Elecciones Generales 29N

España

Mensaje duro contra los radicales que atacaron en Barcelona y Bilbao

El Gobierno subraya su condena a la violencia e intenta que el PP no logre cambiar el clima de la campaña

Los socialistas ven a la derecha "desesperada" por cambiar el rumbo del 29-N hacia un terreno más favorable para ella, pero esperan que fracase

BARCELONA (ESPAÑA), 25/10/2026.- Los disturbios provocados anoche en Barcelona han causado daños en el mobiliario urbano por valor de unos 36.000 euros, han informado a EFE fuentes municipales, que han precisado que esta mañana ha reabierto la estación de Metro de plaza de Cataluña y que las líneas de autobús recuperan progresivamente su frecuencia de paso por la zona. EFE/ Quique García
Daños provocados por los disturbios en Barcelona el pasado sábado, en una imagen tomada unas horas después, el 25 de octubre de 2026. | EFE / QUIQUE GARCÍA

Los graves disturbios del sábado en Barcelona y del lunes en Bilbao, aunque de diferente naturaleza, han servido al PP de combustible para intentar reorientar la campaña electoral del 29-N. Para poner el acento en el orden y la seguridad, dos conceptos fuerza para la derecha. Gobierno y PSOE buscan ejercer la fuerza contraria, devolver la conversación pública adonde estaba en las últimas semanas, en los temas sociales y en los patinazos de los conservadores y de su líder y candidato, Alberto Núñez Feijóo. En una pugna tan polarizada, cuando cada día cuenta, conseguir dominar la agenda es capital para cada bloque. Y hasta ahora el ambiente era favorable a la izquierda.

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Los socialistas, empezando por el presidente, Pedro Sánchez, han condenado los actos vandálicos, han insistido en que obviamente no dan ni darán ningún tipo de cobertura a la violencia, pero al tiempo son conscientes de las acusaciones repetidas por parte de PP y Vox. "Era cuestión de tiempo que surgieran cachorros dispuestos a practicar lo que sus mayores justifican. Ya tiene Sánchez su kale borroka. Los neoetarras son hijos de Bildu y Sánchez", afirmaba este martes la número dos de la lista por Madrid del PP, Cayetana Álvarez de Toledo. Una "barbaridad" y una "irresponsabilidad" para el Gobierno, según certificó Elma Saiz, la ministra portavoz.

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En la Moncloa explican que no pensaban que sería necesario que el presidente verbalizara su condena de los disturbios, porque "el Gobierno siempre es contundente ante cualquier tipo de violencia"

El PP explotó la ventana de oportunidad que le ofrecieron las horas en las que el presidente guardó silencio después de los altercados del sábado en Barcelona, que acabaron con comercios saqueados y vandalizados y con 130 detenidos (la mitad menores), más de 450 identificados y 15 policías heridos. El domingo sí hubo palabras de condena por parte del president de la Generalitat, Salvador Illa —y un aviso por su parte a los padres de los menores, para que supieran que serán ellos quienes pagarán las consecuencias de los actos de sus hijos—, igual que del alcalde de la ciudad condal, Jaume Collboni, pero Sánchez no habló de lo ocurrido el sábado hasta el lunes a las dos de la tarde: "Lo que hemos visto en Barcelona este fin de semana no es un acto de democracia: es puro vandalismo instigado desde las redes. Hay una investigación en marcha y 128 detenidos que responderán ante la Justicia. Este Gobierno lo tiene claro: cero tolerancia a los violentos y pleno apoyo a los agentes y a los comerciantes".

Desde la Moncloa explican que no pensaban que sería necesario que el jefe del Ejecutivo verbalizara su condena de los disturbios, porque "el Gobierno es contundente ante cualquier tipo de violencia. Siempre". "Sin paliativos, sin apellidos", apostillaba este martes la portavoz.

Desde el mismo domingo, horas después de las algaradas en Barcelona, Feijóo apuntó de las mismas al Ejecutivo: "Se están resistiendo a abandonar el poder con violencia"

Pero ya el mismo domingo, pocas horas después de la noche violenta de Barcelona, alentada en redes por la plataforma anómima Blocus, Feijóo responsabilizó de los actos vandálicos al Ejecutivo: "Se están resistiendo a abandonar el poder con violencia", aseguró. Desde entonces, el nivel de acusaciones ha ido a más.

Tellado cambia su agenda y viaja hasta Bilbao

Porque a los disturbios en la capital catalana siguieron los de este pasado lunes en Bilbao. En este caso, protagonizados por grupos de jóvenes que protestaban por un acto del agitador ultra Vito Quiles finalmente cancelado. Además de mobiliario urbano, también sufrieron daños algunos comercios. Según el balance de la Ertzaintza, fueron detenidas 17 personas, diez de ellas menores, y también se abrieron diligencias como investigada a una más, bajo la acusación de un delito de desórdenes públicos. El episodio de violencia fue condenado por las instituciones y los partidos vascos, pero sirvió al número dos del PP, Miguel Tellado, para cambiar su agenda prevista para este martes y desplazarse hasta la ciudad. La "responsabilidad política" es del Gobierno por "no anticiparse" y "tratar de minimizar" lo ocurrido, sentenció el dirigente popular.

Ahora toca responsabilidad de los responsables políticos. Unos somos responsables, otros con algunas declaraciones no lo son. Lo que no podemos hacer nunca es fomentar el odio y es una barbaridad hacer esas acusaciones", asegura Saiz

Y desde Madrid se pronunció el propio Feijóo, que este miércoles se desplazará a la zona afectada por los disturbios en Barcelona. En el acto de presentación de su lista para las generales del 29-N, afirmó que la seguridad será uno de los ejes de su Gobierno. "A partir del día 30 [de noviembre] habrá orden, lo advierto, seremos implacables con los violentos, con los que queman, con los que saquean y con los que impiden la libertad de los demás, la ley se cumplirá siempre". Su Ejecutivo, insistió, se preocupará por garantizar el orden y la seguridad, porque la paz social es un "tesoro democrático". Y volvió a mirar al Gobierno de Sánchez, ya que quienes "han perdido la calle" ahora quieren "alterarla". "Saben que están perdiendo y cuanto más pierden, más tensión general crean. Eso es lo que está ocurriendo", denunció.

"Ahora toca responsabilidad de los responsables políticos. Creo que estoy siendo muy clara. Unos somos responsables, otros con algunas declaraciones no lo son. Lo que no podemos hacer nunca es fomentar el odio y es una barbaridad hacer esas acusaciones", sentenciaba este martes, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la portavoz gubernamental, Elma Saiz, quien pedía paciencia antes de sacar conclusiones: hay que "dejar trabajar" a los investigadores, tanto a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado como a Mossos y Ertzaintza, para a partir de ahí emprender acciones. "Como Gobierno, nos preocupa siempre toda violencia y, por supuesto" que Policía y Guardia Civil, junto con los cuerpos autonómicos, trabajan para evitar que se reproduzca "cualquier episodio de violencia". Su comparecencia había comenzado con una nueva condena de las algaradas: "En democracia, la violencia no tiene cabida".

Feijóo "ha traspasado todas las líneas rojas"

Saiz estaba obligada a aplicar la contención en sus respuestas para evitar cualquier reproche de la Junta Electoral Central. Pero el enfado por las acusaciones del PP es bien patente en el Ejecutivo, que considera que Feijóo y su equipo "han traspasado todas las líneas rojas" con unas declaraciones que "se califican por sí solas".

El PP quiere llevar ahí la campaña, pero no se lo vamos a permitir, y creemos que tampoco se lo consentirá la ciudadanía. A la gente le mueve la esperanza y la alegría, no el miedo ni el odio", aseguran desde el Ejecutivo

Pero en la Moncloa interpretan que la estrategia del PP es diáfana: cambiar el clima de la precampaña, hasta ahora favorable a Sánchez y a la izquierda. "Eso es lo que pretenden la derecha y la ultraderecha, modificar el ambiente. Es normal, han llenado tres años de odio y violencia verbal. Han patrocinado el odio, el miedo, la oscuridad y la violencia verbal, y enfrente tienen a un presidente que, como se está viendo en esta precampaña, reivindica la gestión de su Gobierno y traslada alegría, esperanza o baila. El PP quiere llevar ahí la campaña, pero nosotros no se lo vamos a permitir, y creemos que tampoco se lo consentirá la ciudadanía. A la gente le mueve la esperanza y la alegría, no el miedo ni el odio", describen fuentes muy próximas al líder socialista. Desde el mitin de Fuenlabrada, el pasado 17 de octubre, con el icónico beso de Sánchez a su mujer, Begoña Gómez, el PSOE ha patrocinado otro lema paralelo al oficial (La fuerza de la gente), que es La fuerza del amor, eslogan pintado en las camisetas de los mítines.

El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su mitin este 26 de octubre de 2026 en Gijón, Asturias. En los atriles y pantallas, el lema de precampaña oficial, 'La fuerza de la gente'. En las camisetas, también la de Sánchez, el segundo eslogan: 'La fuerza del amor'. | FLICKR PSOE / EUGENIA MORAGO

En el núcleo más cercano al presidente no creen que estos episodios en Barcelona y Bilbao acaben beneficiando las expectativas de la derecha. "La violencia nunca beneficia a nadie, y por eso pedimos a todo el mundo que ponga de su parte para evitarlo. PP y Vox hacen una exaltación del odio que solo beneficia a los violentos. Nosotros confiamos en el ciudadano, porque a nadie le gusta la violencia, y la posición del Gobierno es la de condena absoluta de la violencia, defensa del civismo, de los derechos humanos... y enfrente solo tenemos odio, crispación y violencia verbal". Desde el Ejecutivo insisten en reclamar "contención" a las derechas, por una cuestión de "responsabilidad institucional", y advierten de que no se pueden mezclar estos altercados concretos que se han visto en los últimos días con las "justas reivindicaciones" por la vivienda que han discurrido de manera pacífica y que han justificado el adelanto electoral.

En el Gobierno creen que no cabe poner en duda su capacidad para controlar el orden: "No es para nosotros un reto. Está en nuestro día a día mantener la seguridad de los ciudadanos"

Una confusión, siguen en el Ejecutivo, que han alimentado PP y Vox, como si ambos hechos fueran lo mismo, cuando los disturbios vividos en Barcelona y Bilbao son "fenómenos puntuales". Tampoco creen en el Gobierno que basten para poner en duda la capacidad para garantizar el orden público: "Es que no es esto para nosotros un reto. Está en nuestro día a día mantener la seguridad de los ciudadanos y el Gobierno trabaja para asegurarla". ¿Cambia algo la previsión ante la huelga general del 11 de noviembre? "Para nada. Nuestra perspectiva sobre ella no se modifica en absoluto", responden en la Moncloa.

"No le viene bien"

El propio ministro de Transportes, Óscar Puente, reconocía, en un encuentro en el Club Siglo XXI de Madrid, que la derecha está "desesperada por girar la campaña" hacia los disturbios de estos días. Hasta ahora, recordó, los debates que se han abierto han sido sobre asuntos como las bajas laborales o la vivienda, y "no por culpa de la izquierda". Los socialistas han sentido como un regalo las meteduras de pata de Feijóo al avisar de que habrá "sacrificios", que recortará el derecho al aborto, que solo se subirá el salario mínimo si hay acuerdo con la patronal. O que se definiese como feminista por el hecho de haberse criado entre mujeres.

Puente advierte de que aún no se sabe quién está detrás de estos altercados. "No creo que la violencia sea la solución de nada, y menos en un país democrático con unas elecciones el 29-N", apunta

Para Puente, la derecha ha pensado que el hecho de que la conversación pública girara sobre esos temas "no le viene bien", por lo que buscar que el debate se reoriente hacia los altercados que se han visto en España, semejantes a los de otros puntos de Europa. "Yo no sé quién está detrás, solo sé quién pretende aprovecharlo o a quién puede beneficiar", opinó tras ser preguntado quién puede estar detrás de los actos de vandalismo. El ministro también condenó los disturbios: "No creo que la violencia sea la solución de nada, y menos en un país democrático en el que además tenemos unas elecciones el día 29 de noviembre", y añadió que quien "no esté a gusto" puede "introducir la papeleta en la urna" para expresar con su voto "qué país quiere", informa Europa Press.

"Por supuesto que la violencia es muy utilizable por la derecha", conviene una integrante de la ejecutiva federal del PSOE y del comité electoral, "pero creo que podremos hacer frente bien a estos disturbios que se están investigando". "La violencia nos preocupa, y también su banalización y que se endose la responsabilidad a quienes no la tenemos —valora igualmente otra fuente de Ferraz—. Es un tema muy serio como para jugar con ello". Por el momento, se trata de episodios aislados y cortos, pero la violencia que tomó las calles de Cataluña a raíz de la sentencia del procés contaminó la campaña de las elecciones de noviembre de 2019, comicios repetidos en los que el PSOE ambicionaba aumentar su representación para no depender de Unidas Podemos. Pero fracasó. En aquel momento, las algaradas se prolongaron días y días.

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