España | Política

Sánchez defiende la “independencia” de los jueces frente a los ataques de Podemos por su imputación

El presidente del Gobierno ha evitado defender a Iglesias y ha pedido que se respete el trabajo del poder judicial | Sánchez carga sobre la Casa Real la responsabilidad de desvelar el paradero del rey emérito

Comparecencia de Sánchez tras audiencia con el rey en Palma. EFE

No ha habido valoración de la imputación judicial por presunta financiación irregular que salpica a Pablo Iglesias por parte de Pedro Sánchez. Este miércoles, en rueda de prensa posterior a la cita con el rey Felipe VI, el presidente del Gobierno se ha limitado a defender la «independencia» del poder judicial porque «estamos en un Estado de derecho» como respuesta al escándalo judicial que afecta a sus socios de Ejecutivo.

«Máximo respeto a la independencia de los jueces», ha repetido Sánchez hasta en tres ocasiones al ser preguntado por la investigación que se cierne sobre Unidas Podemos. Las declaraciones del presidente chocan, no obstante, con los ataques que han suscrito varios dirigentes de la formación morada en las últimas horas -entre ellos Pablo Echenique o Rafael Mayoral- contra el poder judicial, al que precisamente acusan de falta de imparcialidad por utilizar políticamente una causa «sin pruebas» para «echar a Podemos del Gobierno».

Esta misma mañana, el portavoz de la Ejecutiva morada, Rafael Mayoral, ha vinculado directamente la imputación de Podemos a la moción de censura anunciada por el líder de Vox, Santiago Abascal, que se debatirá en el Congreso el próximo mes de septiembre. «Existe un interés político de fondo, que es más que evidente, una moción de censura que necesita un aderezo», pronunciaba en una entrevista para Cadena Ser.

También el portavoz parlamentario de la formación, Pablo Echenique, ha puesto en cuestión la independencia del poder judicial por poner el foco en un caso que «no tiene un objetivo judicial», sino que busca «la difamación mediática» y que «se quedará en nada», al tiempo que ha señalado de nuevo a los medios de comunicación a través de Twitter.

El jefe del Ejecutivo ha comparecido ante los medios de comunicación al término de su habitual despacho de verano con el rey Felipe VI en el Palacio de Marivent. La intervención de Sánchez ha tenido lugar en medio de una máxima expectación mediática, no sólo porque el encuentro con el monarca se produce después de la salida de España del rey emérito Juan Carlos I, sino por la imputación del partido de su vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, en una causa que investiga la presunta ‘caja B’ de Podemos.

Desde la oposición se pide ya sin medias tintas la cabeza de Pablo Iglesias y exigen a Sánchez abandonar el «silencio cómplice» y pronunciarse sobre los presuntos escándalos judiciales que asolan a sus socios. Mientras el silencio de Iglesias continúa, tan sólo los dos mencionados dirigentes morados se han manifestado públicamente para defenderse de las acusaciones.

La presión sobre Pedro Sánchez es cada vez mayor, y suma esta última polémica a la lista de controversias y rifirrafes que han venido azotando a la coalición gubernamental durante el período estival. Ningún cargo del PSOE se ha pronunciado hasta el momento sobre la imputación de Podemos como persona jurídica y de miembros de la cúpula del partido, como Juanma del Olmo, secretario de Comunicación y encargado de las campañas electorales de la formación morada.

Precisamente, uno de los mayores focos de tensión entre PSOE y Podemos ha venido este verano a cuenta de la salida de Juan Carlos I de España: mientras el socialismo ha cerrado filas con la monarquía porque «la Jefatura del Estado no se pone en cuestión», los de Iglesias presionaban para «no mirar a otro lado» y tantear un referéndum sobre la Corona.

Sánchez esquiva responder sobre el paradero del emérito

Durante la comparecencia de este miércoles, Sánchez ha esquivado también responder sobre el paradero del rey emérito, Juan Carlos I, y ha cargado esa responsabilidad a la Casa Real porque «somos instituciones distintas». «Aquellas cuestiones que tengan que comunicarse vinculadas con el emérito debe hacerlo la Casa Real, y no el poder ejecutivo», sentenciaba.

Tras la cita con Felipe VI, celebrada en un momento «muy complejo» y «extraordinariamente difícil por la emergencia sanitaria, social y económica» del país, el jefe del Ejecutivo ha querido subrayar un mensaje de unidad ante la adversidad, en que «lo más importante es el normal funcionamiento de las instituciones públicas», incluida la Corona. «La arquitectura nacional tiene que dar soluciones para abordar los verdaderos desafíos», zanjaba.

Comentar ()