Dice su propia definición que el miedo es una sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario; cuando esta sensación aparece de manera intensificada se llama terror. Lo más habitual es que nuestro instinto nos proteja para evitar este tipo de experiencias, por eso resulta difícil imaginarse la relación que puede convertir esa angustia en placer y que exista un fenómeno tan popular y exitoso como el cine de terror.

Las películas de miedo son uno de los fetiches más extendidos entre el público en general y el adolescente en particular. Un masoquismo ficticio en el que gritos, sustos y escalofríos producen una adictiva liberación de adrenalina en el cuerpo mientras se ven y una agradable sensación de alivio cuando terminan.

Esta especie de autoflagelación simulada que tanto disfrutan los amantes del género tiene sus propios códigos, no es lo mismo ver una peli de miedo de noche o de día, con lluvia o con sol, la sensación de pánico se ve siempre favorecida por un correcto acompañamiento ambiental.

Por eso, la visualización de este tipo de películas suele dispararse en estas fechas, cuando los días oscurecen, los árboles se secan y la humedad del otoño alcanza los huesos, advirtiendo que Halloween está a la vuelta de la esquina. Posesiones demoníacas, brujas y fantasmas, zombis y caníbales, psicópatas y payasos diabólicos; todos encuentran en la Noche de los Muertos la mejor excusa para despertar los mayores miedos de la gente.

Aprovechando el poco tiempo que queda para Halloween, llega el momento de las famosas listas de «películas que todo el mundo tiene que ver alguna vez». Clásicas y modernos, más o menos originales, más o menos típicas, aquí va una selección con las que experimentar el terror en todo su esplendor, gracias a la circunstancial seguridad que ofrece vivirlo desde el otro lado de la pantalla.

Possession (1981)

Lo que empieza como una aparente historia de celos y malos tratos, termina derivando en una de las películas de terror con más cantidad de lecturas posibles. Andrzej Zulawski abre una caja de Pandora en la que la infidelidad matrimonial es solo la puerta de entrada para explorar asuntos como la pérdida de la libertad, la identidad o la cordura, con la opresión permanente del acecho del mal. Las interpretaciones de Sam Neill y, sobre todo, de Isabelle Adjani mantienen y estiran la tensión dramática y ambiental con una extraordinaria destreza, junto con el talento artístico de Zulawski, hacen de Possession un auténtico clásico de culto para el cine de terror.

La bruja (2015)

Robert Eggers es experto en provocar esa inquietud y ansiedad propia del género sin la necesidad de acudir a grandes artificios. El director de El faro o The Northman, mezcla supersticiones, costumbrismo y la creencia en lo sobrenatural para crear una atmosfera única en su ópera prima. Además de Eggers, este film fue también el estreno de Anya Taylor-Joy en la gran pantalla, soportando con su papel la solidez de una de las mejores películas de terror de los últimos años.

X (2022)

Estrenada en este 2022, X de Ti West es, dentro de la originalidad que se puede esperar del típico slasher, una película diferente. Protagonizada por una inspirada Mia Goth, este film se adentra en la América profunda de finales de los 70 al estilo Matanza de Texas, acudiendo a esa máxima de que, al final, los vivos dan más miedo que los muertos. Esta producción de A24 films destaca por su facilidad para generar una tensión y e inquietud sin interferir con su capacidad para rozar la comedia y explorar la cutre condición del cine porno, o el miedo que produce el paso del tiempo. Además, el anuncio de su precuela Pearl, hace prever que estamos ante una de las grandes sagas de terror actuales.

Pesadilla en Elm Street (1984)

El abominable Freddy Krugger, ese asesino que vive en los sueños, se ha erigido en la cultura pop cultura pop actual como una de las personificaciones más inquietantes del miedo. Su creador, Wes Craven, es uno de los grandes renovadores del género slasher y responsable también de Scream, otra de las sagas de terror más famosas del cine. Aparte de haberse convertido en una película de culto, la primera Pesadilla en Elm Street cuenta con el honor de ser el debut cinematográfico de un joven Johnny Depp. Aunque Craven sólo ha dirigido dos de ellas, se han producido siete películas diferentes de la serie Pesadilla en Elm Street (nueve si se incluye el crossover Freddy vs Jason y la versión de 2010).

El Resplandor (1980)

La incursión de Kubrick en el mundo de Stephen King no dejó muy satisfecho a este último, pero es sin duda uno de los grandes hitos en la carrera del realizador británico. El horror que esconde la historia del hotel Overlook de Colorado alcanza en la mirada Kubrick un grado de angustia y misterio realmente espeluznante y aterrador. Mientras que delante de las cámaras, la enajenación encarnada en Jack Nicholson es capaz de ejemplificar al hombre absorbido por la locura hasta tal punto que se convierte en el mayor peligro para su familia.

Última noche en el Soho (2021)

Segunda aparición de Anya Taylor-Joy Thriller en esta lista gracias a un thriller psicológico dirigido por Edgar Wright. La alternación entre los fantasmas del pasado y los peligros del presente crean una sensación de permanente vulnerabilidad, utilizando un clásico en el cine de terror: los sueños que se convierten en pesadillas. Una exquisita banda sonora confeccionada por el director de Baby Driver, el glamour del Londres de los 60 y las reminiscencias al Me Too impregnan esta historia sobre los peligros de romantizar la nostalgia.

La semilla del diablo (1968)

El cine de autor no tiene por qué reñirse con el género de terror y Rosemary’s Baby es buena prueba de ello. La gran obra maestra de Roman Polanski lo es hasta tal punto que obtuvo la consideración de «cultural, histórica y estéticamente significativa» por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y seleccionada para su preservación en el National Film Registry. Mia Farrow y John Cassavetes protagonizan esta película basada en la novela de Ira Levin que tan fuertemente inspiró a Polanski. Extraños ritos satánicos, el secretismo de una adorable aunque misteriosa pareja de ancianos y la sombra de un embarazo perturbador, son las premisas que hacen de La semilla del diablo uno de los films más intrigantes y aterradores del género.

Perros de paja (1971)

Este asfixiante thriller psicológico es una advertencia para todos aquellos que piensan encontrar la paz huyendo de la ciudad al pueblo. Un pacífico astrofísico estadounidense interpretado por Dustin Hoffman se va a vivir con su mujer (Susan George) a la campiña inglesa, para descubrir que la tranquilidad rural puede no ser tan amable como suelen pintarla. Obra clave en la filmografía de Peckinpah, Perros de paja está basada en la novela The Siege of Trencher’s Farm, de Gordon M. Williams. Esta película planea sobre los límites y la naturaleza de la violencia en el ser humano, encerrándote en una agobiante atmosfera de horrores incomprensiblemente salvajes.

La matanza de Texas (1974)

La matanza de Texas, paradigma del cine de terror, es una de las películas más rentables de la historia, un ejemplo para muchas otras que vinieron después. Piedra angular del slasher, su legado cuenta con un remake, cinco secuelas y dos precuela, aparte de marcar el camino para muchas otras que beben directamente de su tradición, ejemplo de la facilidad que tiene el terror independiente para volverse mainstream. La promoción de la película utilizó el subtitulo de «basado en hechos reales», aunque la mayor parte de la historia es ficticia, y acabó siendo un verdadero pelotazo.

Suspiria (1977)

Darío Argento hace del suspense una experiencia eminentemente sensorial en una de las películas más exitosas y aclamadas de su filmografía. La tirantez nerviosa que sugiere la música, el embrujo provocado por los efectos de la luz y la plasticidad que transmiten sus texturas, envuelven al espectador en un ambiente tan hipnótico como desconcertante, creando una experiencia escalofriantemente sobrecogedora. Este film, que cuenta además con la nada desdeñable participación de Miguel Bosé, es un clásico de las leyendas de brujas en el que el maestro del giallo se luce a base de estética y ritmo. Un clásico al que también es posible acercarse gracias a la relectura que Luca Guadagnino (Call Me by Your Name) le dedicó en 2018 con Dakota Johnson como protagonista.