Es el primer colapso del Sistema Energético Nacional (SEN) de 2026. La Unión Eléctrica de Cuba (UNE) ha confirmado el apagón simultáneo en todo país. Diez millones de personas se han quedado sin electricidad. A través del canal de Telegram de la Empresa Eléctrica de La Habana, ha anunciado que comenzaban a "implementarse los protocolos para el restablecimiento". Pero no ha dado explicaciones. En La Habana la luz se fue de forma súbita: primero se apagó, volvió a encenderse y después se desconectó todo, según relata 14ymedio.

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El pasado 4 de marzo, hubo una caída del sistema en dos tercios del país, desde Camagüey hasta Pinar del Río. Debido a la falta de combustible, fue difícil recuperar el servicio. Desde que se ha intensificado el bloqueo, estas situaciones son la norma.

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Entre finales de 2024 y principios de 2025 se registraron varias desconexiones de alcance nacional o regional. De hecho, es el sexto apagón masivo en año y medio. En varias ocasiones, el país estuvo a oscuras durante horas.

Tras el ataque a Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero, el presidente estadounidense Donald Trump cortó los envíos de petróleo venezolano a la isla. También amenazó con imponer aranceles a cualquier país que venda petróleo a La Habana. Venezuela abastecía a sus aliados cubanos de petróleo a cambio de servicios como sus unidades médicas. Los problemas del sistema eléctrico son consecuencia de la infrafinanciación crónica del sector y del bloqueo de EEUU.

Diez noches de caceroladas

Los prolongados apagones han vuelto a prender la mecha de la indignación en toda la Isla, que este lunes amaneció tras su décima noche seguida de cacerolazos. El punto culminante de estas protestas ocurrió el pasado viernes en Morón (Ciego de Ávila), donde decenas de vecinos salieron a manifestarse al grito de "Libertad".

La marcha recorrió distintas zonas de la ciudad al ritmo de los cacerolazos, llegó hasta una unidad de la Policía y terminó frente a la sede del Partido Comunista de Cuba. Los manifestantes irrumpieron en el edificio, arrojaron muebles y pancartas a la calle y levantaron una hoguera en plena vía pública. Las imágenes de esa protesta da idea de cómo el régimen cubano está a punto del colapso.

Desde hace algún tiempo la Administración Trump está negociando con el régimen castrista. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, lo reconoció el pasado viernes. Según informaciones periodísticas, serían clave en estas conversaciones Raúl Castro, quien gobierna desde las sombras la isla, y su nieto favorito, Raulito, conocido como El Cangrejo.