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España enfurece a Argelia al insinuar que actúa movida por Rusia: "Es un insulto"

El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, tras reunirse con la Comisión Europea en Bruselas

El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, tras reunirse con la Comisión Europea en Bruselas. EFE

Las aguas bajan cada vez más revueltas y, lejos de cualquier amago de apaciguamiento, la crisis entre Argelia y España suma nuevos reproches. El nuevo argumentario del Gobierno de Pedro Sánchez, que pasa por culpar a Rusia de hallarse detrás de las últimas decisiones adoptadas por Argelia, es observado al otro lado del Mediterráneo como un ejercicio suicida y una auténtica huida hacia adelante de la malherida diplomacia española. La estrategia, según su análisis de situación, solo sirve para arrojar más leña a un fuego que, en lugar de menguar, se halla en pleno apogeo.

El mutismo acompaña públicamente a los funcionarios de Exteriores argelino. De puertas hacia dentro, sin embargo, la indignación va “in crescendo”. Este lunes fue la vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, la que planteó abiertamente la tesis de la implicación de Moscú en la escalada de medidas anunciada la semana pasada por Argel. Calviño aseguró, en una entrevista con Catalunya Ràdio, haber sido testigo en las últimas reuniones internacionales a las que ha acudido de que Argelia «estaba cada vez más alineada con Rusia», por lo que -agregó- no le había sorprendido tanto cómo se ha concretado esa cercanía.

Una acusación del supuesto servilismo argelino al régimen de Vladimir Putin que ha suscitado indignación en los despachos del país magrebí, donde son conscientes de que no se trata de una salida de tono aislada de la vicepresidenta sino de un relato urdido en el cuartel de la diplomacia española, aunque públicamente se niegue con vehemencia tal extremo. Fuentes de Exteriores español consultadas por El Independiente recuerdan que no han realizado declaraciones a este respecto y rechazan comentar tales informaciones vertidas paradójicamente por otros miembros del Consejo de Ministros.

Relaciones históricas con Moscú

“La afirmación de que Argelia recibe instrucciones de Moscú es otro insulto a los argelinos que están tan orgullosos de su independencia y de una política exterior soberana”, comenta a este diario Yahia Zoubir, un analista de raíces argelinas bien conectado con el poder político y militar que gobierna en Argel. La cercanía del establishment argelino con Rusia no es reciente. “Argelia mantiene excelentes relaciones con Rusia desde la guerra de independencia contra la Francia colonial. Sin embargo, aunque ambos países coinciden en muchas cuestiones de política internacional, Argelia mantiene una política exterior independiente”, arguye el politólogo.

Argelia mantiene una política exterior independiente

Y agrega: “La declaración de Calviño es ridícula y agravará las relaciones entre España y Argelia. Si lo que dijo fuera correcto, entonces cómo explica que las relaciones argelino-italianas se hayan fortalecido y que Argelia haya aceptado suministrar más gas a Italia». «Creo que este gobierno español actual es una catástrofe para España y las empresas españolas. La crisis actual ha sido provocada por Pedro Sánchez y sus más directos allegados”, desliza. Según la narrativa de La Moncloa, lo que persigue Moscú es sembrar la discordia entre los socios de la UE, enfrentando a España e Italia por el gas argelino.

Tampoco es ningún misterio que los lazos entre Argel y Moscú se han mantenido inalterables desde la invasión rusa de Ucrania. El ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, visitó el país hace un mes entre muestras de agradecimiento por la “posición objetiva y equilibrada de Argelia en la cuestión ucraniana”. Argel se abstuvo el pasado marzo cuando la Asamblea General de la ONU aprobó por amplia mayoría una resolución reclamando a Rusia la retirada inmediata de Ucrania. La semana pasada, en la línea de su calculada política exterior, Argel recibió también al presidente venezolano Nicolás Maduro.

Argel no recula

Desde Argel, además, se insiste en que el país árabe, en ningún caso, ha reculado en sus medidas anunciadas la semana pasada contra España, por mucho que el Ejecutivo de Sánchez y algunos medios de comunicación afines hayan tratado de vender tal discurso. “Los funcionarios argelinos están realmente enfadados por la respuesta de la UE. Sin decir su nombre, critican a Josep Borrell, quien ha acudido al rescate de Sánchez. Al llevar el asunto a la UE, el resentimiento en Argel es mayor”, subraya Zoubir.

En el comunicado divulgado a última hora del pasado sábado, el ministerio de Exteriores argelino criticó la táctica de Albares de tratar de inmiscuir en la crisis a Bruselas e internalizar un litigo estrictamente bilateral. “Se trata de un desacuerdo político con un país europeo de carácter bilateral y sin incidencia en el compromiso de Argelia con respecto a la Unión Europea”, precisó la nota.

Ayer las declaraciones de Alemania e Italia parecían apuntar en esa misma dirección. La secretaria de Estado de Exteriores germana, Katja Keul, reconoció a Argelia como “un actor importante en la resolución de los conflictos regionales en el norte y oeste de África”. “Resulta importante para mí intensificar el diálogo político con los funcionarios argelinos”, aseveró, consciente de la necesidad de cuidar los lazos en una coyuntura marcada por la búsqueda de socios energéticos alternativos a Rusia. En el viaje le acompaña una notable delegación de empresarios. En mitad de la congelación del comercio exterior con España, se abren nuevas oportunidades para el resto de países de la UE.

Una crisis estrictamente bilateral

Argel insiste en que la crisis actual, la peor que han vivido ambos países desde 1975, se ciñe exclusivamente a Madrid y se debe al «injustificable» cambio de posición en el conflicto del Sáhara Occidental. “Argelia es un buen socio europeo. La acción de Sánchez violó el Tratado con Argelia y vulneró también el derecho internacional. La UE no necesita una crisis con un país importante del sur, especialmente durante la crisis de Ucrania-Rusia y la crisis energética y alimentaria”, recalca Zoubir.

Durante los últimos días la respuesta del Gobierno español ha sido de sorprendente tranquilidad. Aseguró no temer «repercusiones», alegando que Argelia ha demostrado ser un «socio fiable», y rechazando la más leve posibilidad de que incumpliera sus contratos de suministro, energético o de otros productos.

Sánchez ha arruinado las relaciones hispano-argelinas. Dudo que se reparen pronto

La sucesión de errores y traspiés -atribuibles, según funcionarios de Exteriores español, al desconocimiento de cómo han funcionado las relaciones con Argelia durante años y a la relevancia de la cuestión saharaui- ha contribuido a instalar en el régimen argelino la sensación de que este rifirrafe se prolongará en el tiempo.

No existe solución inmediata tras el giro copernicano en el contencioso del Sáhara Occidental, un asunto que el país magrebí considera de seguridad nacional. Con otros ministros criticando públicamente a Argelia, empieza a antojarse difícil que Argel se contente con cobrarse la cabeza de Albares como medida para iniciar el deshielo de las relaciones.

“Creo que se equivocan. Las cosas entre España bajo el Gobierno de Sánchez y Argelia van de mal en peor. Sánchez ha arruinado las relaciones hispano-argelinas. Dudo que se reparen pronto”, pronostica el analista. Las acciones de Albares y las palabras de Calviño, que reclamó a Argel que revierta “su amenaza”, solo sirven para “avivar la disputa”. Argelia está decidida a mantener el órdago que teje sin prisas.

El PP exige la comparecencia de Ribera y Maroto

El PP ha registrado este lunes la solicitud de comparecencias de la vicepresidenta tercera del Gobierno, Teresa Ribera, y la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, en el Congreso de los Diputados para «valorar el impacto que pueda tener la crisis abierta con Argelia en el sector energético, comercial e industrial».

A juicio de Génova, son necesarias las explicaciones de ambas ministras para conocer las medidas que adoptarán con el objetivo de paliar las consecuencias en el sector energético, el comercio exterior y la industria nacional, tras la decisión de Argelia de poner en suspenso el Tratado de Amistad con España.

La petición se añade a la registrada hace unos días por el PP para reclamar la comparecencia urgente de Pedro Sánchez con el propósito de informar acerca de las actuaciones que tomará el Ejecutivo para reconducir la situación con Argel.

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