Las dos fundadoras del dúo Ella Baila Sola, integrado por Marilia Casares y Marta Botía, se reúnen otra vez 20 años después de su sonada separación con una agenda de actividades que incluirá conciertos en vivo. El primero de los conciertos confirmados tendrá lugar dentro del festival Starlite de Marbella (Málaga). Según han anticipado este lunes sus organizadores en nota de prensa, tendrá lugar el próximo 18 de julio, con posibilidad de adquirir las entradas desde mañana a través de la web oficial del ciclo musical.

Compañeras de instituto, fue en 1996 cuando Botía (Madrid, 1974) y Casares (Cuenca, 1974) grabaron su primer tema, «Lo echamos a suertes», que se convirtió en un éxito tanto en España como en Latinoamérica y dio pie a su primer disco, titulado sencillamente «Ella Baila Sola», con otros temas de calado como «Cuando los sapos bailen flamenco» o «Amores de barra».

Las armonías construidas con sus dos voces en canciones melódicas de producción semiacústica y temáticas de empoderamiento femenino conquistaron al público, por lo que aquel debut logró despachar más de un millón de copias solo en España, convirtiéndose en uno de los más vendidos. Le seguirían «E.B.S.» (1998) y «Marta y Marilia» (2000), su último álbum de estudio, tras el que llegó el recopilatorio «Grandes éxitos: 96-98-00» y el inesperado anuncio de la disolución del dúo.

Una carrera por separado

Elegí la música, vendí mi casa y le dije que no a contratos con muchos ceros»

marta botía

Botía fue la primera en lanzarse en solitario con su propio material y así lanzó en 2002 el disco «Cumplir lo prometido», al que siguió en 2015 «Martamente». Entre medias decidió retomar el proyecto de Ella Baila Sola y probar suerte junto a otras compañeras, primero con Rocío Pavón y después con Virginia Mos. Así llegaron otros dos trabajos, «Despierta» (2009) e «Imanes en la nevera», aunque no obtuvieron el reconocimiento de su etapa con Casares.

Esta esperó más el momento de volver a la música y no fue hasta 2013 cuando lanzó su primer álbum personal, «Subir una montaña», al que en 2017 tomó el relevo «Infinito», ambos autoeditados. «(Cuando se acabó Ella Baila Sola) elegí la música, vendí mi casa y le dije que no a contratos con muchos ceros. No vi claro poner todo al servicio de mantener la vida como la estaba viviendo en ese momento. Preferí esperar, encontrar mi voz y mis canciones después de un ciclo importante para iniciar otro igual», contó la artista tras su retorno al mercado discográfico.