Comunidad Valenciana | España Confluencia para las autonómicas de mayo de 2023

El PP cree que Cs aceptará listas conjuntas en Valencia tras las elecciones andaluzas

Consideran que los liberales, hasta ahora reticentes por querer mantener intacta su marca, cederán a la propuesta de confluencia hecha por el conservador Carlos Mazón por el riesgo de convertirse en extraparlamentarios

La líder de Cs, Inés Arrimadas, comparece tras una reunión del Ejecutivo de Ciudadanos.

La líder de Cs, Inés Arrimadas, comparece tras una reunión del Ejecutivo de Ciudadanos. EP

Pese a la negativa de María Muñoz, portavoz económica y diputada de Ciudadanos en el Congreso, y coordinadora autonómica del partido en la Comunidad Valenciana, de concurrir mediante listas conjuntas con el PP en la región en las próximas elecciones autonómicas, los populares valencianos creen que la formación naranja acabará cediendo. Consideran que el resultado de los comicios andaluces será determinante y condicionará la decisión de los de Inés Arrimadas. Principalmente, porque, si como los sondeos auguran, acaban mermados como en Castilla y León e, incluso, fuera de la cámara andaluza, preferirán asegurarse cierta influencia política.

El PP-A no ha querido contemplar esta vía en Andalucía tras el adelanto electoral, porque consideran que la candidatura de Juanma Moreno, que bordearía la mayoría absoluta, ya es lo bastante sólida. Sin embargo, la ven útil bajo el contexto valenciano. Fuentes del PP de la Comunidad Valenciana (PPCV), que este jueves han mantenido una reunión del Comité Ejecutivo regional, aseguran a El Independiente que en el encuentro «no se ha abordado nada a tan largo plazo». Con todo, sí creen que el 19-J «influirá mucho en la decisión definitiva que adopte Cs». «Será un punto de inflexión», expresan.

La líder de Cs, Arrimadas, así como su vicesecretario general y portavoz en las Cortes Edmundo Bal, quieren garantizar «un espacio político propio». «El único espacio» de corte liberal en España, reafirmaron a finales del mes pasado tras la victoria de Emmanuel Macron en Francia y en un encuentro de la Ejecutiva y miembros del partido en la sede nacional de Ventas para replantear el proyecto. Un horizonte político, que dicen, van a seguir defendiendo, incluso, en momentos delicados como los que atraviesan actualmente. Sin embargo, desde la cúpula de la entidad sí ven con buenos ojos fomentar alianzas puntuales en aquellos territorios donde el nacionalismo tiene relevancia.

Es el caso de las Islas Baleares o Navarra, aunque de manera más descafeinada, en la Comunidad Valenciana con Compromís. La propuesta de los populares de Carlos Mazón a los de Arrimadas, desde finales de 2021, radica en que, según las encuestas, el PP podría disputar la victoria para asentarse en la Generalitat al PSOE, mientras que los liberales, a quienes se les atribuyen entre cero y dos parlamentarios, podrían desaparecer de las Cortes. Mazón no quiere que ese porcentaje de voto naranja acabe desperdiciándose. Y, de ahí, esa disposición. «Se debe hacer todo lo posible por sacar a Ximo Puig del Gobierno», detallan los populares.

Al margen del objetivo electoral para disputar la victoria con el bloque de izquierdas-nacionalista, tanto el PPCV como Cs saben que esa operación supondría el primer paso de la absorción definitiva de los conservadores. Sin embargo, permitiría a los de Arrimadas ganar tiempo para intentar consolidar una nueva senda con la que afianzarse en ese espacio que reclaman, por pequeño que termine siendo.

En Baleares se niegan, en Navarra no se pronuncian

Como en Andalucía, fuentes de la dirección del PP de Baleares rechaza la asociación con las siglas que dirige Patricia Guasp. «En ningún momento» el partido ha «contemplado este escenario», indican a esta medio. Los de baleares consideran que en este momento, la candidatura popular en solitario es más que suficiente. Sobre todo, teniendo en cuenta, dicen, que «desde hace algún tiempo hay un goteo constante de gente de base de Cs que se está afiliando al PP».

Feijóo no es partidario de alianzas, quiere preservar la marca

La última encuesta electoral en el archipiélago, de finales de marzo, sitúa al PP de Marga Prohens como primera opción política, relegando a la socialista Francina Armengol a la segunda plaza. A ello, se añade que los naranjas perderían dos escaños y quedarían, con tres, superados por Vox y los partidos nacionalistas. Es por eso, que los conservadores prefieren intentar aglutinar ese nicho de votos restantes y pugnar por el control del Govern atrayendo, además, parte del sufragio fugado a Vox.

En Navarra, los conservadores y liberales componen, junto a la Unión del Pueblo Navarro (UPN) la marca Navarra Suma (NA+). Los últimos sondeos de los que se tienen constancia, muestran que, aunque perderían entre uno y dos escaños de los 20 obtenidos en 2019, la confluencia seguiría siendo la candidatura más votada. Las agrupaciones navarras de Cs o PP no han querido confirmar si mantendrán la asociación de cara a la próxima legislatura, pero sí entienden que es la única manera de aglutinar el voto constitucionalista para intentar frenar la reedición de un Ejecutivo de encabezado por el PSOE de María Chivite con Geroa Bai y Podemos e Izquierda-Ezkerra.

Feijóo quiere reagrupar al constitucionalismo

Las listas conjuntas no han sido nunca del agrado del presidente del PP nacional, aunque si termina percibiéndose como una maniobra para recuperar la fuga de votos producida en el anterior ciclo electoral autonómico, puede ser permisivo. Durante su etapa en Galicia, el de Orense rechazó categóricamente una alianza con Cs para concurrir conjuntamente. Lo proponían desde Génova Pablo Casado y el secretario general Teodoro García Egea, y acabaron imponiéndolo en País Vasco con Carlos Iturgaiz. Alberto Núñez Feijóo confiaba en que simplemente con su presencia en el cartel, sería suficiente para mantener el espacio de centroderecha agrupado y frenar el avance y la entrada de Vox en el Parlamento gallego. Y así fue.

El dirigente popular quiere progresar y ahondar en esa línea de actuación, aunque no vería con malos ojos un acuerdo puntual en aquellas zonas más áridas para el constitucionalismo, como Euskadi o Navarra, incluso en Cataluña. Aunque su objetivo es reagrupar nuevamente el voto moderado entorno al PP. Al menos, llegar a los niveles del PP de Alicia Sánchez -Camacho en 2012, con 19 bancadas frente a las tres que consiguió Alejandro Fernández el año pasado; superado por Vox y en la cola en cuanto a representantes.

El primer paso para combatir «el nacionalismo excluyente», en plano económico, pasa por tener de su parte al Cercle d’Economia y al sector empresarial catalán. Hoy, frente a la organización, esbozará sus principales líneas económicas, tras unas semanas intensas de contactos con la CEOE y Antonio Garamendi, la Cepyme, la ATA o los sindicatos.

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