España

Sánchez acentúa el perfil político de su gobierno con Iceta y acelera el relevo en el PSC

El presidente del Gobierno quiso ya a Illa de cabeza de lista para Barcelona en las municipales de 2019

Iceta y Sánchez, en Tarragona.

Miquel Iceta y Pedro Sánchez, EFE

El desembarco del primer secretario del PSC, Miquel Iceta, al Consejo de Ministros es en muy buena medida un revulsivo para el Gobierno o, al menos para una parte del mismo, a pesar del corto alcance de los cambios de esta remodelación. Y es que con Iceta, Pedro Sánchez «acentúa el perfil político del Ejecutivo», según fuentes gubernamentales al meter en escena a otro actor que, a diferencia de su antecesora, Carolina Darias, está llamado a convertirse en uno de los referentes del sector socialista de la coalición.

Iceta viene a jugar un papel no sólo como ministro de Política Territorial, donde poner en práctica su declarado federalismo y capacidad de diálogo con los responsables de las Comunidades autónomas, en general, y la catalana, en particular, sino también para ser otra voz cualificada del Gobierno.

Uno de los aspectos que se criticaron en su momento del gabinete de Sánchez fue, precisamente, su perfil más funcionarial que político. Ese temor se confirmó con no pocos ministros, aunque otros, como la vicepresidenta tercera y responsable de Economía, Nadia Calviño, acabaron sacando colmillo a fuerza de chocar una y otra vez con los planes de Pablo Iglesias.

Le avalan años de militancia en el socialismo catalán

Iceta se suma al club de los «políticos», esto es, Carmen Calvo, María Jesús Montero, Margarita Robles, José Luis Ábalos y la antes mencionada Calviño. Le avalan años de militancia en el socialismo catalán y las ha conocido de todos los colores. Sánchez destacó de él, en una breve declaración sin prensa, su carácter conciliador. «Miquel es acuerdo y concordia», dijo, también un resiliente en política por echar mano de un término que se usa hasta la extenuación.

Pero con la designación de Salvador Illa para la candidatura a la presidencia de la Generalitat y la marcha de Iceta a Madrid, Pedro Sánchez consigue ir despejando otra incógnita, esto es, el futuro liderazgo del PSC. Aunque el partido de los socialistas catalanes es una organización autónoma respecto al PSOE, la «operación Illa» se fraguó desde Moncloa con la anuencia de Iceta.

El jefe del Ejecutivo creía ya hace tiempo que había llegado el momento de abordar el relevo en Cataluña y para ello lo mejor era traerse a Iceta a Madrid, en definitiva, abrir hueco. Su propuesta para el Ministerio de Asuntos Exteriores el pasado mes de enero no fraguó. Tampoco la presidencia del Senado, en este caso, vetado por ERC, lo que constituyó para el catalán un golpe bajo.

Además «él se sentía en la obligación de enderezar la política catalana», anhelaba verse en el palacio de la Generalitat, pero asumió que con su candidatura el PSC a lo sumo podía aspirar a recuperar algo del lustre perdido en el cinturón rojo de Barcelona y verse condenados a la tercera posición. Y «ahora hay partido». Sin embargo, tiene muy reciente el último congreso del PSC, puesto que se celebró en diciembre de 2019, con anterioridad a que la pandemia paralizara España.

Sánchez quiso ya a Illa de cabeza de lista para Barcelona en las municipales de 2019

Por su parte Illa entró en el radar de Sánchez mucho antes de que desembarcara en el Ministerio de Sanidad en enero del año pasado. El secretario de Organización del PSC era el candidato favorito de Sánchez para encabezar las listas municipales de mayo de 2019 a la alcaldía de Barcelona y contaba para ello con la aquiescencia de Jaume Collboni, actual primer teniente de alcalde. Pero Illa, a pesar de tener experiencia en política municipal dado que durante seis años, entre 1999 y 2005, fue alcalde de la pequeña localidad La Roca del Vallés, no se vio de candidato para la Ciudad Condal.

No deja de ser paradójico que en dos años haya pasado de antojársele demasiado grande la lista municipal para pasar a ser aspirante a sucesor de Quim Torra. Ahora tendrá la oportunidad de dedicarse «al 101 por ciento» a la campaña de las elecciones del 14-F -con permiso del TSJ de Cataluña- que arrancan en la noche del jueves al viernes.

Al filo de las seis de la tarde la Casa Real anunció la ampliación de su agenda para este miércoles, puesto que a las 9 de la mañana los nuevos ministros prometerán su cargo ante Felipe VI, para procederse posteriormente en la sede del Ministerio de Sanidad y de Política Territorial al traspaso de carteras.

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