Google ha sufrido este miércoles un grave fallo de indexación que durante unas horas ha impedido difundir noticias de todos los medios de comunicación. Se ha tratado de un problema a escala mundial, que podría deberse a la aparición de un bug, como se conoce en terminología especializada a los fallos de programación.

Los técnicos de la multinacional con sede en Mountain View (California) han trabajado a contrarreloj para intentar determinar el origen de un error que afecta al tráfico de todas las webs informativas del planeta, incluidos gigantes como The New York Times o Financial Times.

El fallo ha impedido al buscador indexar las noticias desde las dos de la tarde hasta prácticamente las ocho, más de seis horas. Durante ese tiempo, los usuarios de Google no podían acceder a los contenidos difundidos por ningún medio desde el mediodía y en sus búsquedas sólo se mostraban resultados antiguos.

Google sufre desde hace horas un fallo técnico que impide indexar nuevos contenidos.

Google sufre desde hace horas un fallo técnico que impide indexar nuevos contenidos.

La compañía se ha limitado a lanzar un tuit en su canal oficial Google Websmasters, en el que se limita a admitir el fallo. «Actualmente estamos experimentando problemas de indexación que pueden causar resultados de búsqueda obsoletos en algunos casos», asegura la multinacional. Google señala que irá proporcionando más información sobre el problema a través de este y otros canales oficiales.

El buscador ya sufrió problemas similares el mes pasado. En concreto, Google tuvo problemas de desindexación en su índice -la base de datos del buscador-, lo que produjo la pérdida de datos.

Google, en el ojo del huracán

El gigante tecnológico lleva toda la semana en el centro de la polémica tras la decisión de Donald Trump de vetar a Huawei, lo que implica directamente a Google, que presta la base de los servicios de los móviles de la marca china, incluido Android, el mercado de aplicaciones de Google y servicios como Gmail, Youtube o Google Protect.

 

La empresa norteamericana, tras la inclusión de Huawei en la lista negra del gobierno de Donald Trump, anunció rápidamente que suspendía todos los negocios con la compañía china que requieran de «la transferencia de productos de hardware y software, excepto los cubiertos por licencias de código abierto».