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Salvador (Cs) vota a favor del PSOE y entrega la alcaldía de Granada a Francisco Cuenca

Por segunda vez en cinco años Salvador (Cs) entrega el consistorio nazarí al PSOE, el partido en el que militó durante dos décadas. Su decisión ignora la consigna de la dirección nacional de Cs

Francisco Cuenca, alcalde de Granada.

Francisco Cuenca, alcalde de Granada. EFE

Se ha cumplido el guión que, en su «renuncia voluntaria» del pasado jueves, el ex alcalde Luis Salvador anticipó y ayer mismo ratificó en conversación con El Independiente. Ignorando la consigna de Ciudadanos, Salvador (Ciudadanos) y su último edil leal han convertido a Francisco Cuenca (PSOE) en nuevo regidor frente a un bloque de centro-derecha deshecho entre las candidaturas del PP y el amago «in extremis» de Vox, que la ha terminado retirando. Los restos de Cs en el consistorio ni siquiera han optado por la abstención y han ofrecido su voto a favor al PSOE en un Pleno exprés que ha durado poco más de media hora.

‘Déjà vu’, mismo escenario de 2016

Por segunda vez en cinco años, Salvador aúpa a Cuenca a la alcaldía en una votación secreta. El primer acto sucedió en 2016 cuando la dimisión del popular José Torres Hurtado por la Operación Nazarí que investiga una trama de corrupción en el departamento de Urbanismo abrió la puerta a un relevo para el que Cuenca se valió de los ediles de Podemos, Izquierda Unida y Ciudadanos. Solo se han presentado finalmente dos candidatos, Cuenca (PSOE) y Francisco Fuentes (PP), a pesar del amago de última hora de Vox. Cuenca ha obtenido 15 votos frente a los 12 de Fuentes.

El futuro de esta ciudad debe estar decidido por Granada y los granadinos

FRANCISCO CUENCA (PSOE), ALCALDE DE GRANADA

El candidato socialista ha contado con el apoyo de su grupo (10 concejales), los tres de Unidas Podemos y los dos últimos concejales de Cs, entre ellos, el de Salvador, desoyendo la orden de la dirección nacional, que apostaba por presentar candidato. Salvador no descarta incluso entrar a formar parte del Gobierno. «Arranca una nueva etapa en Granada. Cerramos la puerta a un proyecto de debemos dejar atrás», ha manifestado Cuenca en su discurso tras recibir el bastón de mando y el collar de oro de Granada. «Les invito a un pacto por Granada», ha instado a los 27 corporativos. «El futuro debe estar decidido por Granada y los granadinos», ha subrayado.

Tiende la mano a Unidas Podemos y Ciudadanos

En rueda de prensa, Cuenca ha hablado de «Gobierno de coalición» en el consistorio. «Estamos dispuestos a integrar a otras formaciones políticas y a llegar a acuerdos en los próximos días que permitan la estabilidad», ha reconocido Cuenca tras agradecer el apoyo de Unidas Podemos y Ciudadanos. «Está abierta la puerta para la incorporación de otros grupos políticos», ha indicado. «El ofrecimiento también lo tiene encima de la mesa el PP», ha agregado.

El PSOE no me ha ofrecido nada y estamos actuando por absoluta convicción. Ya veremos mañana o pasado

LUIS SALVADOR, EX ALCALDE

Por su parte, Salvador, que ha decantado finalmente la balanza, ha afirmado que «había que favorecer un nuevo equipo». «El PSOE no me ha ofrecido nada y estamos actuando por absoluta convicción. Ya veremos mañana o pasado», ha declarado. «El que ha estado predicando que Cuenca estaba imputado he sido yo y nadie me hacía caso. Necesitábamos una solución excepcional y altura de miras. Yo ahora pido que los que no me hacían caso no se vuelvan creyentes», ha agregado.

El nuevo regidor ha estado arropado por Juan Espadas, alcalde de Sevilla y candidato del PSOE-A a las elecciones autonómicas, y Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, vicepresidente primero del Congreso de los Diputados. Más tarde, se ha sumado el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos. Cuenca, de 51 años y funcionario de la Junta de Andalucía en excedencia, ya fue alcalde entre 2016 y 2019. Está imputado por un caso de contratación de particulares para inspeccionar cursos de formación que implica a ex altos cargos socialistas de la Junta de Andalucía. Una realidad que han usado PP y Vox para afear el apoyo de Cs y que puede hipotecar el diálogo entre grupos en los dos años que restan.

El candidato del PSOE-A a la presidencia de la Junta de Andalucía, Juan Espadas, felicita a Francisco Cuenca
El candidato del PSOE-A a la presidencia de la Junta de Andalucía, Juan Espadas, felicita a Francisco Cuenca EFE

Fin al ‘sainete’ granadino

En una carambola que ha marcado desde entonces las tensiones en el equipo de Gobierno, Salvador, cuya lista cosechó tan solo cuatro de los 27 ediles del consistorio, se hizo en 2019 con el bastón de mando y el collar de oro de Granada tras lograr que los siete concejales del PP y los tres de Vox apoyaran su investidura.

El bautizado como «pacto de los trapos sucios» -que reunió al centro-derecha para arrebatar la alcaldía al PSOE, la lista más votada- nació trastabillado y acabó por estallar a finales de mayo, con el abandono del PP del que fuera su candidato, Sebastián Pérez, tras 35 años en el partido. Dos semanas después, el resto de concejales populares y dos de Ciudadanos le siguieron y dejaron el equipo de Gobierno. En el trasfondo de la discordia, subyace un pacto para alternarse dos años al frente de la alcaldía que Salvador se negó a dejar por escrito y fue sellado verbalmente. A finales de mayo, conforme al acuerdo, expiraba su mandato pero Salvador renegó del pacto, protagonizando una resistencia que le hizo gobernar durante tres semanas con un solo edil.

Salvador es un viejo conocido de la arena política local. Cuenca y Salvador han desarrollado una vida política en paralelo y arrastran una enemistad pública. Salvador estuvo vinculado durante más de dos décadas al PSOE, donde recuerdan sus ilimitadas ansias de prosperar en el partido. Cercano en su momento a José Luis Rodríguez Zapatero, fue senador socialista entre 2004 y 2011, cuando el batacazo electoral le privó de cargo. Aspiró a la secretaría general de la formación en Granada y fracasó. En 2015 se presentó como cabeza de cartel de Ciudadanos al consistorio granadino y unos meses más tarde obtuvo escaño en el Congreso de los Diputados.

El Pleno extraordinario de este miércoles, precedido por el cruce de acusaciones entre Ciudadanos y el PP y un intento desesperado de los populares de lograr el apoyo de 14 concejales, se ha celebrado a las 11 de la mañana de este miércoles al aire libre, en un patio del ayuntamiento engalanado para la ocasión, siguiendo el protocolo que impone la propagación del coronavirus. Un formato simplificado ha guiado el acto.

Los grupos políticos acordaron eliminar la intervención de los portavoces y permitir un único discurso sin límite de tiempo para el nuevo regidor. Con un aforo limitado a 87 personas, su elección se ha producido con el voto secreto por orden alfabético de los 27 ediles, que -como marca la tradición- han ido depositando su papeleta en la histórica jarra de los Caballeros XXIV, una pieza de museo que desde el siglo XVIII protagoniza los plenos de investidura de la villa.

Trifulcas personales en el centro-derecha

Hasta última hora, el PP local ha tratado de reconducir la situación en favor de su segundo candidato en tres semanas, Francisco Fuentes, que llegó a contar con el apoyo de los tres no adscritos -entre ellos, Pérez y los dos ex concejales de Cs- y de Vox. El grupo municipal envió una carta ayer pidiendo a Arrimadas, Marín y Salvador que respaldaran a su aspirante. Un escenario descartado por el ex alcalde, que tildó en este diario de «amalgama» el bloque popular y de «tránsfugas» a sus ediles díscolos. Una por acción y la otra por omisión, las direcciones nacionales de PP y Ciudadanos han terminado quedándose al margen de una crisis cuyo desenlace se ha decidido finalmente dentro de las lindes locales.

Desde la formación naranja, la consigna era hasta ahora que la alcaldía debía ser para un candidato de Cs durante los cuatros años. Se llegó a plantear que el alcalde en funciones, José Antonio Huertas, fuera el candidato. Una opción rechazada por el propio Huertas. «No me voy a votar, de hecho no soy candidato», ha declarado este miércoles minutos antes del Pleno. «Cumplir el pacto supone que los candidatos de Ciudadanos tienen que votar al candidato de Ciudadanos. La dirección no autoriza en ningún caso que se vote al candidato del PSOE», señaló ayer la cúpula nacional.

En Granada perderán la alcaldía quienes no han peleado por ella

MACARENA OLONA, DIPUTADA DE VOX

Las trifulcas personales que han envenenado el equipo de Gobierno de los últimos dos años han terminado bloqueando cualquier reedición del pacto. A última hora de ayer, consciente de que las matemáticas no daban, Vox se desmarcó con la presentación de un candidato propio, su portavoz municipal Onofre Miralles, previa autorización de la dirección nacional. Un aspirante que finalmente no se ha presentado entre las candidaturas al Pleno de este miércoles.

Reacciones a la llegada de Cuenca

La formación de Abascal acusa al PP de haber causado la ruptura. «Tiene la legitimidad del reglamento local pero no tiene la legitimidad de las urnas de 2019», ha denunciando el portavoz municipal de Vox, Onofre Miralles. «Los votantes del PP no encuentran explicación a lo sucedido en Granada», ha apostillado tras denunciar «un trapicheo a espaldas de la ciudad». «Esperamos que la ciudad le haga pagar la cuenta a todos aquellos que han incumplido con su palabra», ha agregado. «La cabra volvió al monte», ha dicho Miralles de Salvador. La diputada Macarena Olona, que ha acompañado este miércoles al grupo municipal de Vox, ha señalado este miércoles que «en Granada perderán la alcaldía quienes no han peleado por ella», en alusión a PP y Ciudadanos.

Así es Luis Salvador, una persona que estuvo 20 años en el PSOE, coqueteó con otros partidos y finalmente se vende al PSOE

CÉSAR DÍAZ, PORTAVOZ MUNICIPAL DEL PP

Por su parte, el PP en boca de su portavoz municipal César Díaz ha aseverado que «hemos trabajado y hecho todo lo que estaba en nuestras manos para un Gobierno de centro-derecha». «Nos comprometemos con la ciudad y el ayuntamiento a hacer una oposición constructiva», ha anunciado. «El PP nunca habría querido llegar a esta situación pero no había otro modo de desenmascarar a la persona que ocupaba la alcaldía. Se acaba de consumar la mayor traición, hacer alcalde a una persona sobre la que pesan tres imputaciones graves», ha deslizado.

«Así es Luis Salvador, una persona que estuvo 20 años en el PSOE, coqueteó con otros partidos y finalmente se vende al PSOE», ha agregado al acusarle de protagonizar un «esperpento» y ser «un político de segunda». «Mintió al PP y sigue mintiendo a los granadinos». «El último giro fue colocar a Cuenca en la alcaldía. Salvador es pasado. Sus únicos afanes fueron figurar, ser, estar y torpedear cualquier iniciativa que no abanderara él», ha indicado Díaz, dispuesto a apoyar al PSOE para que no sea «dependiente» de Salvador. «Que su voto sea completamente indiferente para esta ciudad», ha recalcado, muy crítico con su ex compañero Sebastián Pérez por haber dinamitado el pacto.

Unidas Podemos ha asegurado que «Granada está de suerte». «Acaba el espectáculo, el desgobierno y la desvergüenza en los que han sumido a la ciudad las derechas», ha manifestado Antonio Cambril, portavoz del grupo. «En lugar de expedientes, han tramitado odios y Granada ha sido víctima de dos pandemias», ha denunciado. «Pérez ha descuartizado a la derecha», ha ahondado quien ha apostado por la gobernabilidad. «Apoyaremos a Cuenca pero no le damos un cheque en blanco», ha añadido sin cerrar la puerta a entrar en el Gobierno «si nos llaman».

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