Política

Máxima tensión entre PP y PSOE antes de votar la prórroga: "Ponga un bozal a los Echenique de turno"

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la sesión de control del Senado. EFE

A las puertas de debatirse la cuarta prórroga del estado de alarma, la crispación política ha llegado al siguiente nivel este martes en el Senado. El presidente del Gobierno ha regresado al control de la Cámara Alta después de ausentarse de la comisión general de comunidades autónomas el pasado jueves, a pesar de la presión que ejerció entonces el PP.

Ha sido el portavoz del Grupo Popular en el Senado, Javier Maroto, el que ha abierto la sesión con un duro discurso en el que ha llegado a pedir a Sánchez que le ponga «un bozal a los Echenique de turno, que cada vez que abren la boca lo estropean todo», en referencia a las últimas declaraciones del portavoz de Unidas Podemos que llamaba a responsabilizar al PP de «miles de muertes» si decaía el estado de alarma.

Maroto ha censurado que el jefe del Ejecutivo se aplicase el «quédate en casa el día que no había que hacerlo», censurando la ausencia de Sánchez a la comisión del pasado jueves para debatir con las autonomías el plan de desescalada. «Su plantón refleja su soberbia», ha aseverado el portavoz de los populares.

Y no ha quedado ahí. Maroto ha continuado pronunciando un discurso especialmente crítico con el empeño del Gobierno de prorrogar el estado de alarma para utilizarlo como una «herramienta para protegerle a usted, porque está atrapado», al tiempo que ha pedido poner en marcha «un plan alternativo» en el que pueda evitarse que «un Gobierno tenga el poder absoluto».

«Además de ineficaces son unos mentirosos», seguía el dirigente del PP, que negaba la tesis sostenida por el Ejecutivo de que si cae el estado de alarma reinará el «caos» y el «desorden» y defendiendo otras figuras legales por las que podría regirse el confinamiento de la población sin necesidad de extender la situación de excepcionalidad, como han defendido otros miembros de Génova. Con todo y a pesar de la crítica, Maroto afirmaba al final de su discurso que «el PP una vez más estará ahí para sacar a España adelante», de lo que podría inferirse que la abstención comienza a ganar peso entre las filas populares.

Sánchez: «No hay alternativa» al estado de alarma

Pedro Sánchez ha comenzado su intervención enumerando ante el dirigente del PP las nueve veces que ha comparecido en el Congreso y las dos que ha hecho lo propio en el Senado, así como las «ocho videoconferencias en ocho semanas con los presidentes de las comuniades autónomas» para defender que «la voluntad manifiesta del Gobierno es el diálogo».

Tal y como ha destacado la ministra portavoz, María Jesús Montero, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Sánchez ha reiterado que «el único instrumento que permite al Gobierno de España restringir la movilidad para detener los contagios es la prórroga del estado de alarma», por lo que ha instado nuevamente a que el PP se mueva al menos hacia la abstención. «Trabajemos unidos. Creo que no se arrepentirá ni usted ni su grupo parlamentario», respondía a Maroto.

«No hay otra alternativa y tenemos que ser conscientes de que tenemos que dar certidumbre a los ciudadanos», continuaba Sánchez, en este caso en respuesta a la portavoz de Ciudadanos, Lorena Roldán. «No podemos jugar a experimentos de lo que no sabemos cuál será su evolución y eficacia», añadía.

Este miércoles, el Parlamento deberá decidir si se prorroga otros 15 días el estado de alarma o si, por el contrario, decae oficialmente el 9 de mayo, en vísperas de la transición a la fase 1 de «una gran parte» de comunidades autónomas. Sánchez podría enfrentarse mañana a una derrota política sin precedentes, con el abandono expreso de sus socios de investidura -ERC ya ha anunciado que votará en contra- y pendientes de hacia donde se muevan tanto Ciudadanos -entre el sí y la abstención- y el PP, que ya ha comenzado a amagar con la abstención a cambio de que el Gobierno presente un plan alternativo para no alargar «sine die» el estado de alarma.

Por el momento, el Ejecutivo ha evitado dar respuesta a una de las peticiones más reiteradas de Génova, que implica desvincular las medidas de ayuda económica a colectivos vulnerables con el mantenimiento del estado de alarma. Sí ha reiterado Sánchez este martes que, en el mes de abril, se ha pagado a un total de 3,3 millones de trabajadores en ERTE, una factura que asciende a 4.500 millones de euros, y más de un millón de autónomos están cobrando una prestación.

La última vez que Sánchez acudió al Senado para responder a las preguntas de la oposición fue el pasado 25 de febrero, cuando el virus apenas había dado sus primeros coletazos en España.

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