España

Génova cierra la crisis del PP vasco y respalda a Iturgaiz para presidirlo

Una junta directiva extraordinaria lo designará este jueves y pondrá fin a los ocho meses de interinidad en el que la formación ha estado liderada por Amaya Fernández, ex número dos con Alfonso Alonso.

El presidente del PP, Pablo Casado, junto al candidato a lehendakari, Carlos Iturgaiz. EFE

El PP en Euskadi quiere cerrar definitivamente la herida. Lo hará por la vía rápida y por un procedimiento extraordinario con el que confía en que pueda sanar de modo adecuado. Tras la salida abrupta el pasado mes de febrero de Alfonso Alonso de la presidencia de la formación en el País Vasco, por fuertes discrepancias con Génova en el proceso de designación de listas y candidatura de cara a las elecciones autonómicas, su secretaria general, Amaya Fernández asumió la dirección del partido de modo interino. Poco después, Génova anunció que Carlos Iturgaiz (Santurtzi, 1965) sería el candidato a lehendakari y no tardó en dejar claro que era su candidato para liderar de nuevo, quince años después de haberlo hecho, el partido.

Tanscurridos ocho meses, el PP quiere dar carpetazo a la interinidad y celebrará mañana una Junta Directiva extraordinaria en la que se designará oficialmente a Iturgaiz como nuevo presidente del partido. La imposibilidad de celebrar un Congreso, por las limitaciones de la pandemia, ha llevado a optar por esta solución que deja fuera a los votantes de la elección del presidente. La fórmula ya fue empleada para nombrar a tres presidentes anteriores; Antonio Basagoiti en 2008, Arantza Quiroga en 2013 y Alfonso Alonso en 2015.

En este periodo de interinidad en el que Fernández se encontraba formalmente al frente del partido pero que no contaba ni para Génova ni para el grupo parlamentario de PP+Cs en el Parlamento Vasco, las diferencias no han cesado. La aún presidenta interina, que había explorado la posibilidad de presentar su candidatura, no ocultó que los datos obtenidos en las elecciones autonómicas vascas del 12 de julio pasado, en las que la coalición logró 6 escaños -frente a los nueve de los comicios anteriores- fueron malos. También cuestionó el procedimiento en el que se abordó el proceso electoral, «el PP se ha dado un tiro en el pie», dijo.

Apoyos de Alonso

Sin embargo, los apoyos que en su momento logró Alonso, que llegaron incluso a ser mayoritarios en el PP vasco parecen haberse diluido y reconvertido en respaldos de Iturgaiz. El propio presidente del PP en Álava, Iñaki Oyarzabal, y otros dirigentes de la formación se han resituado. Las críticas a la política de Iturgaiz, carácterizada por un endurecimiento de la crítica al nacionalismo y por un viraje hacia posiciones más extremas en algunas cuestiones, parecen haber desaparecido.

En estos meses Iturgaiz, que ya lideró el partido en el periodo 1996-2004, y bajo cuyo mandato se lograron los mejores resultados del partido, ha ido consolidando sus apoyos en la formación. Incluso hoy cuenta con el respaldo de los tres presidentes regionales, y de algunos de los que en su momento apoyaron a Alonso. La dirección nacional del PP siempre ha apoyado a Iturgaiz, cuya candidatura impuso, y considera que bajo su tutela el PP podrá recuperar los apoyos perdidos.

Al nuevo líder del PP vasco le corresponderá reconstruir la formación, maltrecha tras la pérdida continuada desde hace más de una década de apoyos. Iturgaiz logró los mejores resultados, con más de 326.000 votos -19 escaños- en las autonómicas de 2001, pero también los peores. En las últimas elecciones la coalición que encabezó apenas obtuvo 60.000 votos. Tras abandonar el PP vasco, durante quince años ocupó un escaño en Europa bajo las siglas del PP. Pese a que Casado no contó con él para puesto de salida en las últimas elecciones europeas, que llevaron incluso a Iturgaiz a anunciar molesto que dejaba la política, finalmente la dirección del PP lo rescató para intentar recomponer la maltrecha situación del partido en Euskadi.

Representa al ala más dura del PP frente a la más moderada que simbolizó Alonso. Los seis escaños con los que ahora cuenta la coalición PP+Cs (sólo cuatro son del PP) son la menor de las que ha tenido el partido. La aún presidenta interina, Amaya Fernández, ni siquiera fue incluida por Génova en las listas electorales, dejándola fuera y en una posición muy complicada para optar con posibilidades a disputar la presidencia que desde mañana ostentará Iturgaiz, con el apoyo de la dirección nacional y de buena parte del PP vasco que se ha adaptado el nuevo tiempo impuesto por Casado.

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