España

Francisco Igea será el candidato de Ciudadanos en Castilla y León si cuenta con el respaldo de Arrimadas

El ya ex vicepresidente de la Junta dará un paso al frente y se batirá a Alfonso Fernández Mañueco en las urnas el 13-F tras la "traición" del PP si la dirección nacional le da el 'sí'

El ex vicepresidente de la Junta, Francisco Igea.

El ex vicepresidente de la Junta, Francisco Igea. EFE

«Paco es nuestra última oportunidad». Así de contundentes se muestran en el círculo de confianza de Francisco Igea cuando son preguntados por su idoneidad como candidato de Ciudadanos a los sobrevenidos comicios que se celebrarán en Castilla y León del próximo 13 de febrero. La dirección nacional que dirige Inés Arrimadas sopesa desde el pasado lunes la estrategia a seguir para esquivar la desaparición en un territorio que tendrá un reflejo decisivo en los resultados del partido naranja en Andalucía y en el resto del país. Hay bastante clamor interno respecto a la necesidad de que Francisco Igea sea quien lidere la candidatura de Ciudadanos, pero fuentes del partido arguyen que el Comité Permanente no ha tomado aún una decisión. Pero él, si Inés Arrimadas le da su ‘sí’, está dispuesto a dar un paso adelante y batirse a Fernández Mañueco en las urnas, según confirman fuentes de toda solvencia a El Independiente.

Según ha podido saber este periódico, Inés Arrimadas y Francisco Igea han mantenido varias conversaciones en los últimos días para analizar la situación y tomar una decisión que lleve a buen puerto a las siglas naranjas. A pesar de las rencillas del pasado, existe «buena sintonía» entre ambos, si bien la dirección nacional estudia aún la posibilidad de impulsar a Igea como candidato del partido en Castilla y León. La cúpula nacional sopesa también suspender las primarias que celebra antes de cada proceso autonómico y optar por la vía de la designación directa ante la urgencia de iniciar la campaña lo antes posible.

Otro motivo de peso para cancelar las elecciones internas -previo acuerdo de la dirección nacional con la cúpula autonómica- tiene que ver con el daño que puede infringir a un partido en horas bajar una nueva batalla interna tras el episodio vivido en Andalucía, donde las primarias transcurrieron entre amenazas de denuncias y reproches mutuos entre los dos principales candidatos: Juan Marín y Fran Carrillo. «Paco tiene un perfil propio. Hasta nuestros rivales reconocen que ha habido un cambio en el funcionamiento de la vida pública, en la política y en la transparencia», reiteran en su entorno.

A nadie se le escapa en Ciudadanos, y así lo reconocen cargos nacionales y autonómicos, que las elecciones de Castilla y León pillan al partido «en un momento muy complicado» y que el resultado será determinante para su futuro. Por ese motivo, en las esferas intermedias del partido hacen un llamamiento a unirse en torno a Francisco Igea como la «mejor opción» para revertir el negro panorama que arrojan las encuestas para Ciudadanos. Y él dará el paso si cuenta con el apoyo de la dirección nacional, a pesar de que en el momento en que se enteró de la decisión de Alfonso Fernández Mañueco -por sorpresa y en directo durante una entrevista radiofónica- anunció en redes sociales su intención de reincorporarse a su plaza como médico en el hospital Río Carrión de Palencia.

Francisco Igea, médico, «ciclista fondón y creyente lleno de dudas», como se define él mismo en redes sociales, llegó a la vicepresidencia de Castilla y León tras pasar por el Congreso de los Diputados y disputar unas polémicas primarias internas con Silvia Clemente. El dirigente se enfrenó a las «irregularidades evidentes» durante el proceso de votación que llevó a la victoria a su rival y, recurso mediante, la Comisión de Garantías y Valores de Ciudadanos le dio la razón y anuló la victoria de Clemente.

Más tarde, tras la salida de Albert Rivera de la presidencia del partido Francisco Igea e Inés Arrimadas batallaron por el control nacional de Ciudadanos, un partido que se llevó la dirigente con el 76,9% de los votos. Su modelo de partido era opuesto y la tensión entre ambos rebosaba en privado, pero también allí donde ambos coincidían en público. «Él quiere su sillita y le da igual el partido», llegó a decir Arrimadas en enero de 2019, antes de las primarias. «Si quieres hacemos públicas nuestras llamadas», le espetó Igea durante otro encontronazo público poco después. Cuando las elecciones internas finalizaron, Arrimadas se cobró su vendetta dejando fuera a su rival y a su equipo del nuevo Comité Ejecutivo del partido y nombrando como máxima autoridad de Ciudadanos en Castilla y León a Gemma Villarroel, portavoz regional, y no a Francisco Igea, vicepresidente del ejecutivo autonómico.

Fotografía de archivo. Inés Arrimadas y Francisco Igea coinciden en un acto en Valladolid antes de las primarias EFE

Con todo, en el entorno del ex vicepresidente y de la líder nacional aseguran haber superado las rencillas del pasado y haber recuperado las «buenas formas» entre ambos para remar a favor del proyecto naranja. De hecho, tanto Inés Arrimadas como el resto de la cúpula nacional ha cerrado filas y defendido sin fisuras a Igea frente a la «traición» de Alfonso Fernández Mañueco, que convocó elecciones con los presupuestos regionales prácticamente cerrados y sin previo aviso a sus socios de gobierno.

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