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“Enfrentaremos cualquier amenaza a Colombia”, advierte EEUU a Maduro

El vicepresidente Mike Pence insta al Grupo de LIma a que asfixie económicamente al régimen del líder chavista

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“Enfrentaremos cualquier amenaza a Colombia”, advierte EEUU a Maduro
El presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, junto al vicepresidente de EEUU; Mike Pence, en la reunión del Grupo de LIma.

El presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, junto al vicepresidente de EEUU; Mike Pence, en la reunión del Grupo de LIma. EFE

Resumen:

El papel de Colombia en la crisis venezolana está siendo crucial, hasta tal punto de que Estados Unidos ha advertido al líder chavista, Nicolás Maduro, que “cualquier amenaza a su soberanía enfrentará la determinación de Estados Unidos”.

País anfitrión de la reunión del Grupo de LIma, en su frontera con Venezuela es donde se han vivido los acontecimientos trágicos de este fin de semana. Desde Colombia, y también desde Brasil, miles de voluntarios intentaban que entrara la ayuda humanitaria y se toparon con la represión de las fuerzas chavistas.

El presidente Maduro rompió el sábado relaciones con Colombia, debido al apoyo claro del presidente, Iván Duque, al mandatario interino de Venezuela, Juan Guaidó. Colombia ha recogido unas 600 toneladas de ayuda en el centro de acopio de Cúcuta. La vicepresidenta, Marta Luisa Ramírez, contestó a Maduro que no es él quien puede decidir romper con Caracas porque lo consideran “un usurpador”.

La intervención del presidente encargado, Juan Guaidó, ha arrancado con un minuto de silencio por las “víctimas de la masacre del 23-F en Venezuela”. A su lado, el vicepresidente de EEUU, Mike Pence, quien ha aludido al baile burlón “del usurpador” mientras mueren miles de niños por la carestía. “Lo que hemos visto los últimos días es el acto desesperado de un tirano que se aferra al poder”, ha dicho Pence.

A su vez, el vicepresidente de EEUU ha advertido a Maduro que Colombia es su mejor aliado en la región. “Cualquier amenaza a su soberanía y seguridad enfrentará la determinación de Estados Unidos”, ha declarado. Maduro ha roto relaciones con Colombia este fin de semana por su apoyo inquebrantable al presidente Juan Guaidó.

Asfixia económica

EEUU ha instado a los países del Grupo de Lima a congelar los activos de PDVSA y transferir los activos “de los secuaces del régimen de Maduro al presidente Guaidó”, así como la restricción de la concesión de visas a miembros del régimen de Maduro, y ha anunciado nuevas sanciones a funcionarios como tres gobernadores.

Ha remarcado: “Todas las opciones están abiertas”. Ha reafirmado que los militares tienen tiempo de ponerse del lado de Guaidó, y dejar atrás el temor. “Ni el presidente Guaidó ni EEUU quieren venganza”, ha dicho a los uniformados para que se atengan a la ley de amnistía.

Ha pedido a todas las naciones del mundo que no se queden al margen. “Ha llegado la hora. No puede haber espectadores en la lucha por la democracia de Venezuela”. Incluso ha citado a Simón Bolívar: Todos los pueblos del mundo que han lidiado por la libertad han exterminado al fin a sus tiranos”.

No hay dilema entre guerra y paz

En su primera intervención ante el Grupo de Lima, Juan Guaidó ha dicho: “Hoy el régimen de Maduro piensa que bloquear la ayuda humanitaria es un logro. Bailan sobre tumbas de indígenas… El régimen fue un intento de salvar vidas en Venezuela. La presión por reconstruir la democracia apenas empieza. No hay dilema entre la guerra y la paz. Prevalece la paz y la protección de los ciudadanos”.

“La transición es un hecho en Venezuela. Hoy solo la bloquean literalmente grupos armados irregulares. Sin esas armas tendríamos una transición pacífica”, ha remarcado, en su intervención. “Esta es una crisis sin precedentes, que ya tiene un baño de sangre en sus calles”.

“En un día el mundo vio lo que Venezuela viene sufriendo años. Cómo se queman alimentos frente a ciudadanos hambrientos. El pueblo de Venezuela ha resistido y hoy en esta cumbre histórica pide ayuda y cooperación en esta presión necesaria para un régimen que cree que resistió. ¿A qué resistió? A la democracia”, ha añadido Guaidó. “Todas las acciones en el marco de la diplomacia” han de llevarse a cabo.

La pregunta que ha planteado Guaidó es qué se puede hacer como región para encauzar la democracia. Ha asegurado que volverá a su país. Muchos temen que el líder chavista, Nicolás Maduro, se lo intentará impedir.

En términos parecidos se ha expresado poco antes el presidente colombiano, Iván Duque, a quien Juan Guaidó ha llamado “hermano”. “Hemos visto en Venezuela una crisis económica que se ha transformado en una crisis humanitaria de las peores en la América reciente. Ha activado un éxodo como no se había visto”, ha agregado Duque. “El camino de la reconstrucción constitucional ha aislado al dictador”.

“Desafortunadamente este fin de semana que pasó vimos cómo la crueldad de la dictadura mató indígenas, cómo los camiones con ayuda humanitaria que necesitan los venezolanos fueron quemados… lo vio el mundo entero”, ha dicho el presidente. “El mundo entero ha visto cómo se cometía este crimen de lesa humanidad”.

Ha remarcado que “no podrá ganar legitimidad el dictador, porque el cerco diplomático es irreversible”. A su vez, ha insistido en que las Fuerzas Armadas se pongan “del lado correcto de la Historia”.

En la apertura de la cumbre, el ministro colombiano de Exteriores, ha señalado: “Venezuela vive un momento crítico después del día 23 de febrero… Debemos poner cuanto esté en nuestras manos para cerrarle el futuro a la dictadura de Maduro, no solo por los venezolanos sino por la seguridad y la paz de la región”.

No al uso de la fuerza

Sobre el eventual uso de la fuerza, el viceministro peruano de Exteriores, Hugo de Zela Martínez,  fue tajante: “El uso de la fuerza en cualquiera de sus formas es inaceptable. No es una solución para lo que ocurre en Venezuela. Venimos luchando para que se de la solución de forma pacífica. No estamos apoyando el uso de la Fuerza. El Grupo de Lima ha venido apoyando es una solución pacífica”.

Ha añadido que el Grupo de Lima “no tiene una posición intransigente. Ha venido apoyando una solución pacífica para Venezuela… En cuanto al diálogo el único posible es el destinado a aplicar lo que dice la Constitución de Venezuela”.

El presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, había declarado en su cuenta de Twitter la víspera que “todas las opciones” estaban abiertas, lo que dio pie a interpretar que iba a reclamar una intervención militar. El ex presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges, dijo directamente que habría que aumentar la presión diplomática y recurrir al uso de la fuerza.

Forman parte del Grupo de Lima 13 países, que suman un 90% de la población latinoamericana, más Canadá, y se formó en agosto de 2017 para abordar la crisis de Venezuela. También recibe el apoyo de EEUU y la OEA. El vicepresidente de EEUU, Mike Pence, ha participado en esta cumbre en la capital colombiana. Luis Almagro, secretario general de la OEA, también ha asistido a este encuentro.

Es la primera reunión acude el presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, que el lunes ha sumado un apoyo más, el de Corea del Sur. Ya son unos 60 países, entre ellos 20 de la UE, los que reconocen su legitimidad frente a Maduro.

Previamente, el secretario de Estado, Mike Pompeo, aseguró que “los días de Maduro están contados”, en una entrevista con la CNN. En la misma línea, el senador Marco Rubio va tuiteando fotos del dictador panameño Noriega, o el rumano Ceaucescu, en las que no añade nada más, en un guiño sobre lo que le espera a Maduro.

El ministro colombiano de Exteriores, Carlos Holmes Trujillo, subrayaba en una entrevista en El Tiempo que “el mundo ha sido testigo de las acciones del usurpador y dictador Maduro, quien acudió a la violencia más atroz para impedir el ingreso de la ayuda humanitaria que necesitan tantos hermanos venezolanos”.

La reunión se anunció el 14 de febrero, tras un encuentro del presidente Iván Duque con el estadounidense, Donald Trump. Ha adquirido una especial dimensión después de que fracasara la operación para que ingresara la ayuda humanitaria en Venezuela desde los centros de acopio en Colombia y Brasil. Miles de voluntarios se enfrentaron a las fuerzas de seguridad chavista. Dos camiones que lograron pasar la frontera fueron incendiados.

Hubo cerca de 285 heridos en los puentes fronterizos con Colombia. La oposición también acusa a los chavistas de 14 muertos en Santa Elena de Uarén, en el estado Bolívar, frontera con Brasil.

A su vez, al menos 120 miembros de las fuerzas de seguridad chavistas cruzaron a Colombia para pedir protección y unirse a quienes luchan por emprender la ruta hacia la democracia. Guaidó los dio la bienvenida y les prometió que podrían acogerse a la ley de amnistía.

El Grupo de Lima llevó la iniciativa el 3 de enero al acusar de usurpar el poder a Nicolás Maduro, a quien la comunidad internacional acusa de haberse impuesto de forma fraudulenta en las presidenciales del 20 de mayo de 2018.

El 5 de enero tomó posesión como presidente de la Asamblea Nacional Juan Guaidó y el 10 asumió Maduro en una ceremonia marcada por el aislamiento internacional. El 23 de enero Guaidó juraba ante un cabildo popular como presidente encargado de llevar el país a la vía democrática.

La violencia de este fin de semana en las fronteras venezolanas ha sido condenada por Michelle Bachelet, Alta Comisionada para los Derechos Humanos. “Estas son escenas deplorables. El gobierno venezolano debe obligar a los cuerpos de seguridad a dejar de emplear el uso excesivo de la fuerza contra manifestantes desarmados y ciudadanos comunes”, afirmó la ex presidenta chilena.

Guaidó fue testigo el sábado en Cúcuta, en la frontera colombo-venezolana, de la represión que ejerció este fin de semana el régimen de Maduro. Le acompañaron el presidente de Colombia, Iván Duque, el de Chile, Sebastián Piñera, y el de Paraguay, Mario Abdo.

La Unión Europea ha realizado un llamamiento para “evitar una intervención militar” y ha reiterado que su apuesta es por “una salida pacífica, política y democrática”, según una portavoz. El ministro español de Exteriores, Josep Borrell, dijo el domingo que España no apoyaría el uso de la fuerza. España, al igual que otros 19 países de la UE, han reconocido a Juan Guaidó como presidente encargado de convocar elecciones.

Guaidó ha insistido en que la ayuda “entrará sí o sí”. Ha quedado claro que Maduro no está dispuesto a que sea por las buenas. El líder chavista considera que se trata de una invasión encubierta. Mientras, miles de venezolanos siguen muriendo por falta de medicamentos y alimentos básicos.