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Narbona (PSOE) y Álvarez (Podemos) firman un manifiesto para pedir al BCE que perdone la deuda de los Estados

Las decenas de economistas firmantes proponen un pacto por el que el BCE condona la deuda pero los Estados invierten esos importes en la reconstrucción

Cristina Narbona y Pedro Sánchez, en la Ejecutiva del PSOE.

Cristina Narbona y Pedro Sánchez, en la Ejecutiva del PSOE. EFE

Cristina Narbona, presidenta del PSOE, y Nacho Álvarez, secretario de Estado de Derechos Sociales y responsable económico de Unidas Podemos, han firmado un manifiesto impulsado por el economista Thomas Piketty que propone la condonación de la deuda de los países de la zona euro adquirida por el Banco Central Europeo (BCE) en el marco de su plan de emergencia contra la pandemia, algo que iría unido al compromiso de los gobiernos de invertir esas mismas cantidades «en la reconstrucción ecológica y social».

Este manifiesto, publicado en España por El País, ha sido suscrito por Narbona y Álvarez junto a una veintena de economistas españoles, entre los que se encuentran José Moisés Martín Carretero, Jordi Sevilla o Jorge Fabra Utray. Además, lo han hecho decenas de economistas de otros países, principalmente de Francia pero también de Italia, Alemania, Irlanda, Bélgica, Luxemburgo, Suiza, Suecia, Portugal y Grecia.

«Hagamos un contrato entre los Estados europeos y el BCE. Este último se compromete a condonar las deudas públicas que posee (o a transformarlas en deudas perpetuas sin intereses), mientras que los Estados se comprometen a invertir las mismas cantidades en la reconstrucción ecológica y social. Estas cantidades alcanzan ya casi 2.500.000 millones de euros para toda Europa. Esta cantidad es suficiente para satisfacer las expectativas del Parlamento Europeo y, sobre todo, para salvaguardar el interés general», apuntan los economistas en su carta.

Los firmantes consideran que el BCE es «un acreedor que no teme perder su dinero», por lo que «puede permitírselo». «Como reconoce un gran número de economistas, incluso entre los que se oponen a esta solución, un banco central puede operar con capital propio negativo sin dificultad. Puede incluso crear dinero para compensar estas pérdidas», recuerdan citando al Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.

Con todo, reconocen que «la cancelación de la deuda pública por parte del BCE, aunque esté condicionada a su reinversión, no puede ser el alfa y el omega de cualquier política económica».

Como reza el manifiesto, no está claro que los tipos de interés bajos o negativos empujen a los Estados a endeudarse para invertir. En este nivel se encuentran en la zona euro desde hace años y desde 2015 «muchos Estados han reducido su nivel de endeudamiento en lugar de pedir préstamos para invertir».

En opinión de los economistas, esto no sucedería si se impulsara el pacto que proponen, pues este «impedirá esta estrategia de escape de responsabilidad». Eso sí, creen que la medida debe ir acompañada de reformas en los criterios de deuda y déficit, de proteccionismo ecológico y solidario o de reformas fiscales destinadas a reducir el nivel de desigualdad. «También hay que implementar una nueva gobernanza europea, en particular mediante la transición al voto por mayoría cualificada en asuntos fiscales», añaden.

Los firmantes consideran que Europa no se puede ver «sistemáticamente bloqueada por sus propias normas» mientras países como China, Japón o Estados Unidos «utilizan al máximo su política monetaria».

«La anulación de las deudas públicas que tiene, a cambio de inversiones de los Estados, sería un primer signo fuerte de que Europa está recuperando su destino», concluyen.

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