Economía | Vivienda

El motivo por el que los propietarios dejan vacía su vivienda según un estudio

Un edificio de viviendas en construcción.
Un edificio de viviendas en construcción. | Europa Press

En pleno debate sobre el precio de la vivienda y la falta de oferta en el alquiler, una parte de la conversación pública se ha centrado en las casas vacías. La pregunta parece sencilla, pero la respuesta no lo es tanto.

PUBLICIDAD

La respuesta de los estudios más recientes apunta a una mezcla de factores prácticos, emocionales y de seguridad jurídica. No se trata solo de una cuestión de ahorro o de especulación, sino de decisiones condicionadas por el estado del inmueble, por conflictos familiares, por el miedo al impago y por la desconfianza hacia el proceso de arrendamiento.

PUBLICIDAD

Una vivienda vacía no siempre es una vivienda "ociosa"

Conviene desmontar la idea de que toda vivienda vacía responde a una estrategia consciente del propietario para retener el piso sin usarlo. El último análisis de Fotocasa Research sostiene que el fenómeno es reducido entre los particulares, ya que menos del 3% de los propietarios declara tener alguna vivienda desocupada.

Eso no significa que el problema no exista, sino que sus causas son más complejas de lo que suele parecer. En muchos casos, la casa no se alquila ni se vende porque no está lista para entrar en el mercado. En otros, hay herencias sin resolver o dudas sobre el uso futuro del inmueble. Y, además, hay un factor que gana peso, el temor a que un inquilino no pague o cause daños.

El motivo principal son las reformas pendientes

La razón más repetida por los propietarios es bastante convencional, la vivienda no está en condiciones de ser habitada y necesita reformas. Según Fotocasa Research, esta es la primera causa para mantener un inmueble vacío, con un 21% o 22% de menciones, dependiendo del corte del estudio, y además sube respecto al año anterior.

Ese dato es importante porque cambia el enfoque del debate. No todas las viviendas vacías están cerradas por puro cálculo económico; muchas requieren inversión antes de salir al mercado de alquiler. Y esa inversión, en un contexto de precios altos, costes de reforma y dudas sobre la rentabilidad futura, puede hacer que el propietario posponga la decisión.

Herencias y desacuerdos familiares

El segundo gran motivo son los desacuerdos entre herederos. En torno al 16% al 18% de los encuestados señala que la vivienda permanece vacía porque no hay acuerdo sobre qué hacer con ella.

Aquí el problema no es técnico, sino familiar y legal. Una casa heredada puede quedarse bloqueada durante años si varios titulares no coinciden en venderla, alquilarla o asignarla a uno de ellos. Ese tipo de situación explica por qué una parte del parque vacío no entra en circulación aunque exista voluntad de aprovecharlo.

El miedo al inquilino pesa más

Otro de los hallazgos más llamativos del estudio es el aumento de la desconfianza hacia los arrendatarios. La preocupación por impagos o daños en la vivienda ha subido hasta el 14% en el primer semestre de 2026, prácticamente el doble que un año antes, mientras que el temor a no poder recuperar el inmueble en caso de morosidad baja al 4% o al 10%, según el dato concreto que se tome del seguimiento del estudio.

Ese cambio refleja una percepción de mayor inseguridad jurídica entre los propietarios. En la práctica, muchos caseros prefieren dejar el piso cerrado antes que asumir el riesgo de una experiencia negativa con un inquilino. El estudio también recoge el peso de las malas experiencias previas, propias o cercanas, como un factor que frena la salida al mercado.

Otras razones que frenan la oferta

Además de las causas principales, hay otros motivos que ayudan a entender por qué algunas viviendas siguen sin uso. Una parte de los propietarios indica que alguien cercano prevé mudarse al inmueble en breve, mientras que otros están ejecutando obras o han puesto la vivienda a la venta hace menos de un año.

El estudio no solo pregunta por las causas, sino también por los miedos asociados a tener una vivienda vacía. El principal temor es la ocupación ilegal, que concentra alrededor del 50% de las respuestas en el análisis de Fotocasa, y que se sitúa además como el riesgo que más ha crecido en un año.

A partir de ahí aparecen otras preocupaciones, como el coste de mantener el inmueble sin rentabilidad, los impuestos, los robos, el deterioro del piso y la posibilidad de que pequeños desperfectos se agraven por falta de uso. En otras palabras, el vacío no solo inmoviliza la vivienda, sino que también genera ansiedad económica y patrimonial.

Comentarios

Normas ›

Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.

Regístrate para comentar

Te puede interesar

Lo más visto