A Manuel Vilas (Barbastro, 1962) le encanta el amor. En cuanto puede te dice lo importante que es y el poco caso que le hacemos. También reírse, mucho y rápido, hasta en sus poemas. Ahora publica Una sola vida (Lumen) donde recoge casi toda su poesía y añade algunos inéditos. Una autobiografía en la que el lector acompaña durante una semana, "porque somos tiempo", al autor de Ordesa o Alegría.

Pregunta.- En Una sola vida recoge poemas antiguos que ha revisado, ¿qué opinión tiene de sí mismo cuando se relee?

Respuesta.- Pues que ha pasado el tiempo y que la literatura también envejece. Cuando estaba montando el libro, vi poemas míos de cuando tenía 25 o 30 años que se habían quedado como oxidados y me entró cierta melancolía. Había algún poema en el que se hablaba de pesetas y bueno eso lo he dejado, otras cosas las he cambiado y los he adaptado.

He dejado poemas fuera, algunos. Se trata de una antología potente, amplia, ordenada de una manera original que hace que prácticamente parezca un libro inédito. Una autobiografía donde se reivindica el hecho de que sólo tenemos una vida y hay que aprovecharla que no nos dan más.

P.- Se divide en los días de la semana, ¿entra la vida en esos siete días?

R.- Es un símbolo que utilizo, se divide en esos días y cada día de la semana está dedicado a un contenido y así represento la temporalidad, que somos tiempo, que el ser humano es tiempo y ese tiempo está concretado en los siete días de la semana.

P.- ¿Hay más Vilas en su poesía o en su novela?

R.- Ufff. Una buena pregunta. Hay un trasvase, hay un montón de Vilas pero hay también un juego cómico. Con esta idea publiqué Gran Vilas (Visor, 2012) y hay mucho sentido del humor en mi poesía.

El sentido del humor me parece una mano tendida, un deseo de desdramatizar. Siempre es una apuesta por la tolerancia y por la libertad; y Vilas, este apellido que sale en los poemas, está un poco al servicio de la comedia y del humor.

P.- Si pone en Google su nombre, el amor está en todas partes.

R.- Estoy obsesionado con el amor, creo que es lo único. No he encontrado otra cosa mejor y ya tengo una edad. El amor a todo, el amor entre seres humanos, el amor al sol, a la naturaleza... El amor es una manera de estar en el mundo, una verdad biológica, fundamental. Es erotismo, es la salida de ti hacia lo otro y lo otro puede ser cualquier cosa.

P.- Un motor.

R.- Sí, sí. Existe el amor romántico pero existen 50.000 clases de amor. El amor entre padres e hijos, el amor entre hermanos, amigos... El amor a ti mismo, que yo lo reivindico mucho. Hay que estar enamorado de uno mismo.

P.- Destaca siempre que lo más importante es que te quieran tus hijos y querer a tus padres.

Un padre o una madre serían capaces de dar su vida por su hijo sin dudar, y ese sin dudar es un gran matiz"

MANUEL VILAS

R.- Si tú eres padre y tus hijos no te quieren, hay un fracaso horroroso y tú como hijo tienes que querer a tus padres. En las novelas, en Ordesa y Alegría, había explorado, también en los poemas, las relaciones entre padres e hijos porque me parece el lugar más puro del sentimiento humano. En las relaciones familiares no hay intereses mezquinos, existe el amor incondicional.

Y sobre el amor incondicional he reflexionado mucho. Un padre o una madre serían capaces de dar su vida por su hijo sin dudar, y ese sin dudar es un gran matiz, porque si a ti te preguntan '¿Usted daría su vida por su marido?' Pues hay una duda... '¿O por su amigo?' Pues es mayor la duda. Pero por un hijo no hay duda porque hay una ley biológica de la naturaleza que es incuestionable.

P.- Pero siempre se exalta más el amor romántico que el fraternal.

R.- Sí, bueno ahora se ha ordenado el amor romántico en este mundo y es distinto pero el amor romántico tiene un canon, una normativa, muy cerrada, se da en el tiempo. Se da entre seis meses y un año.

P.- ¿Y luego no hay amor?

R.- Luego queda la convivencia, que es el horror (ríe).

P.- ¿Pero entonces ningún amor puede durar más de un año?

R. Está testado, y por Hollywood. Mira Brad Pitt y Angelina Jolie... Lo saben los sociólogos, los sexólogos... Y luego están los milagros, los de las parejas que duran mucho tiempo y donde ha habido amor verdadero entre 25 y 30 años, pero son milagros.

Lo que está es el miedo a la soledad y por eso deciden seguir juntos porque, si no, sería peor. Pero hay comedia en esto, en todo tiene que haber comedia porque, si no, nos volveríamos locos. Menos en el entierro de Isabel II, que no ha habido nada de comedia, ni un gramo (ríe). Es que la comedia salva el mundo.

P.- Cada vez que habla de su muerte, menciona a su padre.

Me gusta la idea de volver a encontrar a aquellos seres que has querido y que fundamentaron lo mejor de tu vida. Es un sueño"

MANUEL VILAS

R.- Es que quería mucho a mi padre. Entonces pienso que cuando me vaya a morir volveré a ver a mi padre y a mi madre. Soy un niño, no soy católico, llevo toda la vida luchando contra todas las supersticiones que me metieron desde crío, pero tengo ese sueño. Soy de la misma tierra que Buñuel, soy un mini Buñuel, soy "ateo por la gracia de Dios", pero me gusta la idea de volver a encontrar a aquellos seres que has querido y que fundamentaron lo mejor de tu vida. Es un sueño.

P.- Abre este libro con un poema a McDonald's. En una entrevista dijo que "por mucho que le robes al capitalismo, él siempre te habrá robado más".

R.- Es así, cuando crees que has hecho un buen negocio seguro que no es tan bueno... En Alegría cuento una escena en la que estábamos mi hijo y yo en un Duty Free echándonos una colonia de 180 euros, nos empapamos con la colonia, nos duchamos y le robamos al capitalismo.

P.- ¿Cuántas habitaciones de hotel hay en sus poemas?

R.- Creo que salgo a habitación de hotel por poema. Los hoteles me fascinan, creo que es un espacio literario brutal y tienen una enorme tradición literaria. En los hoteles se suspende tu identidad, entras en una habitación de hotel y puedes prescindir de quién has sido, parece como si pudieras ser otra persona. Hay muchas epifanías en una habitación de hotel, si es buena, claro. Hay hoteles, como me dijo Antonio Muñoz Molina, en los que no vale la pena despertarse.

P.- La poesía como forma de vida pero nadie vive de la poesía.

R.- Mira, yo me he hecho novelista. Umbral, cuando Damaso Alonso le dijo que escribiera poesía, él le contestó que sólo se vivía de la prosa. La poesía tiene esa pátina de género puro pero no tiene lectores y para mí la literatura es comunicación, necesito saber que hay alguien leyendo, al otro lado; si no, no escribo.

También por eso mi poesía es sencilla, para que la pueda leer todo el mundo. Lo he puesto todo muy fácil para que la gente lea poesía, la puede entender cualquiera. Muchas veces, cuando estoy presentando mis novelas, la gente me dice: "Mire, yo su poesía no la he leído, porque no entiendo de poesía". Y les digo: "Pruebe la mía que es muy sencilla". (Ríe)

P.- De primeras no se espera que novelas literarias, como Ordesa, vayan a tener muchísimos lectores.

R.- Existen milagros, igual que existen en los matrimonios, existen en la literatura. Y eso hace que la literatura siga viva; cuando aparece una novela extremadamente literaria y el editor no cree que vaya a vender mucho y se encuentra que vende 100.000 libros pues eso hace que le apetezca sacar otra novela literaria.

P.- ¿No hay trasvase de lectores de sus novelas a su poesía?

R.- Ojalá...

P.- En Madrid se han decretado tres días de luto por Isabel II y ninguno por Javier Marías.

R.- Luis Buñuel y Luis García Berlanga, la eterna novedad de los dos luises. Este país nuestro... Pero, ¿me lo dices de verdad? Entonces que nos devuelvan el Peñón de Gibraltar, ¿no? ¿Pero no estaban todos los días con el Peñón?

P.- En una entrevista afirma que en España existe un "delirio nacionalista" y en otra menciona "la autoflagelación de los españoles".

R.- Tenemos un problema de identidad desde siempre, desde la crisis del 98, un problema de encontrarnos a nosotros mismos. A veces no nos queremos lo suficiente, es un problema político y es largo. Nos autoflagelamos, porque cuando te vas a otros países ves que vives en un país excelente. Pero es verdad que a veces este país se pierde en debates estériles y lo fundamental, que es la creación de modernidad política, prosperidad económica y cultural, pues no parece el objetivo. Todo es muy a corto plazo. Pero ahora te habla el Vilas más ciudadano, que yo creo que no llegaría muy lejos pero igual un día de estos me presento a presidente del Gobierno y gano las elecciones. No estaría mal.

P.- Uno de sus últimos tuits ha sido: "1/2 kilo de uvas a 12 dólares. La fruta en USA es comida para ricos". ¿Y en España?

R.- Me quedé alucinado, estuve a punto de devolverlas. Aquí están un poco más baratas, caras pero mejor. Pero es que aquí por lo menos te compras una sandía y te cuesta 10 euros pero es buena, allí te cuesta 20 dólares y no sabe a nada. Aquí también está pasando que la comida sana es la comida de los ricos.

En realidad, un escritor suele tirar de esos hilos, de ese mundo anecdótico, y te encuentras un país entero. Saber cuanto cuesta la fruta en un país o en otro te da un modelo de vida, un modelo cultural.