En el PP tenían la decisión tomada estos días atrás, tras una reunión con Vox este martes para intentar sacar los presupuestos después de un ultimátum previo que no dio resultados. Ésta demostró el estancamiento del diálogo entre ambas fuerzas, con pretensiones dispares. Aunque se fijó una segunda y última reunión para este viernes por la mañana, en Génova ya estaban al tanto de que las pretensiones de su presidente autonómico, Jorge Azcón era la de lanzarse a las elecciones. La de convocar independientemente de lo que ocurriese en ese último diálogo con Alejandro Nolasco en la sede de la presidencia.
Falta una conversación el próximo lunes con Alberto Núñez Feijóo, telefónica, para confirmarle sus pretensiones. Azcón cambió de impresiones durante esta semana, con las encuestas a favor. De no querer adelantar elecciones para cumplir con el mandato de los aragoneses, a precipitar comicios tras Extremadura. Será la primera batalla del año. Por ese mismo motivo que le ocurrió a Guardiola: no contar con el plácet de Vox para las cuentas de 2026. En una comparecencia posterior al encuentro, Nolasco confirmó sus impresiones. Para él, Azcón realmente no ha querido negociar.
"En 15 meses no han querido presentar los presupuestos. Azcón quiere elecciones y quería tener una excusa", aseguró el líder territorial de Vox. El que volverá a ser candidato, salvo sorpresa, aseguró que no tienen "miedo a las urnas". Pero asegura que a diferencia del PP, no quieren "burlarse" de ellas. Considera que el movimiento de Azcón responde a que "no le gustó el resultado de 2023" y a que "no se siente cómodo" con las exigencias de Vox. Los ultraconservadores, tras el pacto de investidura de Juanfran Pérez Llorca, querían extrapolar el acuerdo en Aragón. Pero el PP considera que deben estar centrados en la realidad de su autonomía. Además, denuncian que muchas de las exigencias de Vox conllevan ilegalidades. Especialmente en inmigración o en limpieza de ríos, al ser competencias del Gobierno central.
Vox quería rebaja de impuestos, rechazo a la inmigración ilegal y a la agenda climática. También supresión de ayudas a ONG que incentiven esa inmigración. Para el PP es imposible renunciar a todo el pacto verde, dado que respaldan la energía nuclear. Tampoco apoyan esa retirada de ayudas a entidades, porque afectarían a la labor social que hacen entre otras la de la Cruz Blanca de Huesca. Vox niega esas ilegalidades. Nolasco aseguró que prefieren gastar 4 millones de euros en urnas que en concertar el Bachillerato en los dos cursos, y no solo el primer año. "Su lema en 2023 era Aragón por encima de todo, pero su actitud es la del PP por encima de todo".
Después de Nolasco compareció el consejero de Hacienda de Aragón, el popular Roberto Bermúdez de Castro. "Este año ha sido imposible llegar a un acuerdo", lamentó al inicio. Reprochó que "la postura de Vox" ha sido "puramente ideológica e inamovible en una serie de temas". "No son legales o no son competencias del Gobierno de Aragón", pero "Vox dice que lo mío, lo tomas o lo dejas". Ejemplificó la cuestión de las ONG el consejero: "Pretenden que cualquier institución del ámbito social dejen de recibir subvenciones. Y eso es una barbaridad, que queda fenomenal en un atril, en un mitin o en la barra de un bar, pero que no se puede plasmar en un presupuesto".
Sobre la rebaja fiscal, y con el mismo argumentario que el martes, los populares creen que las exigencias de Vox provocaría una reducción de la recaudación en 534 millones de euros. "Es bajar los ingresos entre un 8% y un 9%", lo que generaría, dicen, el cierre de hospitales como Barbastro, Alcañiz o de Teruel.
El pronóstico para Azcón en los sondeo es favorable. Superaría los 30 escaños de media y tendría posibilidad de gobernar en solitario con acuerdos externos con los partidos regionalistas, de haber voluntad. Es el caso de Aragón Existe o el PAR.
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