Imagen de la UCI del Hospital San Pedro de Logroño. EFE

Salud | Vida Sana RASTREADORES POR CCAA

Qué está fallando y qué puede hacer Madrid para controlar la segunda ola

Madrid es una de las comunidades con las ratios más bajas de rastreadores de toda España:8,4 por cada 100.000 habitantes | Extremadura y La Rioja presentan las ratios más altas de profesionales de este tipo España

Madrid está experimentando el ascenso de casos más significativo en la última semana. De la misma forma, es una de las comunidades con las ratios más bajas de rastreadores de toda España. Cuantos menos profesionales de este tipo tiene un territorio, más difícil será localizar a las personas asintomáticas contagiadas y extenderán en mayor medida el virus. Según declaró su consejero de Sanidad esta semana hay un total de 560 rastreadores contratados. Enrique Ruiz Escudero aseguró que, a día de hoy, «son suficientes». De acuerdo con este dato, en la región habría 8,4 rastreadores por cada 100.000 habitantes, es decir, menos de la mitad que en otras comunidades, como Cataluña o Aragón, que tuvieron -y siguen teniendo, aunque en menor medida- una trasmisión alarmante al entrar en la llamada «nueva normalidad».

En este momento, Cataluña cuenta con un total de 1.556 profesionales dedicados a labores de seguimiento de contactos, de acuerdo con los datos que ha aportado la propia Generalitat a El Independiente, mientras que Aragón dispone de 260. Esto significa que la primera tendría 20,5 profesionales cada 100.000 y la segunda, 19,68. Asimismo, la presión hospitalaria de Cataluña se mantiene estable, e incluso el número de pacientes en la UCI ha descendido. Por el contrario, en Madrid no para de aumentar, por lo que el Gregorio Marañón, el 12 de Octubre y el Hospital Universitario de Móstoles han tenido que suspender cirugías de su servicio ambulatorio o de quirófanos.

Los casos en Cataluña, que oscilan entre leves subidas y bajadas, no disminuyen todavía de forma notable, a pesar de los confinamientos impuestos en los puntos más calientes de la región, como la comarca del Segrià. Esto podría deberse, en parte, a la campaña de cribados que ha puesto en marcha la Generalitat. De los 21.216 test que se habían hecho hasta este viernes, un total de 513 han dado positivo, todos ellos asintomáticos, lo que supone el 2,41% de las personas analizadas. Los responsables de Salud hicieron hincapié en que la detección precoz de estos nuevos casos y su posterior aislamiento son «clave para disminuir la transmisión comunitaria».

«Lo que han hecho Cataluña y Aragón puede servir como espejo para todas las comunidades autónomas que puedan tener que enfrentarse» a brotes o a la transmisión comunitaria, según afirmó el director del CCAES, Fernando Simón, la semana pasada. «Yo creo que ha sido un éxito. Relativo, porque hemos tenido los brotes y la transmisión comunitaria. Pero si es verdad que han tenido un impacto importante y han mostrado que el brote se puede controlar», argumentó al respecto. Madrid, por el contrario, ve cómo aumentan exponencialmente los contagios en su territorio cada día. Este viernes, los casos de la Comunidad supusieron un tercio del monto total, 1.199 de los 3.650 notificados por el Ministerio de Sanidad.

«Ahora es el momento de hacerlo todo, invertir en los aspectos básicos de la salud pública y podemos salvar vidas y medios de subsistencia», recalcaba el 10 de agosto el director general de la OMS, Tedros Adhanom, que le dio una especial importancia al «rastreo completo de contactos», entre otras variables, para conseguir romper con las cadenas de transmisión del coronavirus. Se conoce con el nombre de rastreadores a aquellos profesionales que se encargan de seguir cuál es la trazabilidad de contagios que ha generado una persona que ha dado positivo por Covid-19 al buscar cuáles han sido sus contactos. Una vez los ha encontrado, debe ponerse en marcha el protocolo establecido por Sanidad en Estrategia de detección precoz, vigilancia y control de Covid-19.

Según este documento, los rastreadores realizan un seguimiento activo de la aparición de síntomas a lo largo del periodo de incubación máximo de la enfermedad, que es de 14 días, aunque podrá ser acortado a 10 días en función de la realización o no de una prueba diagnóstica. A lo largo de esas dos semanas, la persona que ha tenido un contacto estrecho con un infectado debe estar pendiente de los posibles síntomas que pueda presentar y, además, tendrá que «permanecer en su domicilio en cuarentena durante 10 o 14 días», para evitar que, en el caso de que hubiera adquirido la infección, la llegase a transmitir a su vez a otras personas.

«Hay que reconocer que no todos los contactos cumplen con ese confinamiento y estamos por todos los medios buscando de qué manera pueden hacer» esa cuarentena, indicó el jueves el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, que recordó en una entrevista en la Cadena SER que los contactos de personas que hayan dado positivo deben guardar cuarentena aunque su primera prueba PCR haya resultado negativa, porque «a veces hay periodos ventana en los que no positiviza esa PCR».

El Ministerio de Sanidad considera como contacto estrecho a «cualquier persona que haya proporcionado cuidados a un caso» positivo, como el personal sanitario o familiares, en el supuesto de que no haya utilizado las medidas de protección adecuadas. Además, todo aquel que haya estado en el mismo lugar que un infectado, a una distancia menor de dos metros y durante más de 15 minutos, también será un contacto estrecho, así como aquellas personas que hayan coincidido en el mismo «avión, tren u otro medio de transporte de largo recorrido» en un radio de dos asientos alrededor de un caso, incluida la tripulación.

A pesar de que las autoridades sanitarias nacionales e internacionales no han aportado una cifra exacta del número de rastreadores de los que debe disponer de cada área de salud, un informe de la Universidad Johns Hopkins asegura que las autoridades chinas lograron frenar la epidemia en Wuhan después de emplear a 9.000 sanitarios para «identificar meticulosamente a cada caso y sus contactos». De este dato se deduce que serían necesarios 81 profesionales por cada 100.000 habitantes para frenar la transmisión hasta que llegue la vacuna.

Muy por debajo de esa cifra, otros estándares internacionales apuntan a que esta enfermedad requiere un profesional por cada 5.555 personas, que es el equivalente a 18 por cada 100.000. Alemania, por ejemplo, supera este ratio, ya que dispone de cinco empleados de este tipo por cada 20.000 habitantes, es decir, 25 por cada 100.000. Con 232.093 casos de coronavirus y 9.266 fallecidos por coronavirus desde el inicio de la pandemia, el Instituto Robert Koch germano impulsó la figura del «scout de contención»  y creó 500 empleos para estudiantes, que serían quienes apoyarían a las oficinas de Sanidad. 

Esta idea les resulta familiar a los madrileños, puesto que el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso ofertó, a través de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), un programa de voluntariado para licenciados o graduados de Biología, Enfermería, Farmacia, Medicina, Psicología, Trabajo Social o Veterinaria hace dos semanas, para que fuesen ellos quienes desarrollasen las labores de rastreo en la Comunidad. La principal diferencia es que, en el caso alemán, los estudiantes que trabajasen como rastreadores no lo harían como voluntarios, sino que contarían con un salario bruto de 2.325 euros.

Las comunidades establecen diferentes criterios a la hora de informar acerca del personal destinado para el seguimiento de posibles contagios con el que cuentan. En el caso de Andalucía, incluye dentro de su equipo a los más de 8.000 enfermeros de Atención Primaria, puesto que «han comenzado a realizar el seguimiento de los pacientes de Covid-19«, tal y como asegura la Junta. Sin embargo, estos sanitarios no se dedican exclusivamente a las labores de rastreo.

Si se tiene un cuenta únicamente el personal dedicado a empeñar funciones de rastreo, Extremadura y La Rioja serían las autonomías con más profesionales por cada 100.000 habitantes, 30 y 26,9, respectivamente. Por el contrario, Murcia, con tres profesionales por cada 100.000 personas, y País Vasco, con 8,2, son las regiones que presentan las ratios más bajas de España. Esta es la situación por comunidades:

Andalucía

La Junta de Andalucía ha decidido añadir las labores de seguimiento de caso a aquellas con las que ya contaban los sanitarios de Atención Primaria. En la región hay un total de 8.104 enfermeros de Atención Primaria del Servicio Andaluz de Salud (SAS), que comenzaron en mayo a realizar el rastreo de los pacientes de Covid-19 y sus contactos.

«Este ejército de enfermeras trabajará de forma conjunta con los más de 450 profesionales del Servicio de Vigilancia Epidemiológica de la Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica», indicó entonces la viceconsejera de Salud y Familias, Catalina García. Aunque el Ejecutivo regional haya incluido en el mismo saco al personal en platilla, también ha procedido a la contratación de otros 294 enfermeros de Atención Primaria por coronavirus, 28 para epidemiología y 28 para enfermería del trabajo. «Son fundamentales ya que se convierten en el referente para el seguimiento y rastreo de los contactos», dijo García.

Aragón

A principios de este mes, Aragón, una de las regiones más azotadas por el virus tras la salida del confinamiento, tenía 260 rastreadores, por lo que su ratio era de 19,6 profesionales por cada 100.000 habitantes.

Asturias

Según ha comunicado a este periódico la Consejería de Salud de Asturias, actualmente 94 personas realizan los trabajos de rastreo en la región. Con una población total de poco más de un millón de personas, la estadística del Principado se encuentra en 9,1 profesionales por cada 100.000 habitantes.

Baleares

Islas Baleares, con 202 rastreadores para una población de cerca de 1,2 millones de habitantes, tiene una ratio cercana a la de la media española: 17 profesionales por cada 100.000 habitantes.

Canarias

«El modelo aplicado en Canarias se basa en la acción coordinada de casi 200  profesionales de los equipos Covid en cada una de las islas o áreas de salud, coordinados por los 22 médicos y enfermeros de la Dirección General de Salud Pública, y la implicación de los más de 5.000 médicos y enfermeros de Atención Primaria», comunica la Consejería de Sanidad a este periódico.

De la misma manera que ocurre con Andalucía, Canarias considera que el empleo del personal de Atención Primaria para labores de trazabilidad es «una de las bazas del seguimiento realizado en Canarias: un modelo muy pegado al terreno, reforzado por el conocimiento cercano del paciente y su entorno que aportan los profesionales de la medicina familiar», aseguran.

Cantabria

Esta región disponía a principios de agosto de 87 rastreadores, a los que iba a sumar otros 10 en el trascurso del mes. Ante la falta de respuesta por parte de la Consejería y suponiendo que a estas alturas ya los habrá contratado, Cantabria tendría 16,6 sanitarios por cada 100.000 habitantes.

Castilla y León

Castilla y León es una de las pocas comunidades españolas que supera la ratio alemana. Con una población de 2,4 millones y un total de 622 rastreadores, su estadística se eleva hasta los 25,8 profesionales por cada 100.000 habitantes. Por provincias, en Ávila están destinados 36; en Burgos, 116; en León, 101; en Palencia, 42; en Salamanca, 88; en Segovia, 40; en Soria, 40; en Valladolid, 112, y en Zamora, 47, según los datos de la Junta.

Castilla-La Mancha

Un total de 427 rastreadores se encuentran disponibles en Castilla-La Mancha para realizar funciones de seguimiento, por lo que su ratio es de 20,9 por cada 100.000 habitantes.

Cataluña

El Departamento de Salud de Cataluña ha desglosado su personal de rastreo en: 1.196 gestores en el sistema Covid, 120 scouts de seguimiento de contactos y 240 profesionales de seguimiento epidemiológico del Servicio de Vigilancia Epidemiológica de Salud Pública. Esos 1.556 profesionales atienden a los 7,5 millones de catalanes, por lo que hay 20,5 rastreadores por cada 100.000 habitantes.

Comunidad Valenciana

La Comunidad Valenciana presenta una tasa cercana a la alemana, con 24,3 profesionales por cada 100.000 habitantes, lo que da un total de 1.210 rastreadores.

Extremadura

Extremadura cuenta con la ratio más alta de rastreadores de nuestro país: 30 por cada 100.000 habitantes. En la región hay en este momento 320 profesionales enfocados en realizar esta labor.

Galicia

El rastreo de contactos en Galicia se realiza mediante un sistema en el que participan técnicos de servicios centrales y de las jefaturas territoriales de la Dirección General de Salud Pública, los servicios de Preventiva de los hospitales, y Atención Primaria, además de los operadores de la plataforma tecnológica de seguimiento de contactos, según indican desde la Consejería de Sanidad.

«En total, son 6.108 profesionales los que participan en el sistema, basado en la pronta identificación de todos los casos sospechosos de infección, para indicar su aislamiento y las solicitudes de prueba PCR para confirmar o descartar sospecha», expresan.

Galicia, como Canarias y Andalucía, se apoya en el personal con el que ya contaba para realizar el seguimiento de contagios. En este caso, son los médicos de familia los que realizan la detección y seguimiento de los casos. Los profesionales de medicina preventiva realiza la detección y seguimiento de los casos y contactos a nivel hospitalario, así como los profesionales del SERGAS. El equipo equipo técnico, liderado por sanitarios que conforman la central de seguimiento de contactos, son los que realizan el trazado de los contactos.

La Rioja

La Rioja es la segunda comunidad con el mayor ratio de rastreadores -sin incluir profesionales de Atención Primaria-, ya que cuenta con 85 sanitarios para una población de algo más de 315.000 personas.

Comunidad de Madrid

Tal y como confirmó el consejero de Sanidad esta semana hay un total de 560 rastreadores contratados; 350 de ellos son técnicos de salud pública que se dedican a realizar las encuestas a los posibles contactos y contagiados, mientras que los otros 210 operadores hacen un seguimiento diario de la situación de los infectados. Enrique Ruiz Escudero aseguró que son suficientes, en una región en la que hay 8,4 rastreadores por cada 100.000 habitantes.

El Gobierno de Madrid ha iniciado varias polémicas en las últimas semanas. Después de haber pedido voluntarios a través de la UCM para realizar el trazado, por lo que recibió severas críticas de la oposición y los sindicatos, decidió privatizar parte de este servicio con contratos con la empresa Quirón. Actualmente tiene 160 rastreadores más que la semana pasada.

Murcia

la Región de Murcia presenta la tasa más baja de rastreadores de España, con 3 profesionales por cada 100.000 habitantes, por lo que sólo cuentan con 45 profesionales para gestionar el seguimiento de casos en toda la comunidad.

Navarra

Actualmente, el personal dedicado y con formación específica a labores rastreo alcanza los 148 profesionales de rastreo pertenecientes al Servicio navarro de Salud. De esta forma, hay 22,7 rastreadores por cada 100.000 habitantes.

De ellos, un núcleo central de 38 personas trabaja en dos turnos de lunes a domingo. El resto se empeñan en garantizar que toda la identificación de contactos de todos los casos positivos en 24 horas esté preparada para que se les haga PCR al día siguiente.

País Vasco

Euskadi cuanta con una tasa de rastreadores ligeramente inferior a la de Madrid. Con 180 profesionales de trazado para 2,1 millones de personas, su ratio es de 8,2 sanitarios por cada 100.000 vascos.

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