España

PSOE y Podemos intentan evitar el escenario madrileño en Castilla y León

No hay riesgo de sorpasso de los socialistas y la izquierda se concentra en dos formaciones políticas, pero los sondeos las sitúan muy lejos de ser opción de gobierno

Luis Tudanca (PSOE) y Pablo Fernández (Podemos) en una imagen de archivo EFE

PSOE y Unidas Podemos saben que se enfrentan a las elecciones castellano leonesas del 13 de febrero en un escenario adverso. Los partidos que forman parte de la coalición de Gobierno parecen tener todas las papeletas para repetir la experiencia del 4 de mayo del año pasado en Madrid, un riesgo que intentan exorcizar a sabiendas de las enormes dificultades de la empresa. En la misma medida en que Pablo Casado ve en esta consulta la manera de asegurar el crecimiento de su partido y afianzar su liderazgo, además de desactivar a la madrileña Isabel Díaz Ayuso, PSOE y Unidas Podemos temen que sirva para certificar la decadencia electoral de ambas formaciones.

En Unidas Podemos admiten que sus perspectivas en el territorio del popular Alfonso Fernández Mañueco son «malas, muy malas» y eso que, por primera vez, los morados e IU se presentan en coalición tras años de desencuentros en este territorio. Los socialistas, por su parte, aducen que lo de que Díaz Ayuso «es un fenómeno aparte», no extrapolable a Castilla y León. Se aferran a esta idea como a otra en la que coinciden con sus socios de gobierno, esto es, que a diferencia de Madrid, no hay más fuerzas políticas de la izquierda que vayan a interferir en los resultados. Más País, de Íñigo Errejón, no se va a presentar y hoy por hoy no existe un partido de perfil regionalista con la potencia de tiro de la formación de Mónica García.

Salvo sorpresa, la izquierda se concentrará en sólo dos formaciones políticas

Quiere decir que, lejos de la atomización de otros territorios, solo PSOE y Unidas Podemos se repartirán a tarta electoral de la izquierda. Los morados quieren hacer una candidatura lo más transversal posible, siguiendo el modelo de Yolanda Díaz, pero sin Yolanda Díaz, muy lejos aún de haber avanzado en su «frente amplio». De hecho, está por ver la implicación de la vicepresidenta segunda en la campaña cuando los sondeos más optimistas les dan «entre dos y tres procuradores», en el mejor de los casos, admiten fuentes de Podemos, un representante por Valladolid, otro por Zamora y uno más por León.

En Ferraz se preguntan cuál es el cambio sustancial que explicaría pasar del triunfo socialista en las autonómicas de 2019 a una derrota y aseguran no encontrar ninguna explicación basándose, dicen, en la «desastrosa gestión de Mañueco, incluida la de la pandemia». El candidato del PSOE, Luis Tudanca, afirmó este viernes en el Comité Federal de Ferraz que el presidente castellanoleonés ha «dinamitado su gobierno, hecho fracasar sus propios Presupuestos y convocado elecciones» para convertir a los castellanoleoneses en «rehenes» de Casado y de Díaz Ayuso, en definitiva, y en «peones del tablero de sus juegos de poder».

Está por ver si este argumento le sirve para revalidar el triunfo de 2019, cuando obtuvo 35 escaños frente a los 29 de Mañueco. Pero a pesar de esta derrota fueron los 13 procuradores naranjas los que permitieron al PP mantenerse en el poder través de un gobierno de coalición que ha estallado por los aires por decisión del presidente de la Junta. Posiblemente vuelvan a ser los antiguos votantes de Ciudadanos los que regresen a la «casa madre» para colocar al Partido Popular a la cabeza de sus preferencias.

A diferencia de Madrid, el PSOE no corre el riesgo de ser sorpassado

Tudanca recibió ayer el apoyo de su jefe de filas, Pedro Sánchez. “Nos vas a tener a tu lado», le dijo en la misma reunión del Comité Federal. Moncloa sabe que no puede permitirse otra debacle como la madrileña. Al menos, se consuelan, «no existe el riesgo de ser relevados del liderazgo de la oposición» por otra fuerza política, que fue la gran tragedia de los resultados madrileños.

Sin amenaza de sorpasso y con Unidas Podemos casi en la irrelevancia parlamentaria, los socialistas dependen de sí mismos. Tudanca ya puede aprovechar los dos debates electorales obligados en los que se medirá con Mañueco y con Francisco Igea, candidato de un Ciudadanos agónico. No se sentará ningún representante ni de Podemos ni de Vox, pues la ley electoral castellanoleonesa sólo reserva los debates a los jefes de los Grupos Parlamentarios, no a los representantes del Mixto.

Los socialistas esperan que estos cara a cara se conviertan en una sucesión de reproches «entre los dos ex socios de gobierno», esto es, PP y Ciudadanos, frente a un Tudanca «que además de crítica podrá exponer su plan de gobierno para la región» y no deberá compartir protagonismo con los morados, que irán en coalición con Unidas Podemos.

Es la primera vez que ambas formaciones a la izquierda del PSOE van de la mano en este territorio. Hay tres regiones donde la confluencia no había sido posible hasta ahora, todas ellas con una fuerte impronta minera, esto es, Castilla y León, Aragón y Asturias. La irrupción de Podemos «fue muy traumática para Izquierda Unida, que tenía un voto muy endogámico» en el sector de la minería, explican fuentes moradas a El Independiente.

Podemos e IU alcanzan por vez primera un acuerdo prelectoral en Castilla y León

Con esta unidad de acción pretenden impedir que se pierda un solo voto, aunque ya se sabe que en política no siempre uno más uno son dos y no han faltado los detractores. De hecho, el representante institucional más visible de IU en Castilla y León, y el único alcalde que tiene de capital de provincia, Francisco Guarido, primer edil de Zamora, rechazó la coalición preelectoral.

En las autonómicas de 2019 Podemos alcanzó a duras penas el 5 por ciento del voto, lo que se tradujo en 2 diputados. Izquierda Unida ni siquiera eso, quedándose fuera del Parlamento. El candidato a la presidencia de la Junta lo pone Podemos y será con toda probabilidad Pablo Fernández, que también ejerce de coportavoz federal de esta formación. Fernández se sometía a primarias este fin de semana.

Te puede interesar

Comentar ()