El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha atribuido el moratón visible en su mano izquierda a un golpe contra una mesa y a su consumo elevado de aspirinas. La marca se ha apreciado este jueves durante su participación en el Foro Económico Mundial de Davos, en la ceremonia de lanzamiento de la denominada Junta de Paz para Gaza.

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En el vuelo de regreso a Washington a bordo del Air Force One, Trump ha respondido a la pregunta de un reportero sobre su estado de salud asegurando que se encuentra “muy bien”. “Me la golpeé con una mesa y me puse un poco de, ¿cómo se llama?, crema. Me la golpeé. Diría que tomen aspirina si les importa su corazón, pero que no la tomen si no quieren tener un pequeño moratón”, ha señalado.

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"Aficionado" a las aspirinas

Desde su regreso al poder hace justo un año, los moratones en sus manos han sido frecuentes y, según fuentes oficiales, suele cubrirlos con maquillaje. A principios de este mes, el propio Trump explicó en una entrevista con The Wall Street Journal que toma mucha aspirina “por superstición”, al considerar que ayuda a “diluir la sangre” y favorece la salud cardíaca.

De acuerdo con su médico, Sean Barbabella, el mandatario consume 325 miligramos de aspirina al día como “prevención cardíaca”, una dosis superior a la baja estándar de unos 81 miligramos. La Casa Blanca ha tratado en ocasiones anteriores de frenar rumores sobre su estado de salud y ha atribuido estos moratones a los constantes apretones de manos propios del cargo.

Trump cumplió 79 años el pasado 14 de junio. Un mes después, la Presidencia estadounidense hizo público un informe médico en el que se detallaba que padece insuficiencia venosa crónica —una afección común en personas mayores—, aunque el documento concluía que el presidente goza de “excelente salud”.