Economía

Airbnb es inmune al freno del turismo: 3,6 millones de viajeros en España en verano

Protestas contra los alquileres turísticos en Barcelona. EFE

Airbnb es inmune al parón del turismo en España. La plataforma de alojamientos no ha sufrido el descenso de visitantes extranjeros durante el verano y ha vuelto a aumentar los viajeros en España, hasta alcanzar los 3,6 millones durante los tres meses de la época estival.

Esta cifra, que ha aumentado un 12% respecto al año anterior, engloba tanto a los turistas extranjeros que llegan a tierras españoles como a los propios residentes que visitan otras ciudades del territorio.

Así lo ha asegurado la propia compañía, que afirma que España ya es el cuarto mayor mercado del mundo que más pernoctaciones registra, con un precio medio de 99 euros por cada noche. Barcelona, Madrid y Valencia son los tres destinos más visitados, con Palma de Mallorca y Granada a su cola.

Del mismo modo, hasta 2,1 millones de españoles utilizaron la plataforma para alojarse durante sus viajes al extranjero, con Francia, Portugal y el propio turismo interior como grandes protagonistas.

Las cifras de Airbnb contrastan con el freno en el turismo que vive España. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en los siete primeros meses del año las llegadas de viajeros internacionales apenas aumentan un 0,3% hasta los 47,1 millones de turistas.

El verano, época clave para el sector, está siendo malo. En julio el número de visitantes extranjeros se enfrió casi un 5% hasta los 10 millones de viajeros, un dato provocado, sobre todo, porque los turistas de Reino Unido, Alemania y Francia están eligiendo otros destinos mediterráneos que recuperan estabilidad y seguridad como Egipto o Turquía.

Menos alojamientos en Barcelona

El aumento de usuarios de Airbnb en verano en España ha coincidido con el descenso en la oferta de alojamientos, fruto del endurecimiento de los controles que están ejerciendo tanto Madrid como Barcelona, los dos principales mercados del país.

En Barcelona, tras varias multas impuestas por el consistorio de Ada Colau, Airbnb dio de baja 2.577 anuncios el día 1 de junio, arranque de la campaña del verano. En julio y agosto, fruto de esos controles más estrictos, las caídas en la oferta se han notado con descensos del 4% en cada uno de esos dos meses.

Tras una etapa de expansión continua y con una velocidad que provocado las iras del sector hotelero y de los vecinos del centro de las ciudades, Airbnb ha cerrado el verano de 2018 sin registrar un nuevo récord de habitaciones y pisos en alquiler.

Las presiones del Ayuntamiento han llegado a un punto en el que Airbnb ha tenido que poner en marcha una herramienta tecnológica, en uso desde ese 1 de junio, para identificar a todos los host que ofrezcan alojamientos. Estos anfitriones tienen que dar su consentimiento para que su nombre, dirección o DNI queden en manos de las autoridades locales.

Madrid mantiene el tipo

Al contrario que Barcelona, Madrid si que ha conseguido mantener el tipo durante los meses de la época estival. Pese a que Manuel Carmena, edil de la capital, también intenta poner coto a Airbnb en la ciudad, de momento las medidas no se han notado a falta de aprobación desde el ayuntamiento.

Según el delegado de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo, un paquete de medidas provocará una «ilegalización masiva» de alojamientos en Madrid, acabando con el 95% de los alquileres turísticos actuales.

Sin embargo, a falta de la luz verde a estas medidas, Airbnb registró 17.600 alojamientos en julio y se disparó hasta los 18.300 en agosto a la espera de que los planes de Carmena, que dividirá la ciudad en zonas, ahoguen el fuerte crecimiento de la plataforma turística.

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