El impacto del Covid-19 en España ha transformado la cotidianidad más inmediata en millones de hogares españoles, pero también ha revolucionado la agenda y la forma de hacer política. La crisis ha dejado una estela de ruedas de prensa telemáticas, vídeos institucionales grabados en el salón de casa o plenos parlamentarios vacíos que no hace sino engrosar un álbum de imágenes insólitas, difíciles de imaginar antes de que la pandemia golpease al país.

Y en un contexto en que lo digital se ha impuesto como norma, también se ha producido un cambio sustancial en la relación entre políticos y redes sociales. En concreto, llama la atención la peculiar actividad de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en la red social Twitter. Y es que desde que la crisis del coronavirus comenzase a azotar la región, la cuenta oficial de la dirigente del PP se ha convertido en la principal vía de comunicación de las iniciativas y decisiones del Gobierno regional, a la que la información llega incluso antes que en los canales oficiales.

El timeline de Díaz Ayuso es ahora una herramienta para cargar su fusil y disparar contra la gestión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre todo en lo que a solicitar al Ejecutivo medidas urgentes para paliar el desabastecimiento de material sanitario que sufre la región desde hace días, tanto en hospitales como en residencias y funerarias y criticar el bloqueo de recursos se refiere. Desde hace días, publica la dirigente todos los pasos dados en la administración, desde la misiva que envió personalmente al jefe del Ejecutivo o al ministro de Sanidad, hasta sus conversaciones con los líderes de la oposición en la Asamblea, pasando por dar respuesta a críticas sobre iniciativas de la Comunidad de Madrid e, incluso, desmentir bulos.

Además, la presidenta regional ha convertido su cuenta en la vía de agradecimiento público a empresas y entidades que han decidido donar dinero a la sanidad madrileña o contribuir de algún modo a paliar los efectos derivados del avance del virus. Primero fueron Rodilla y Telepizza, y luego vinieron otras como Banco Santander, El Corte Inglés, Real Madrid e, incluso, Cremades y Calvo Sotelo, una firma de abogados a los que da visibilidad en su red social para anunciar una aportación monetaria y cuya cuantía no ha trascendido.

Pero hay más. Y es que lo más sorprendente de la actividad de la presidenta es la respuesta que da a título personal a múltiples peticiones de favores de usuarios anónimos, que van desde la solicitud desesperada de mediación institucional para garantizar un trato sanitario a familiares, la búsqueda de desaparecidos en medio del caos sanitario o servir de puente entre particulares que quieren aportar su granito de arena en la crisis, aunque no hayan mencionado explícitamente ni a la presidenta ni al Gobierno regional.

Pero la espontánea solidaridad en redes y la explotación de los recursos digitales de la presidenta regional desde su confinamiento en un hotel de la capital no es fruto de la casualidad, a tenor de la opinión de dos expertos consultados por este medio, sino de una estrategia comunicativa que tiene como fin último la defensa de la colaboración público-privada, la atención «en primera persona» de la sociedad civil en un momento crucial y, como consecuencia, apuntarse un tanto cuando la crisis haya pasado.

Hay constancia en la Puerta del Sol de que «todos, incluidos los periodistas, acudimos a Twitter por su carácter dinámico y su actualización constante» y ante una pandemia sin precedentes, «es importante dirimir quién es el político que más perfil marca en la gestión» y ella está impulsando iniciativas -aunque con un equipo comunicativo detrás- en las que «recoge peticiones en tiempo real, lo que da una sensación de cercanía que, cuando todo esto pase, derivará en un rédito político». «Ella está jugando esta carta», explica Pablo Simón, politólogo y profesor de la universidad Carlos III de Madrid.

Ayuso «está utilizando mensajes verticales, directos y siempre por el mismo canal. Tampoco está haciendo casi ningún retuit. Su cuenta es ella», añade el investigador y sociólogo Iago Moreno para explicar el análisis y el trabajo que hay detrás de la cuenta de la presidenta. A raíz de la crisis, la líder del PP madrileño «está construyéndose como una líder fuerte, tajante y con una mirada estratégica» que, según apunta, no están logrando ni los barones populares y «ni si quiera Pablo Casado. Ella está marcando la ruta», zanja.

Freno velado a la estrategia política de la izquierda

Aunque las respuestas individuales de la presidenta ‘tuitera’ a los usuarios están más cerca de ser «fingidas» que naturales ya que «hay mil formas de prestar ayuda sin promocionarlo en redes», implícitamente está logrando «enmendar» la estrategia que ha abanderado la izquierda para desgastar al PP en la crisis del coronavirus.

Ayuso quiere demostrar que las críticas de la izquierda «excusadas en los errores del pasado» no resolverán la crisis

En concreto, Moreno indica que gran parte de la izquierda política está utilizando «la saturación» de la sanidad pública como «forma de dejar al descubierto las heridas de la privatización» encabezada por el PP, una estrategia que «no ha funcionado» porque «no son discusiones que estén ahora encima de la mesa».

Ayuso, por contra, ha optado por transmitir esa imagen de política «que escucha» y que enfrenta el verdadero problema. «Ven que la gente no sólo quiere respuestas, sino soluciones, y actúan». Así, la arista fundamental de la estrategia comunicativa estudiada en la Puerta del Sol es la siguiente: «mientras la izquierda se queja por los límites de las privatizaciones, ella demuestra que la colaboración público-privada es la solución» y que «las ambiciones de poder de la izquierda excusadas en los errores del pasado no sirven para resolver la crisis». Se trata de una forma «astuta, inteligente y profesionalizada» de construir un relato político, sentencia Iago Moreno.