posible contagio a otros agentes.

Según los datos conocidos por este diario, el número de positivos confirmados en ambos Cuerpos se eleva ya a 94 (60 en la Policía y 34 en la Guardia Civil), mientras que los casos sospechosos suman 2.317 (1.583 policías nacionales y 734 guardias civiles). En términos relativos, el número actual de bajas representa el 1,6 % de la suma de ambas plantillas.

Estos datos dan una idea de la exposición a la que están sometidos los integrantes de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, un eslabón esencial en el cumplimiento de las medidas restrictivas acordadas por el Consejo de Ministros en el decreto por el que declaró el pasado sábado el estado de alarma para tratar de contener la expansión del covid-19.

De hecho, ya se ha registrado un fallecimiento por coronavirus en el Instituto Armado. Se trata de Pedro Alameda, un agente de 37 años y sin patologías previas que estaba destinado en el servicio de Retribuciones en Valdemoro. «Antes de contraer la enfermedad prestaba su servicio con normalidad», ha destacado la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), a la que estaba vinculado como afiliado y miembro de la junta directiva de su delegación en Madrid.

En paralelo al repunte de la curva en España, en los últimos días ha ido creciendo el número de policías y guardias civiles que se han tenido que ausentar de sus puestos de trabajo al sospechar que pueden estar infectados por el virus, causante de la muerte de casi 600 personas ya en el país. Se trata de una medida preventiva; no todos desarrollarán la enfermedad.

El número de positivos en ambos Cuerpos alcanza ya la cifra de 94 casos, de ellos 60 en la Policía Nacional

En el caso de la Policía Nacional, siete positivos y 243 casos en cuarentena se localizan en la Comisaría General de Seguridad Ciudadana, de la que dependen las Unidades de Intervención Policial (UIP) o ‘antidisturbios’ y las Unidades de Prevención y Reacción (UPR). El primer caso confirmado en el Cuerpo fue el de un agente en prácticas adscrito a la Oficina de Denuncias y Atención al Ciudadano (ODAC) en León, lo que obligó a cerrar las dependencias policiales durante varios días y a aislar a varios compañeros.

La resolución de la Dirección General de la Policía por la que se aprueba el plan de actuación frente al covid-19 dedica un apartado a detallar las pautas a seguir en caso de que un funcionario sospeche que puede sufrir esta infección respiratoria. Cuando comunique telefónicamente esta circunstancia a sus dependencias, lo primero que se le indicará es que permanezca aislado en su domicilio o en otro lugar y que avise al teléfono de emergencias sanitarias 112 para que sea valorado por un facultativo.

Pautas a seguir en caso de sospecha

El protocolo también establece que los funcionarios que hayan estado en contacto cercano con el posible infectado «contactarán» con los servicios sanitarios para ser igualmente evaluados. Se trata de intentar evitar que los policías ejerzan de transmisores del virus.

Si el funcionario comunica la sospecha en dependencias policiales, se le facilitará de inmediato una mascarilla quirúrgica y se le aislará en un «espacio cerrado» a la espera de que los médicos dicten instrucciones. En ese caso, las dependencias en las que se encontrara se clausuran mientras se desarrollan las labores de desinfección.

A los agentes que se encuentran guardando la cuarentena en sus domicilios ante la posibilidad de que puedan haber sido contagiados no se les está haciendo la prueba que determine si están infectados, al no haber sido catalogados como colectivos de riesgo. Como ha informado este diario, la Confederación Española de Policía (CEP) ha pedido al director general que haga gestiones con todas las comunidades autónomas para que -como Navarra- le den ese tratamiento a los agentes, lo que permitiría conocer con exactitud «cuál es el número real de positivos».

Los policías piden que se les considere colectivo de riesgo para que se les pueda hacer la prueba que determine si están infectados o no

En la orden que dictó el pasado domingo el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, para establecer los criterios de actuación concertada tras la declaración del estado de alarma se detalla que todos los cuerpos policiales -los autonómicos y municipales también quedan bajo su mando mientras dure el estado de alarma- tendrán que informar «periódicamente» a la Secretaría de Estado de Seguridad acerca de los casos de infección por coronavirus que se registren en sus plantillas y los del personal sometido a cuarentena o medidas de aislamiento.

Desde hace semanas, especialmente tras manifestarse la epidemia con tanta virulencia en Italia, tanto los sindicatos policiales como las asociaciones profesionales de la Guardia Civil han venido demandando a las direcciones generales que faciliten equipos de protección en número suficiente para que se dote convenientemente a los funcionarios y que éstos desempeñen con garantías sus funciones.

En algunas unidades, los propios funcionarios se han presentado a trabajar con sus propios equipos, bien por falta de unidades o por entender que el criterio de uso aplicado por los mandos es restrictivo y va en contra de las propias instrucciones acordadas por el titular de Interior. Es el caso del grupo nueve de la UIP de Madrid, que han llegado a rebelarse ante sus mandos.

En la Guardia Civil se ha instado a los agentes que hagan un «uso responsable» del material, de modo que si la pareja se encuentra con un caso sintomático sólo debe usar el material de protección el funcionario que «interactúe directamente» con el ciudadano. La instrucción busca evitar la «innecesario alarma social por su uso incorrecto, como agotamiento de las reservas y la imposibilidad de atender las necesidades reales de otros miembros del Cuerpo que ajustan su intervención a los procedimientos establecidos».

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