España

Moncloa celebra la caída del ministro de Finanzas argelino y la diplomacia española advierte: "Las llamas están más altas"

José Manuel Albares y Pedro Sánchez.

José Manuel Albares y Pedro Sánchez. EP

A última hora de este miércoles el Gobierno de Pedro Sánchez celebró el cese del ministro de Finanzas argelino como quien festeja un gol inesperado. Hubo incluso quien atisbó el fin de la crisis con Argelia y pensó que el pulso, con la mediación de Bruselas, ha sido definitivamente ganado y que las aguas vuelven a su cauce. El ministro de Asuntos Exteriores José Manuel Albares, que tuvo que cancelar la semana pasada su asistencia a la Cumbre de las Américas, emprendió viaje a la India.

Una exhibición de tranquilidad en mitad de la tempestad que no comparten fuentes del ministerio consultadas por El Independiente. La crisis con Argel, uno de los principales suministradores de gas de nuestro país en mitad de la coyuntura de la guerra en Ucrania, está lejos de resolverse. La prueba, alegan, es «el descaro» con el que la agencia de noticias estatal argelina disparó este martes contra Albares, a quien acusó de ser «un pirómano, un fulano, un pseudoministro o un ministro amateur». «Es un despacho insólito y muestra el grave deterioro de las relaciones, con un error tras otro de España», subrayan a este diario.

Estas mismas fuentes admiten hallarse sorprendidas por el grado de «triunfalismo» que reina en el Ejecutivo: Primero, por haber forzado la intervención de la Unión Europea; y, segundo, por las acusaciones públicas de Nadia Calviño de que Moscú se halla detrás de las medidas adoptadas por Argel. Consideran, además, que la apropiación de la caída del ministro argelino es también un error diplomático que alimentará la cólera de Argel. «En vez de templar todo esto, están echando más leña al fuego. Se tendría que haber buscado un intermediario con Argelia y, en lugar de esto, se hacen declaraciones de guerra», deslizan.

Consternación por las críticas a Albares

«Albares se ha metido solito en un agujero. Las llamas tienen cada vez más altura y el ministro ha decidido irse a la India como si no pasara nada», agregan, con evidente indignación, funcionarios de Exteriores español. «Lo que ha sido capaz de escribir la agencia de noticias estatal argelina de un ministro de Exteriores español no tiene precedentes», añaden.

Albares se ha metido solito en un agujero y ahora ha decidido irse a la India como si no pasara nada

Más allá de los gestos y las decisiones internas, el régimen argelino mantiene el mutismo público. Siguen midiendo sus intervenciones con enorme prudencia. En los últimos días sus funcionarios han celebrado reuniones con altos funcionarios de Alemania, Italia, Francia o Canadá. Encuentros en los que se ha puesto en valor la relevancia de Argel en la «resolución de los conflictos regionales», como reconoció Berlín. Este martes el ministro de Energía argelino, Mohamed Arkab, abordó con el embajador ruso en Argel «el fortalecimiento de las relaciones bilaterales». El país árabe no esconde su buena sintonía histórica con el Kremlin.

Empresarios hispano-argelinos consultados por este diario aseguran haber recibido garantías de Argelia de que procederá a desbloquear las transacciones bancarias vinculadas a operaciones de comercio con origen y destino en España «entre este miércoles o jueves». En cualquier caso, antes de que concluya la semana laboral en el país árabe. «Pero las relaciones comerciales van a seguir afectadas por la cuestión política y no mejorarán hasta que ésta se arregle», indica el presidente del Círculo de Comercio e Industria Argelino-Español (CCIAE), Djamel Eddine Bouabdellah. No descarta, en ningún caso, que se produzcan problemas para España en el mercado vacuno argelino o en la renegociación del precio de la exportación del gas.

Fuentes de Exteriores español que discuten la estrategia adoptada por Albares recuerdan la soledad parlamentaria del PSOE en el giro copernicano firmado en el contencioso del Sáhara y el agravamiento de la peor crisis diplomática con Argelia en medio siglo. Un rifirrafe que ni siquiera mejorará la retirada de la orden de bloquear las transacciones bancarias entre ambos países. «Los errores graves y de bulto en el Magreb se pagan muy caros en España. Es una ley de hierro de nuestra historia», explican.

«Máxima prudencia»

En el editorial de la agencia de noticias argelina, se apunta una de las claves que el Ejecutivo de Sánchez ha pasado por alto hasta la fecha, a punto de cumplirse tres meses de la filtración de la carta del presidente del Gobierno a Mohamed VI. «Para los que pensaban que la traición a la causa saharaui y al consenso español sobre la cuestión sólo iba a suscitar un enfado epidérmico temporal por parte de Argel, entienden mal a Argelia y su defensa de la legalidad internacional y de los derechos de los pueblos, a veces en detrimento de sus propios intereses», esboza el texto.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, insistió este martes en que el Ejecutivo defenderá «con absoluta determinación» los intereses de España y de sus empresas. Mencionó «la máxima prudencia» y la discreción para evitar confirmar la existencia de contactos diplomáticos. Ni siquiera respaldó, en la misma línea que Exteriores, las declaraciones de Calviño sobre la implicación rusa.

El partido, sin embargo, no está acabado. «Argelia va a seguir apretando», pronostican las citadas fuentes de Exteriores, que advierten de un inicio de verano caliente, con la más que probable debacle socialista en las elecciones andaluzas y una cumbre de la OTAN que muestra las costuras de un Gobierno de coalición ejercitado en la resiliencia extrema pero cada vez más superado por los acontecimientos.

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