Sentencia del procés

España

Los indultos, la baza inesperada de Pablo Casado para llegar crecido a la convención del PP

"Sánchez ha dejado de controlar los tiempos. El viento va claramente en su contra y, de momento, sopla a nuestro favor", celebran en el PP

El presidente del PP, Pablo Casado.

El presidente del PP, Pablo Casado. EFE

«Han cometido un error enorme. De libro». El diagnóstico que hace un importante dirigente del PP sobre el «jardín» en que se ha metido el Gobierno por su intención de indultar a los 12 presos del ‘procés’ no se refiere únicamente a la «línea roja» que, a su juicio, cruza Sánchez con una medida que implica «vender España» al nacionalismo catalán, sino al ingente coste político que tiene la medida de gracia para Pedro Sánchez y para las siglas socialistas en su conjunto. «El deterioro del ‘sanchismo’ está siendo brutal, pero esto les va a dar la puntilla. Cuando has empezado a caer, todo se vuelven pulgas. Sánchez ha dejado de controlar los tiempos. El viento va claramente en su contra y, de momento, sopla a nuestro favor», analiza.

Desde las elecciones madrileñas del 4-M, en que Díaz Ayuso volvió a posicionar al PP en lo más alto, los populares han recuperado la posición de primer partido de España en los sondeos nacionales, una categoría de la que no gozaban desde hace tres años. El ‘efecto Ayuso’ es jugoso y, desde el primer minuto, Génova se propuso estirarlo al máximo. Pero a dos años de las generales, en el PP son conscientes de que necesitan nuevos incentivos para mantenerse en la cresta de la ola y no volver a caer por debajo de Sánchez. Por eso, para Casado, la de los indultos se ha convertido en una baza política inesperada por el recorrido jurídico y político de la cuestión, sobre todo porque Moncloa no plantea llevar el asunto al Consejo de Ministros al menos hasta después de las primarias andaluzas. Eso da una pista de meses al jefe de la oposición que, si juega bien sus cartas, se centrará en construir una alternativa «sólida», «centrada» y «moderada» que exhibirá en la convención de otoño, entendida en el partido como la puesta de largo de Pablo Casado no sólo como líder del PP, sino como futuro presidente del Gobierno.

La convención se entiende como la puesta de largo de Casado no sólo como líder del PP, sino como futuro presidente del Gobierno

Fuentes del partido aseguraban esta semana que la intención ya indisimulada del Gobierno de aplicar la medida de gracia sobre los presos del ‘procés’ había pillado por sorpresa a más de un miembro de la dirección de Génova. «No nos lo explicamos», añadían, perplejos sobre todo por los tiempos que ha escogido Sánchez para pisar el acelerador en las nuevas cesiones al independentismo catalán, con la crisis diplomática entre España y Marruecos aún como telón de fondo. De puertas para adentro tampoco disimulan el regalo -electoralmente hablando- que les ha brindado Sánchez con éste último movimiento, que sirve al PP para reforzar su perfil institucional y forjar su papel como partido de Estado frente a un PSOE denostado y dividido.

Génova no ha perdido el tiempo y ya ha comenzado a trabajar en dos frentes: el político y el jurídico. En el primer campo de batalla, los populares desplegarán su acción utilizando la cuestión de los indultos como arma de movilización contra la «traición» de Sánchez no sólo entre sus propias bases, sino entre votantes de izquierdas que rechazan privilegios políticos para los «golpistas» del 1-O, un sector del socialismo más moderado en el que se encuadran figuras como Emiliano García-Page o Guillermo Fernández Vara y que ya han explotado en contra de los indultos de Sánchez. Las cifras no son nada desdeñables: según una reciente encuesta de DYM para 20 Minutos, una amplia mayoría de españoles -67%- están en contra de los indultos, mientras que esa cifra alcanza el 63% en el caso de ciudadanos que votaron al PSOE en las pasadas elecciones generales.

La premisa que explotará Génova -y que ha azuzado el partido a lo largo de toda la pasada semana en sus argumentarios internos, a los que ha tenido acceso El Independiente– es la de que, con esta estrategia «errática», Sánchez «ha puesto punto final a la legislatura y ha pedido la cuenta». Insisten en que, aunque pueda tener «varios kilómetros», la legislatura ha entrado en una «vía muerta» de la que ya no la pueden sacar. «Estamos ante el primer indulto de la historia de la democracia que no se basa en el arrepentimiento, sino en la reincidencia», insisten. Y aprovechan además para deslizar promesas electorales, como la de modificar el Código Penal para «sancionar referendos ilegales» y prohibir los indultos para delitos de rebelión y de sedición.

En el PP están también convencidos de que crisis como la de Ceuta y polémicas como las de los indultos abren también una ventana de oportunidad para distanciarse de Vox e, incluso, ganar parte del terreno perdido frente a los de Santiago Abascal. Juegan aquí la baza del ya conocido como ‘efecto arrastre’, es decir, mantenerse primeros en las encuestas como alternativa sólida a Pedro Sánchez, y conseguir lo que consiguió Ayuso en Madrid: «Le votó gente de Vox porque sabía que podía ganar, y le votó gente del PSOE porque, ya que iba a ganar, mejor que lo hiciese sola y no con la ultraderecha», desgranan las fuentes consultadas.

Desde el punto de vista jurídico, los populares ya anunciaron una ofensiva en los tribunales que desplegarán en caso de que lleguen a materializarse los indultos. La estrategia, en todo caso, ya está siendo analizada por el equipo jurídico del partido, conscientes de que un recurso de estas características ante el Supremo deberá ser cuidado al milímetro. Por Génova sobrevuela la posibilidad de encargar dicho recurso de nuevo al despacho de abogados del ex presidente de Ciudadanos, Martínez-Echevarría & Rivera, a cuyo bufete ya se encargó el recurso contra la ley catalana de alquileres, aunque se trata de un extremo que no confirman fuentes oficiales del partido.

Hasta que llegue ese momento, y sin esperar a la decisión final del Gobierno respecto a los indultos, el PP ya ha confirmado su asistencia a la gran manifestación que ha convocado la plataforma cívica Unión 78 en Colón el próximo 13 de junio, pese a afirmar días antes que no llevaría la presión contra Sánchez a la calle como sí prometió Vox. Allí estará también Santiago Abascal y una delegación de Ciudadanos -tanto Pablo Casado como Inés Arrimadas aún no han confirmado asistencia-. Para el resto de acciones que prometen en Génova, aún habrá que esperar.

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