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La Nochebuena dispara los ataques al corazón

Las 22:00 del 24 de diciembre es el momento en que más ataques al corazón se producen en todo el año

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La Nochebuena dispara los ataques al corazón
Cena de Navidad en la agencia de la serie Mad Men

Cena de Navidad en la agencia de la serie Mad Men Lionsgate

Resumen:

Nochebuena. 22:00. Los infartos se elevan hasta un 37%, especialmente entre personas mayores y con algunas enfermedades. ¿El motivo? En ello está un equipo sueco dirigido por el doctor David Erlinge (@DavidErlinge) que ha buceado en los registros de afecciones coronarias agudas en hospitales entre 1998 y 2003. Los datos han sido publicados en el British Medical Journal, que suele por estas fechas regalarnos algún estudio curiosón. En realidad, éste es bastante serio y complementa otros en la misma línea con conclusiones parecidas: un pico en los ataques al corazón en el mundo occidental durante las festividades de Navidad y Año Nuevo, y durante las vacaciones islámicas en países donde predomina esa religión.

El riesgo también es mayor durante las vacaciones de verano y los lunes por la mañana, pero no durante las vacaciones de Semana Santa o los principales eventos deportivos. Otros acontecimientos a corto plazo relacionados con el estrés emocional, como los huracanes y las caídas bursátiles, también se han asociado con un mayor riesgo de ataque cardíaco. Pero faltan datos sobre el momento exacto y la gravedad de los síntomas en un entorno geográfico.

El riesgo también es mayor durante las vacaciones de verano y los lunes por la mañana, pero no durante los grandes eventos deportivos.

Así que los investigadores de la Universidad de Lund (Suecia) se dispusieron a investigar si los factores temporales, como los festivos nacionales, los partidos de fútbol, la hora o el día de la semana podrían desencadenar un infarto o similar. Analizaron el momento exacto de los 283.014 ataques cardíacos informados al registro sueco de unidades de atención coronaria (SWEDEHEART) durante un período de 16 años. Las dos semanas antes y después de un día festivo, y el mismo período del año anterior y posterior a un evento deportivo, se establecieron como períodos de control.

Los investigadores encontraron que las vacaciones de Navidad y de verano se asociaron con un mayor riesgo de ataque cardíaco (15% y 12% respectivamente) en comparación con el período de control. Pero, con diferencia, el día con mayor riesgo fue la víspera de Navidad, con un 37% más de riesgo de ataque cardíaco. Para Suecia, Nochebuena es el principal día de celebración y, por lo tanto, “el momento en que las emociones intensas probablemente alcanzarán su punto máximo”, sugieren los investigadores.

Mayores de 75, con diabetes o problemas coronarios

El riesgo fue mayor en los mayores de 75 años, y aquellos con diabetes y enfermedades cardíacas preexistentes, destacando “la necesidad de que la sociedad cree conciencia sobre este grupo vulnerable durante el período navideño”, agregaron.

Sin embargo, la Nochevieja, que generalmente se considera el día principal de las celebraciones, no tuvo ningún riesgo asociado. Los autores descubrieron que el mayor riesgo era, en cambio, el día de Año Nuevo, que según ellos “se explica posiblemente por una negligencia y un enmascaramiento de los síntomas asociados al alcohol”. Es decir, la resaca puede ocultar un infarto.

Enfados, ansiedad, tristeza y estrés aumentaron el riesgo de ataque cardíaco, así como la actividad física

El patrón de mayor riesgo matutino que domina el resto del año se invierte en Navidad, con un mayor riesgo en la noche, lo que indica que el estrés y la alimentación durante el día pueden inducir a infartos. Un estudio anterior del mismo equipo también relacionó un mayor riesgo de ataque cardíaco con el clima frío y nublado. Teniendo en cuenta que los datos de control en este nuevo estudio se tomaron de las semanas cercanas a la Navidad, este factor ya está tomado en consideración.

Los autores creen que este es el estudio más amplio realizado utilizando datos de ataque cardíaco de un registro conocido, pero enfatizan que es un estudio observacional, por lo que no se pueden extraer conclusiones firmes sobre la causa y el efecto, y no pueden descartar la posibilidad que parte del riesgo puede deberse a otros factores no medidos. Eso sí, comentan que las experiencias de enfado, ansiedad, tristeza, dolor y estrés aumentaron el riesgo de ataque cardíaco, así como la actividad física y los cambios en el estilo de vida.