España ha entrado este miércoles en el periodo de luto oficial más largo de la de la democracia del país como homenaje a las 27.117 víctimas mortales que el coronavirus. A las 12 horas, se ha convocado un minuto de silencio en el que han participado sectores sociales y autoridades.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha guardado este mediodía este minuto de silencio en la Moncloa junto a la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, y numerosos trabajadores de la sede del Ejecutivo, en este minuto de silencio en las escaleras del edificio del Consejo de Ministros.

Les han acompañado el jefe de gabinete de Moncloa, Iván Redondo, el secretario general de Presidencia, Félix Bolaños, y numerosos trabajadores del complejo, entre ellos, miembros del equipo de comunicación y del gabinete, agentes de Policía Nacional y Guardia Civil, y otros empleados y funcionarios.

En el Congreso de los Diputados, donde se celebra hoy la sesión de control al Gobierno, los parlamentarios se han unido a este homenaje. La presidenta del Congreso, Meritxell Batet, ha interrumpido la sesión plenaria para que los diputados y trabajadores presentes en el hemiciclo secundaran ese minuto de silencio. Antes de comenzar la sesión, Batet avisó a sus señorías sobre esta acción del primero de los díaz días de luto oficial declarados ayer por el Consejo de Ministros.

Por su parte, los Reyes Felipe y Letizia y sus hijas, la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía, han guardado también a mediodía un minuto de silencio desde el Palacio de la Zarzuela, según informaron este martes fuentes de la Casa del Rey.

La web de la Casa del Rey y sus redes sociales lucen un crespón negro desde la próxima medianoche. Una vez que España haya superado el estado de alarma, está previsto que el Rey presida un gran acto oficial en memoria de las víctimas. 

La bandera nacional ha pasado a ondear ininterrumpidamente a media asta en el exterior todos los edificios públicos, buques de la Armada y representaciones y misiones en el extranjero, y en el interior va a lucir un crespón negro.

El Gobierno otorgó a este minuto de silencio «carácter general y extensible a todo el país», por lo que ha invitado a sumarse a él a todos los órganos e instituciones públicas y privadas en España y en el extranjero para mostrar su recuerdo por los fallecidos por el coronavirus.

Esta invitación se ha extendido, asimismo, a todos los acontecimientos sociales, culturales y deportivos que tengan lugar durante este periodo y también a aquellos actos que tengan lugar por primera vez incluso una vez finalizado el luto oficial. Se trata, en definitiva, de hacer un llamamiento a todo el país a permanecer unidos y dedicar un momento solemne, sereno y sincero a todas las personas fallecidas por esta pandemia y guardar para siempre en su memoria el recuerdo y el respeto de todos.

«Porque es bueno que la sociedad que trabaja junta por el bien común pueda manifestar también junta su dolor, porque es digno consolidar los vínculos sociales con un duelo colectivo y unitario en recuerdo de todas las víctimas provocadas por la violencia, el terror, las catástrofes o la enfermedad», reza la orden firmada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, publicada este miércoles en el BOE.

En la misma, el jefe del Ejecutivo asegura que es «justo homenajear a los compatriotas que han sacrificado sus vidas en el cumplimiento del deber ante una amenaza insólita contra la salud y el bienestar de la nación».

«Porque es necesario expresar el respeto a las generaciones mayores que, después de trabajar durante años difíciles por nuestro progreso, se han visto especialmente afectadas por la pandemia, y porque es proporcionado expresar el convencimiento de que la valoración de los cuidados en las decisiones públicas es la apuesta más fecunda por el futuro», continúa el real decreto.

Nunca en democracia se había decretado luto nacional durante un periodo de tiempo tan largo. Cuando fallecieron los padres del Rey Juan Carlos, don Juan y doña María de las Mercedes, fueron siete los días de duelo, mientras que con los atentados del 11-M y los de Barcelona, el accidente de Spanair y la muerte de los ex presidentes Adolfo Suárez y Leopoldo Calvo-Sotelo se establecieron tres.