Política Crisis del coronavirus

El PP se abstiene pero advierte que votará en contra de las próximas prórrogas del estado de alarma

Sánchez, le espeta al líder del PP que "si podemos hablar mejor, pero tampoco parece que nos entendamos. Libérese señor Casado"

El presidente del PP, Pablo Casado, llegando al Congreso. EFE

El PP se abstendrá finalmente en la votación de la cuarta prórroga del estado de alarma que se debate en estos momentos en el Congreso de los Diputados. Al final de un discurso especialmente duro, el líder de la oposición, Pablo Casado, ha avisado a Sánchez de que ésta será la última vez que podrá «pedir la lealtad de la oposición» y que, en las venideras prórrogas, los diputados del PP votará en contra de extender una situación que, a su juicio, le vale al Gobierno para permanecer «instalado en el absolutismo».

Durante 15 minutos, Casado ha pronunciado un discurso crítico contra un Ejecutivo al que ha acusado de utilizar a las víctimas del coronavirus como «escudo humano» para atacar a la oposición, y de seguir una «lógica perversa» por deslizar que el PP sería responsable de la muerte de miles de españoles de no apoyar la prórroga.

«¿Según esta lógica perversa, son ustedes responsables de la muerte de 25.000 españoles? No caeríamos en semejante bajeza moral», añadía.

Hasta última hora del martes, todas las miradas estaban puestas en el sentido del voto del PP en la prórroga, ya que ante la falta de concreción en el sentido del voto de algunos grupos como PNV o Ciudadanos, que los populares se decantasen hacia la abstención o hacia el ‘no’ significaba la diferencia entre prorrogar el estado de alarma o que decayese este mismo sábado.

No obstante, el pacto anunciado anoche entre Ciudadanos y el Gobierno por el que los naranjas votarían ‘sí’ a la prórroga para los próximos 15 días y el voto afirmativo que los nacionalistas vascos han deslizado esta misma mañana desdibujaba la importancia de el voto del PP, que ha tensado hasta el último minuto la decisión hasta que finalmente han quedado desplazados a un papel secundario.

El líder de la oposición se ha decantado finalmente por la postura que fueron defendiendo los barones del PP, desde Feijóo a Díaz Ayuso, de votar abstención para dar un plazo de 15 días al Gobierno para adaptar la legislación del estado de alarma a la ordinaria y no pecar de precipitación.

Casado no se ha dejado un solo reproche en el tintero este miércoles. Ha comenzado enumerando uno a uno los «errores» cometidos por el Gobierno a lo largo de la crisis, desde la falta de transparencia hasta los problemas con la compra de material sanitario, y ha recordado la «crónica» de querellas que tendrá que afrontar en los tribunales los próximos días por una gestión «imprudente» y «negligente».

«El caos es usted»

El jefe de la oposición ha criticado que el Gobierno deslizase, de la mano de Ábalos y Echenique que «o nosotros o el caos», pero «el caos es usted».

Casado ha hecho varias referencias en su discurso al carácter «totalitario» y «absolutista» que ha seguido Sánchez «bajo el disfraz de falso moderado», para enmascarar una gestión por la que «no ha reconocido ni uno solo de sus errores» y que, aún así, «sigue pidiendo que le apoyemos sin rechistar».

De nuevo, el líder del PP ha criticado el plan de desescalada de Sánchez y la falta de previsión del Ejecutivo al no contar ni con test masivos ni con los datos de la encuesta de seroprevalencia, lo que implica «avanzar con los ojos vendados».

Con todo y justo al final de su discurso, Casado ha reconocido que, finalmente, Sánchez se ha comprometido a abordar «las tres actuaciones» que pedían desde la oposición, respecto a la desvinculación de los ERTE y las ayudas a autónomos y pymes del mantenimiento del estado de alarma; la mejora de las relaciones con las autonomías; y el anuncio de la declaración de luto nacional y que, por todo ello, el PP no votaría en contra de la prórroga del estado de alarma esta vez, ubicándose en la abstención.

«Si no es capaz de encontrar en 15 días un ‘plan B’ ajustado a la legalidad y al respeto a la libertad de nuestros compatriatos, no vuelva a pedir lealtad y unidad a la oposición», finalizaba.

Por su parte, Sánchez le ha espetado en su réplica que cuando un partido de gobierno se abstiene se abstiene «es como si votara que no». Tras quejarse del «desprecio» del PP, «allí donde gobierna», a los pactos por la reconstrucción ha defendido que «hay que volver a la unidad y despolitizar la emergencia» y ha puesto como ejemplo la unidad política en Italia, -con Silvio Berlusconi, que ha apostado por la unidad-, o en el Reino Unido o Francia.

Sánchez desprecia el diálogo con Casado porque «parece que tampoco nos entendemos»

En definitiva, «España no puede estar fuera de ese consenso, no sólo ataca sin piedad al Gobierno, sino que quiere suprimir el estado de alarma en unas circunstancias tan complejas. Puede criticarme a mí, pero hay razones sanitarias y civiles» para mantener el estado de excepcionalidad.

En cuanto a las críticas de falta de diálogo con el primer partido de la oposición, ha destacado que «si podemos hablar mejor, pero tampoco parece que nos entendamos». En este sentido ha reprochado a Casado que diera al traste con el acuerdo que el Ministerio de Justicia alcanzó con los consejeros autonómicos, entre ellos del PP. «Y entonces llegó el señor Casado y dijo que no, que no se podía aprobar este decreto. ¿Cuál es el problema de usted? Le da miedo el acuerdo porque cree que ayuda al gobierno, pero no es cierto porque ayudaría a os españoles y a usted mismo. Sólo gobernarán si son un partido moderado,prudente, con resposabilidades de Estado».

Ha regresado Sánchez al discurso de que Casado y Santiago Abascal son l mismo, por eso le ha invitado a «liberarse» y votar a favor de la prórroga.

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