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Inicio del año electoral

Vox busca el apoyo del PP en la moción a Sánchez y se abre a ceder la elección del candidato a Feijóo

Los de Abascal piden a Feijóo aclarar su línea de pactos poselectorales: "O está con los españoles, o con Sánchez" | Génova niega haber recibido ninguna oferta al respecto y fuentes populares lo achacan a un debate interno relacionado con el devenir de la moción que no termina de plantearse en el Congreso

El presidente de Vox, Santiago Abascal, e Iván Espinosa de los Monteros, portavoz en el Congreso de los Diputados, dialogan en un pleno en las Cortes

El presidente de Vox, Santiago Abascal, e Iván Espinosa de los Monteros, portavoz en el Congreso de los Diputados, dialogan en un pleno en las Cortes EFE

Horas después de que el presidente del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, haya afirmado que «una coalición con Vox sería mala para el país», aunque con el matiz de que «no dependen de él», el partido de Santiago Abascal ha movido ficha y solicitado al popular que explique a su electorado -que a la par puede ser un granero potencial de votos para Bambú- con qué formaciones estaría, entonces, dispuesto a pactar si no: «Con EH Bildu en Navarra, con Compromís en Valencia o con el PSOE en Sevilla», preguntaba el vicepresidente primero Jorge Buxadé durante la rueda de prensa posterior al Comité de Acción Política de este lunes. El partido ultraconservador recela de este tipo de declaraciones públicas, porque entiende que para prosperar Feijóo debe jugar al mismo juego estratégico para confrontar relatos. Es algo que ya se vio con las primeras reacciones al anuncio de reforma de la sedición, con un incremento de apoyo electoral posterior. Asimismo, consideran que el futuro electoral inmediato es compartido con los populares en la mayor parte de los feudos. Pero, con especial intensidad a nivel nacional.

En esa dinámica de atracción política, y con falta de avances claros en la búsqueda de un candidato independiente que pueda atraer a otras fuerzas parlamentarias en una votación de censura al presidente del Gobierno Pedro Sánchez, Vox se abre a negociar con Feijóo cualquier aporte que éste quiera hacer para amplificar los efectos de una herramienta que, pese a todo, nace muerta por la incapacidad de sumar apoyos alternativos a la actual aritmética que facilitó la investidura y hoy permite la actividad legislativa. La de ERC, EH Bildu, PNV, Más País y otras fuerzas regionalistas y nacionalistas. Entre una de las contemplaciones que en la cúpula nacional de Vox hacen está la de ceder a Feijóo en exclusividad la decisión de seleccionar al perfil idóneo para encabezar la moción. Una figura parlamentaria que de momento no ha sido registrada en el Congreso de los Diputados para iniciar sus trámites. Algo que, a cinco meses de las elecciones municipales y autonómicas, podría verse retrasada hasta después de mayo dado, además, el retraso plenario y el ajustado calendario de sesiones. De hecho, está previsto que se habilite este mes de enero para que los grupos trabajen en los proyectos legislativos que pretenden regular el bienestar animal o el acceso a la vivienda. Todo fuera del ciclo de sesiones.

En el seno de Vox reniegan de esta dilatación de los tiempos, más cuando la imagen de Sánchez rindiendo cuentas puede favorecer la movilización electoral de la derecha. Aunque explican que esta acción no responde a «ninguna estrategia». Una concepción completamente opuesta a la que hacen en Génova, donde unánimemente entienden que Vox busca sacar rédito frente a ellos y que el líder del PSOE puede salir más reforzado por la incapacidad de que la moción prospere. Y es que afirman que con la moción solo se certificaría un fracaso. De ahí que Feijóo solo considere, por el momento, y en el mejor de los casos, transitar del ‘no’ a una abstención. Este ‘gesto’ que plantean fuentes de Vox, buscaría, por tanto, favorecer que esa inclinación en Feijóo se traduzca en un apoyo positivo o al menos abra paso a cierta colaboración mutua con el PP para tal cometido. Incluso se comprometen a firmarlo «por escrito» con miembros del grupo parlamentario del PP en la cámara baja.

Las mismas fuentes no matizan si esta propuesta se la ha trasladado Abascal al propio Feijóo o a su entorno a lo largo de las conversaciones mantenidas entre ambos partidos. Pero si lo hacen desde la cúpula de Génova el propio PP, donde se niega. «No hemos recibido ninguna oferta relacionada con eso«, advierten fuentes de alto grado en la dirección. Otras fuentes del ámbito parlamentario ponen sobre relieve una apreciación. Y no es otra que, a más de un mes de que el propio Abascal anunciara su aspiración a coordinar una moción al líder socialista mediante un representante independiente, aún no se haya puesto en conocimiento ningún avance más allá de las relaciones con el PP y ningún nombre concreto. Y sea ahora cuando se plantea internamente este ejemplo de ofrecimiento, apuntan las mismas fuentes, sugiriendo que puede deberse a la incapacidad de Abascal para encontrar una propuesta clara. Aunque recalcan: «no hay nada encima de la mesa y Feijóo ya ha dejado clara la posición del partido».

El PP niega que haya habido una oferta de Vox para ceder la elección del candidato para liderar la moción y se atribuye a valoraciones internas

Desde el GPP se refieren a las última conversación a mediados de diciembre entre el líder popular y su homólogo en Vox, la cual no fue un diálogo fluido al uso tal y como publicó El Independiente. Se hizo a través de WhatsApp, el primer movimiento lo hizo Abascal y Feijóo contestó pasados unos días. Las conclusiones fueron las mismas que repiten en el partido desde finales de noviembre: «Somos los primeros interesados en sacar a Sánchez del Gobierno, pero no salen las cuentas para una moción de censura. El mejor instrumento son las elecciones». A ello se añadió la insistencia en que una moción no evita que se paralicen los tiempos parlamentarios o la capacidad legislativa, sí, en cambio, la posibilidad de adelantar elecciones. También el intento de hacer a Abascal replantearse la moción, algo que dada la insistencia del partido en la cuestión, ha sido rechazado.

«Feijóo deberá decidir»

Al margen del ultimátum lanzado a nivel electoral por Buxadé desde la sede del partido, de decidir claramente con quién quiere y no quiere estar a la hora de tejer alianzas poselectorales en distintas escalas, desde la formación se hace otro apunte. Y es el de si el PP apostará por una abstención teniendo al frente a otros socios preferentes parlamentarios como pueden ser Foro Asturias o los dos díscolos de Navarra Suma Carlos García-Adanero y Sergio Sayas, a favor de la moción. Incluso a otros partidos que, por «intereses electorales», pueden plantearse votar ‘sí’, caso de los regionalistas cántabros del PRC. «Feijóo deberá decidir si está del lado de los españoles o de Sánchez», argumentan los de Abascal. Algo que extienden hacia Ciudadanos, de igual manera, cuya actual líder Inés Arrimadas, como Edmundo Bal, quien aspira a liderar el partido desde el próximo domingo tras la VI Asamblea General extraordinaria de los naranjas, descartan apoyar una moción presentada solo por Vox y encabezada por Abascal o algún miembro afín o de las siglas.

A la acción parlamentaria de la moción le seguirá una ofensiva judicial con dos recursos de inconstitucionalidad y otro de amparo al TC

Desde Vox ven desequilibradas las acciones del PP respecto de su argumentario. «Hasta hace dos días Cuca [Gamarra] hablaba de golpe de Estado«, pero no ven apropiado tomar todas las medidas necesarias para sacar a Sánchez de La Moncloa, lamentan en Vox. De hecho, achacan ese cierto ‘conformismo’ a la aceptación del recurso de amparo con medidas cautelarísimas para frenar la tramitación de la reforma judicial vía enmiendas dentro del dictamen de la sedición, y elección del conservador César Tolosa -propuesto por el CGPJ- para ocupar uno de los puestos en el recién renovado Tribunal Constitucional; que ha virado hacia una mayoritaria tendencia progresista.

Ofensiva judicial contra el Gobierno

Al mismo tiempo que pretende continuar la ofensiva parlamentaria contra el Gobierno, Vox no renuncia a su ya habitual figura judicial favorita: el recurso. A lo largo de este mes de enero, a falta de la precisión de una fecha concreta por parte del partido, Bambú presentará dos nuevos recursos de inconstitucionalidad ante el Alto Tribunal. Primero, contra la Ley de Memoria Democrática y, en segundo tercio, contra la derogación de la sedición y la reforma de la malversación. Serán los recursos número 44 y 45, tras el último de amparo con cautelarísimas presentado para paralizar la modificación del Código Penal ya aprobada en el Senado.

Asimismo, los de Abascal presentarán otro similar de amparo como «defensa» ante el «veto» hecho en la Mesa del Parlament de Cataluña y en la Junta de Portavoces. Y es que denuncian que ninguna de las iniciativas hechas por el Grupo de Ignacio Garriga se están aceptando o considerando. Por el bloqueo, insisten, del PSC y el independentismo, así como por «el silencio» de PP y Cs.

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