España

El nuevo Gabinete echa a andar

Moncloa no prevé que el ruido de Podemos llegue a desestabilizar al Gobierno

Las airadas despedidas de Montero y Belarra dinamitan el traspaso de carteras del nuevo Ejecutivo | Generan un profundo malestar en los socialistas, pero confían en que sus protestas no vayan más allá, porque para tumbar iniciativas de la coalición tendrían que alinearse con las derechas, un escenario que no prevén | A otros dirigentes sí les inquieta la deriva de los morados

Redactor de Política
MADRID, 21/11/2023.- La nueva ministra de Igualdad, Ana Redondo (i), recibe la cartera del Ministerio de manos de su antecesora, Irene Montero (i), este martes en Madrid. EFE/ Zipi

La nueva titular de Igualdad, Ana Redondo (i), recibe la cartera de manos de su antecesora, Irene Montero (i), este 21 de noviembre de 2023. EFE / ZIPI

"No vamos a perder ni un minuto". Para la Moncloa, arranca de verdad una nueva etapa y no se van a detener en mirar atrás, al pasado. Y el pasado es también Podemos. Los morados salieron definitivamente este martes del Gobierno, aunque no de puntillas ni con discreción, sino con cajas destempladas. Con portazo, con durísimos reproches por parte de sus ministras, Irene Montero y Ione Belarra, hacia el presidente, por "echarlas" del Ejecutivo. Ambas coparon las imágenes y los titulares de una jornada que era de "celebración" para el nuevo equipo de Pedro Sánchez. Sus palabras y sus gestos causaron estupor y malestar en el PSOE, preludio, asumen de una legislatura en la que Podemos no renunciará a hacer "ruido" para hacerse oír y para apretar al bipartito. Pero no creen en el círculo del líder socialista que los cinco diputados morados, integrados por ahora en el grupo de Sumar, puedan llegar a hacer peligrar al Gobierno, porque para desestabilizarlo tendrían que alinearse en las votaciones de algunas iniciativas con las derechas, un golpe en la mesa demasiado severo que creen que no se atreverán a dar.

Los 22 ministros de Sánchez —17 del PSOE, cinco de Sumar, 12 mujeres y 10 hombres— prometieron su cargo ante el Rey a las 9.30 horas. A la breve ceremonia en la Zarzuela siguieron los actos de traspaso de carteras en los ministerios. Y dos impactaron. "Te desearía suerte, pero creo que no es lo más importante que necesita una ministra de Igualdad", le dijo Irene Montero a su sucesora, la socialista vallisoletana Ana Redondo.

Te deseo que nunca te dejen sola y que tengas valentía para incomodar a los amigos de 40 y 50 años del presidente. Sánchez nos echa hoy del Gobierno"

IRENE MONTERO, EXMINISTRA DE IGUALDAD

"Te deseo que tengas y te rodees del mejor equipo, que nunca te dejen sola y que tengas valentía para incomodar a los hombres amigos de 40 y 50 años del presidente, porque el feminismo es un movimiento muy poderoso que conquista derechos haciendo preguntas que nadie antes se hacía y proponiendo nuevas respuestas que nos hacen a todas más felices". La exministra aludía a las palabras de Sánchez en la campaña de las generales, cuando dijo que hombres e incluso amigos suyos se habían sentido "incómodos" con los discursos excluyentes de Montero, pero después se matizó y ya habló de hombres y mujeres.

"Querida ministra Belarra", continuó la ya exministra de Igualdad, "hoy [por este martes] Pedro Sánchez nos echa de este Gobierno. Es precisamente por haber hecho lo que dijimos que haríamos, poner las instituciones al servicio del avance en derechos feministas. Pedro Sánchez nos echa de este Gobierno y rompe con ello la unidad de un bloque democrático en el que nos necesitamos todas, todos y todes". Su sucesora, Ana Redondo, enhebró un discurso diametralmente opuesto en el fondo y en la forma. Agradeció, primero, la confianza depositada en ella por el presidente. "Soy ante todo un servidora pública y trabajaré sin descanso para mejorar la vida de las personas con diálogo, diálogo, diálogo", prometió.

La segunda salida, la de Ione Belarra, también fue tormentosa. "Hoy es un día difícil porque han conseguido lo que no consiguieron en 2019, que es echar a Podemos del Gobierno, que no solo es injusto, sino un enorme error político. Nos echan pero no nos vamos, seguiremos con la voluntad firme y la esperanza intacta", "haciendo política útil" y "leales a nuestros principios y nuestra gente". Delante de ella, Yolanda Díaz y el resto de ministros de Sumar, Ernest Urtasun, Mónica García, Pablo Bustinduy y Sira Rego.

En los sitios hay que saber estar, pero sobre todo hay que saber irse", responde Pilar Llop

La contundencia de las palabras de Montero y Belarra, hasta la puesta en escena —caras largas, rabia en los discursos, oratoria guerrillera en sus despedidas—, opacó el resto de actos que se sucedieron durante la mañana. Ninguno podía competir en ese nivel. "En los sitios hay que saber estar, pero sobre todo de los sitios hay que saber irse", señaló elocuente Pilar Llop, ya extitular de Justicia y némesis de Montero en la ley del sí es sí. En el partido se hablaba de descortesía de las dos dirigentes moradas, de "mal estilo", de "mala educación".

"Ellas mismas se retratan. Ni caso"

En la Moncloa insistían en restar importancia a las palabras de Montero y Belarra. Las daban por amortizadas. Podía valer en este caso el dicho castellano, señalaban, de "tanta paz lleven como descanso dejan". Es decir, el equipo de Sánchez siente que se ha quitado un peso de encima, a fin de cuentas, al quedarse Podemos fuera del Gobierno.

En la Moncloa no quieren dar protagonismo a Podemos y recuerdan que el Ejecutivo dispone de una mayoría transversal de 179 votos

La justificación del ala socialista del Ejecutivo es que Podemos asumió el programa de coalición con Sumar y sus bases respaldaron de forma abrumadora el sí a la investidura de Sánchez. Así que no inquietan, al menos por ahora, las maniobras que los cinco diputados de Podemos puedan hacer o las protestas que protagonicen. "No nos preocupa. Este es un Gobierno que hace políticas progresistas. Hemos armado una buena mayoría absoluta", defienden en la Moncloa, aferrándose a los 179 votos que recibió el presidente hace menos de una semana en el Congreso. "Ellas mismas se retratan. Ni caso", resuelve una ministra de mucho peso.

¡La ministra de Derechos Sociales saliente, Ione Belarra (i), durante la ceremonia de traspaso de cartera al nuevo ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy (2d), en presencia de (de izquierda a derecha el ya extitular de Consumo Alberto Garzón, la nueva ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego; la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz; la vicepresidenta tercera, Teresa Ribera, y la nueva responsable de Sanidad, Mónica García, este 21 de noviembre de 2023 en Madrid. EFE / JUAN CARLOS HIDALGO

La decisión del equipo del presidente, por tanto, es "no dar protagonismo" a las quejas y pataletas de Podemos. "Nada, ni una palabra", rubricaban. Y en Ferraz la consigna era idéntica. El afán del nuevo Gobierno es poner el acento en las políticas sociales, y no en enredarse en una disputa con los morados: "Este miércoles hay un primer Consejo de Ministros de un Gobierno sólido, que nace para seguir haciendo avanzar a España. Desde el PSOE vemos este Gobierno como la gran oportunidad de España para lograr en los próximos cuatro años una legislatura tan buena para la gente como la anterior", indicaban desde el cuartel general de los socialistas.

Podemos asegura que no está sobre la mesa, pero podría acabar rompiendo con Sumar, marchándose al Grupo Mixto, aunque ello le supondría perder recursos y visibilidad. Y podría también divorciarse de Yolanda Díaz en las europeas de junio. De hecho, cuando el viernes pasado la vicepresidenta segunda propuso a Belarra que su número dos en Derechos Sociales, Nacho Álvarez, encabezase un ministerio, lo hacía también para que firmase que Podemos concurriría junto a Sumar en las europeas. La formación morada rechazó la oferta. Después, Álvarez rechazó el cargo y todas sus responsabilidades orgánicas en Podemos, y anunció su abandono de la política. Lo sucedido evidenció la fractura que va agrandándose entre Sumar y Podemos.

"Autonomía política"

Por lo pronto, los cinco diputados de Podemos, cuyos votos son imprescindibles para articular mayorías, pueden exigir que se les trate como un grupo más y que se negocien todas las iniciativas con ellos. Pero el mayor peligro es que quieran actuar de manera mancomunada con ERC (7 escaños) y Bildu (6), con quienes su relación siempre ha sido fluida, porque en ese caso el bloque de presión hacia el PSOE no sería el de cinco parlamentarios, sino el de 18. Su fuerza sería mucho mayor. Pablo Fernández, portavoz de Podemos, resumía este martes por la noche en 24 horas, en RNE, que su formación hará valer su "autonomía política" —hoja de ruta ratificada por la militancia—, y que perseguirá que "el Gobierno gire a la izquierda y gire hacia posiciones verdaderamente progresistas".

Paciencia y que las piezas encajen. Todo es tiempo", dicen en la dirección socialista en el Congreso. "No creo que nos vayan a hacer imposible la legislatura", apuntan desde la cúpula en el Senado

En el Grupo Socialista no creen que Podemos se arriesgue a hacer caer iniciativas legislativas promovidas por la coalición. "Paciencia y que las piezas encajen. Todo es tiempo. Entiendo que habría ruido si las políticas no fuesen de acuerdo a nuestros intereses progresistas o de izquierdas. Deberíamos ser capaces todos de entender el momento. Pero si votan en contra se unirán al bloque PP-Vox, así que tienen un dilema", afirma una integrante de la cúpula parlamentaria en el Congreso. "No tengo palabras para definir lo que ocurrió este martes. Pero no creo que nos vayan a hacer imposible la legislatura", apunta un miembro de la dirección socialista en el Senado. "Todo dependerá también de las europeas, y si van solos, dependerá del resultado que obtengan. Creo que bajarán bastante. Pero nunca permitirán nada que beneficie a la derecha, es decir, a PP y Vox. Y creo que Sánchez hará un gesto hacia ellos", agrega otra responsable del puente de mando del partido en la Cámara baja.

El análisis es que Podemos, ya fuera del Ejecutivo, irá perdiendo progresivamente altavoces y presencia mediática, más aún en los territorios, donde la formación fue arrasada en las municipales y autonómicas, y Sumar en el Ejecutivo "ejercerá como un imán" hacia sus bases. Dirigentes lejanos a la cúpula de Sánchez también prevén ruido por parte de Podemos —"si no, mueren del todo"—, pero poco más, ya que su margen de maniobra es limitado. Y el impacto de su protesta no es igual dentro que fuera del Gabinete. "Dentro del Gobierno hace mucho daño. Los gobiernos tienen que ser serios y coherentes, y no un cachondeo", advierte una veterana.

Una ministra duda de si se ha acertado echando a Podemos del Ejecutivo porque es "como un enfermo desahuciado"

Otros responsables, sin embargo, sí muestran una mayor inquietud por la actitud de los morados. "Con cinco escaños pueden darnos mucha guerra", recalca una diputada muy conocida. "Me preocupa más Podemos que Carles Puigdemont —valora una integrante del nuevo Gabinete de Sánchez—. Son como un enfermo desahuciado. No sé si hemos hecho bien sacándolas del Gobierno. Creo que es mejor que el enemigo esté dentro y no fuera. Ellos tienen Canal Red [el medio de comunicación promovido por Pablo Iglesias]. Junts, a fin de cuentas, tiene detrás al empresariado catalán, que no querrá que la legislatura descarrile, pero ellos no tienen a nadie detrás".

"Hay que bajar el diapasón", se receta un ministro

Por lo demás, las tomas de posesión de los nuevos ministros discurrieron con normalidad. Félix Bolaños, el superministro de Justicia y Presidencia, avisó de que lo hará todo "con diálogo", pero lo hará "todo". Ángel Víctor Torres, nuevo titular de Política Territorial y Memoria Democrática, llamó a utilizar "solo la palabra" para gobernar y defender la democracia en un país "diverso" y "plural". "Vamos a levantar la bandera de la cultura frente a la censura y el miedo", aseguró Ernest Urtasun, nuevo responsable de Cultura.

Pilar Alegría, ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes y portavoz del Ejecutivo, hiló un discurso más personal, subrayó los "golpes de realidad", los que más le importan y le anclan al suelo, como cuando Sánchez la llamó en julio de 2021 para comunicarle que entraba en su Gobierno. Ella enseguida telefoneó a su madre, de 88 años, y esta le pidió que no se lo dijera a nadie, no fuera que el presidente se hubiera equivocado. Y su hermana Olga le colgó, disculpándose porque estaba guardando la cola en la panadería de su pueblo, La Zaida, en Zaragoza, de 400 habitantes, y eso es "sagrado". Un nuevo ministro reconocía a los periodistas el ambiente tenso con el que arranca esta legislatura, pero confiaba en que se puedan llegar a acuerdos. "Hay que bajar el diapasón", apuntaba a modo de receta y de obligación para todos.

El domingo 26 Sánchez protagoniza un mitin-fiesta en Madrid arropado por el partido

El nuevo Gobierno quiere disfrutar de su estreno y sumar más fotos potentes para hacer diluir el recuerdo de Podemos y para seguir "celebrando" el triunfo en el Congreso. Este miércoles, primer Consejo de Ministros. El jueves y viernes, primer viaje del presidente reelegido, a Israel, Palestina y Egipto. Y el domingo, mitin-fiesta en Ifema, en Madrid, con el que los socialistas aclamarán al líder tras lograr la investidura y poner en marcha una legislatura, nadie lo oculta, difícil. Y Podemos tiene en su mano añadirle un grado más de complejidad.

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