No está siendo un buen verano para Podemos. La imputación del ‘número dos’ de Pablo Iglesias y de la cúpula del partido por presuntas irregularidades en la financiación de la formación morada se suma a la lista de escándalos judiciales que salpican al vicepresidente segundo del Gobierno. Con toda la oposición pidiendo una comparecencia pública y urgente de Pablo Iglesias y con el PSOE guardando silencio, sólo Pablo Echenique, portavoz de Podemos en el Congreso, se ha manifestado para defender a la formación de la «difamación mediática» y cargar contra el juez que investiga la ya denominada como ‘caja B’ del partido.

Hace unos años, el tono que utilizaba el propio líder de la formación, Pablo Iglesias, cuando los investigados por malversación de fondos públicos eran miembros del Ejecutivo de Mariano Rajoy era, cuanto menos, distinto. Y la hemeroteca vuelve a jugar una mala pasada al actual vicepresidente segundo.

Hace un par de años, cuando los escándalos por corrupción en el seno del PP comenzaban a pasarle factura al entonces presidente del Gobierno, Iglesias subía a la tribuna del Congreso de los Diputados para reprochar que Rajoy no se pronunciase sobre esas acusaciones y asegurase desconocer la ‘caja B’ del PP. «Sólo un incompetente podría no saber lo que estaba ocurriendo en su partido», espetaba el líder de Podemos al entonces jefe de las filas populares.

Pero hay más. En el debate electoral a cuatro con motivo de las elecciones generales de 2016 -que enfrentaba a Sánchez, Rajoy, Rivera y el propio Iglesias- el dirigente de Podemos, siempre crítico con los casos de financiación ilegal que acechaban a los grandes partidos, aseguró que él asumiría responsabilidades por casos de corrupción en cuanto se abriera juicio oral.

«¿En qué circunstancia asumiría usted responsabilidades políticas por casos de corrupción en su partido?», preguntaba el periodista Vicente Vallés. «Apertura de juicio oral, dimisión. Así de rápido, así de concreto», respondía Iglesias.

La oposición está utilizando además un tuit de la ministra de Igualdad y también dirigente de Podemos, Irene Montero, para exigir que Iglesias dé la cara ante el escándalo judicial que salpica a la formación morada. «El PP de Aguirre también tenía caja B. Y también intentó negarla y ocultarla», escribía Montero en 2017.

Este martes, el juez del Juzgado de Instrucción número 42 de Madrid, Juan José Escalonilla, ha citado como investigados al secretario de Comunicación de Podemos, Juanma del Olmo; y a otros responsables de la formación –el responsable de Finanzas, Daniel de Frutos; la gerente, Rocío Val y una responsable del departamento de Compras y Finanzas, Andrea Deodato- por malversación de caudales públicos tras la denuncia del ex abogado de la formación morada, José Manuel Calvente.

Podemos se ha defendido de lo que, una vez más, considera una «difamación mediática» más contra la formación y asegura que las acusaciones «se quedarán en nada». El partido que dirige Pablo Iglesias ha presentado ante el Juzgado un suplicatorio de nulidad de la investigación abierta por Escalonilla, alegando que tales acusaciones no están sustentadas en ningún tipo de prueba. «Son las reglas del (amañado) juego», denunciaba Pablo Echenique en Twitter.