Salud

Los expertos retrasan la inmunidad de rebaño en España hasta finales de año

Sanitarios esperan para ser vacunados contra el coronavirus en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid (España), a 11 de enero de 2021. Jesús Hellín - Europa Press

Este lunes, la Organización Mundial de la Salud advertía que la inmunidad de rebaño no se conseguirá en 2021. La científica de la OMS Soumya Swaminathan incidía en que «se necesita tiempo para escalar la producción de dosis, no solo en millones, hablamos de miles de millones».

En España, sin embargo, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, lleva tiempo asegurando que la inmunidad de rebaño «se alcanzará a finales de verano, cuando esté vacunado el 70% de la población». Pero, ¿es posible que España consiga vacunar a siete de cada 10 españoles para esa fecha? ¿Podrá conseguir esa inmunidad colectiva si en el resto del mundo no se vacuna al mismo ritmo?

Han pasado 18 días desde que arrancó la campaña de vacunación en España, el 27 de diciembre, tiempo en el que han recibido la primera dosis 488.122 personas. «Para conseguir la inmunidad de rebaño en agosto, el ritmo de vacunación debería alcanzar el millón de personas semanales», afirma el presidente de la Sociedad Española de Inmunología, Marcos López, que cree que «2021 será un año de vacunación y mascarilla» y que la inmunidad «será muy difícil de conseguir este año».

Es cierto que las próximas semanas empezará la vacunación con la segunda de las vacunas aprobadas contra la Covid – de Moderna – y que la Unión Europea ha anunciado este martes que una tercera, la de Oxford, tiene prevista su aprobación para el 29 de enero. La disponibilidad de más vacunas posibilitará que se acelere el ritmo de vacunación pero, aún así, la inmunóloga Carmen Álvarez-Domínguez ve muy difícil inyectar la vacuna a 33 millones de españoles de aquí a septiembre: «De las dos vacunas aprobadas, España tiene adjudicadas 23 millones de dosis, que permitirán inmunizar a unos 11 millones de personas. Inmunidad de rebaño en España supone tener 33 millones de vacunados con dos dosis cada uno. Aún no se sabe cuántas dosis habrá disponibles de la de Oxford o la de Janssen que prevé aprobarse en febrero, pero son muchos millones, los números cantan», afirma.

Por ello, la científica cree que es «más realista hablar de inmunidad de rebaño hacia 2022, porque además puede haber incidencias. Igual que el humano está luchando contra el virus, éste también está tratando de defenderse como ya se ha visto, y aunque hasta ahora no parece que haya sucedido, alguna mutación podría escapar a la inmunización. Es impredecible saber cómo va a evolucionar y hay que ser prudentes».

Algo más optimista se muestra el presidente de la Asociación Española de Vacunología, Amós José García Rojas, aunque pone fecha hacia finales de año. «Más que de inmunidad de rebaño prefiero hablar de amplia cobertura de vacunación. Esa puede conseguirse en España hacia finales de año, pero no por ello dejaremos de vivir en una pandemia. Porque vivimos en un mundo global y la inmunidad de rebaño no se conseguirá hasta que esas coberturas no lleguen a otros países, no solo España o Alemania, sino también Nigeria, Guatemala o la República Democrática de El Congo».

Vacunados pero con mascarilla

Recibir la vacuna, además, no permitirá – al menos con las actuales – quitarse la mascarilla. «La vacuna protege frente a la enfermedad pero no hay evidencias de que sea esterilizante, es decir, que elimine el virus y por tanto la persona que la recibe sigue siendo en principio contagiosa», afirma López.

«A medida que el porcentaje de población vacunada sea mayor y se vea el impacto real en el descenso de contagios se podrá ir planteando de forma muy prudente la retirada de medios de protección como la mascarilla, aunque creo que en algunos momentos, como cuando uno tiene algún síntoma respiratorio, debería quedarse para siempre. Y por supuesto, el lavado de manos, debería no irse ya nunca», apunta García-Rojas.

El presidente de la Asociación Española de Vacunología, no obstante, subraya que pese a que la inmunidad colectiva se retrase o que haya que aplazar la vuelta a la normalidad prepandemia, «la vacuna influirá en la cara más dura de la pandemia, al aplicarse a los más débiles, por lo que antes esperamos ver una mejora en los efectos más dañinos de la pandemia como son las muertes y las hospitalizaciones», concluye.

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